Meluk le cuenta... (Los hechos de Manizales, en blanco y negro)

Meluk le cuenta... (Los hechos de Manizales, en blanco y negro)

Dimayor castigó a barras bravas de Millos por dos hechos que las autoridades no reportan.

Meluk le cuenta... (Los hechos de Manizales, en blanco y negro)
10 de abril de 2016, 12:15 am

No se puede tener ninguna tolerancia. La generalidad de las barras bravas es un submundo de puñaletas, pistolas, microtráfico, robos, reventa de boletas, intimidación, cobros, peajes y muerte. Una mafia real. Por eso, la lucha contra ese imperio criminal en el fútbol colombiano debe ser frontal y sin cuartel. Es una prioridad. Esa es la piedra fundamental de esta columna editorial. ¡Tolerancia cero!

Sin embargo, el oficio primario, el básico, el mínimo del periodista, es contar los hechos tal como ocurren. Ser veraz. En ese sentido, la tal señora en silla de ruedas apuñalada por la barra brava de Millonarios en un baño del estadio de Manizales no existe. EL TIEMPO estableció que eso no ocurrió el domingo pasado. Y en medio de esa búsqueda, reporteros en Manizales y Bogotá tampoco pudieron encontrar los otros “10 heridos con arma blanca” que habrían dejado las peleas que sí se presentaron entre los mismos barrabravas de Millos en la tribuna sur del estadio Palogrande. Esos heridos tampoco aparecen.

Lo grave es que sobre esos ‘supuestos hechos’ la Dimayor tomó decisiones y ordenó castigos en su boletín disciplinario del miércoles pasado. Así lo dejó por escrito: “... enfrentamientos que dejaron reprochables resultados como (…) un total de diez personas heridas con arma blanca (…) y una mujer agredida con arma blanca (…), encargada del servicio de baños en la tribuna sur”.

Sin embargo, los barrabravas sí cometieron otras agresiones y fechorías merecedoras de castigos incluso más severos al impuesto: el cierre por cuatro juegos de las tribunas que habitan en El Campín.

Agresión a invidente

¿Qué logramos establecer? Los violentos de las barras de Millonarios sí agredieron y robaron a una persona invidente en uno de los baños de esa tribuna. Beatriz González, coordinadora de los invidentes que trabajan en los baños del estadio Palogrande, contó:

“Se presentaron muchos altercados y atracos. Cuando llegaron los hinchas de Millonarios, intentaron entrar a la fuerza a los baños, donde había una persona invidente trabajando con su respectivo acompañante y la atracaron. Ellos reportaron la situación y como no había presencia policial, porque seguro estaban en las tribunas, llamaron a pedir ayuda, pero se les dijo que se encerraran en los baños.

“En el descanso, los hinchas, seguro al ver que no había nadie en la entrada, se pasaron por encima de la puerta y amenazaron con arma blanca a las dos personas: a una le dejaron la mano ‘tallada’ (marcada) y le acabaron de hurtar la plata que tenía guardada; pero no hubo heridos, gracias a Dios.

“A la persona invidente casi la tiran a un inodoro, pero menos mal no pasó a mayores. Eso sí, acabaron con los baños: como quedaron solos, dañaron las tuberías, los dispensadores de papel, rayaron las paredes, todo quedó vuelto un desastre”.

No apuñalaron a ‘una señora en silla de ruedas’, pero sí agredieron y robaron a una persona invidente. ¡Igual de cobardes, igual de maleantes!

¿Qué más pudimos establecer? Que no hubo 10 heridos por arma blanca en las riñas que sí se presentaron entre los mismos barrabravas de Millos.

Seis heridos reportados

El secretario de Gobierno de Manizales, Jhon Heberth Zamora, dijo: “No tengo reporte de la Policía de ningún herido con arma blanca por parte de los hinchas de Millonarios. Se presentaron atracos dentro del estadio y en zonas céntricas de la ciudad antes del partido. Amenazaron a varias personas con armas blancas, pero menos mal no hubo hechos qué lamentar. Sí hubo disturbios, peleas y daños en el estadio. La Cruz Roja atendió a varias personas por contusiones (golpes) y también a unos hinchas que se fueron al foso del estadio por tratar de coger las camisetas que lanzaron los jugadores de Millonarios”.

EL TIEMPO conoció el informe de la Policía Metropolitana de Manizales, firmado por el mayor Jaime Hernán Ríos Puerto (jefe del servicio), en el que reporta (con fotos) las peleas, hinchas subidos casi al techo del estadio y una decena de armas blancas decomisadas, así como cartuchos usados de bengalas (pólvora), pero no habla de heridos con arma blanca.

“Se encontraron algunas bengalas. Desde ahí empieza el mal comportamiento. ¿Por qué van a entrar elementos incandescentes cuando están totalmente prohibidos? ¿Por qué van a entrar armas blancas a un encuentro futbolístico, que también fueron incautadas?”, contó el comandante de la Policía Metropolitana de Manizales, el coronel Mario Fernando Guerrero.

El informe policial dice en el punto 9: “... se generaron varias riñas entre los hinchas de Millonarios, lo cual generó (sic) como resultado seis lesionados presentando traumas y heridas en diferentes partes del cuerpo cuyo reporte podrá ser presentado por la Cruz Roja”.

Este diario conoció que Jorge Enrique Morales Quiceno, director voluntario de la Cruz Roja de Manizales, firmó el informe en el que se asegura que fueron atendidos seis heridos por peleas entre hinchas de Millos: uno con corte en cuero cabelludo (no especifica que fuera con arma blanca), dos con trauma nasal y otros tres con traumas de mandíbula, lumbar y antebrazo. No figuran los “10 heridos con arma blanca”.

Y eso tampoco es una hipotética excusa para los pandilleros de camiseta. Un herido es un herido. Un ataque es un ataque. Es totalmente reprobable su conducta. Es totalmente rechazada y repudiada y exige no bajar los brazos para enfrentarlos con firmeza hasta erradicarlos.

El contrapunteo oficial

Así las cosas, ¿por qué la Dimayor impuso castigo con tanta seguridad y nivel de detalle? Una alta fuente de la entidad aseguró que el Comité de Disciplina del campeonato, integrado por los juristas Jorge Iván Palacio, Alfredo Gómez y Camilo Tarquino, su presidente, tomó la decisión “con base en un informe del Oficial de Seguridad de la Federación Colombiana de Fútbol, Gustavo Morelli, en el que se habla de los 10 heridos con arma blanca y del ataque a una mujer agredida con arma blanca encargada del servicio de baños en la tribuna sur”.

EL TIEMPO supo del documento del Oficial de Seguridad. Está enviado a Húbert Ariza, representante del Ministerio del Interior, entidad que preside la Comisión Nacional de Seguridad. Efectivamente, en él se mencionan 10 heridos con arma blanca, pero también especifica de manera destacada en un recuadro a manera de pie de página, como en todos los informes que envía fecha tras fecha de la Liga, que: “El contenido de este documento es de carácter informativo y/o estadístico y no puede ser tenido en cuenta para procesos jurídicos deportivos y sanciones individuales o colectivas a los aficionados del fútbol profesional colombiano”.

Según una fuente de la Federación Colombiana de Fútbol, ese informe es de carácter preliminar y no definitivo y debe dar pie para investigaciones y validaciones con las autoridades competentes y, además, no puede ser filtrado ni revelado parcial o totalmente, pues hace parte de una reserva de investigación.

Pero ¿cómo entender que ese informe oficial de seguridad de los hechos por más preliminar que sea contenga tantos elementos errados? Es increíble la manera en que se toman las decisiones, el nivel de imprecisiones y falsedades, los datos de oídas. Eso no es serio. No es la demostración responsable de la lucha contra las barras bravas.

Según conoció EL TIEMPO en la Federación de Fútbol, ese informe de seguridad tendría origen en el oficial de seguridad de Manizales, Nicolay Salazar, quien además es el Jefe de Bienes del Once Caldas. Pero Salazar contó otra cosa a este diario: “Yo hablé con Gustavo Morelli el domingo (pasado, día del partido), cuando aún estaba en la tribuna revisando qué había pasado. Le dije que se presentaron 10 peleas y heridos, pero no hablé de personas acuchilladas”.

“¿Por qué la sanción a los hinchas de Millonarios es diferente a la que se tomó con los de Nacional (2 fechas sin ocupar la tribuna habitual)? Porque Millonarios venía de una acumulación de faltas”, contó una fuente de la Dimayor. Sin embargo, ese considerando no aparece en el boletín de la Comisión de Disciplina del Campeonato.

Las barras bravas de Millos cometieron fechorías cobardes suficientes para ser sancionadas, aunque no las que originaron el castigo sustentado, de manera increíble, en dos hechos inexistentes. Si así es la lucha oficial contra la violencia en el fútbol, el futuro es tan oscuro como la misma sombra de los criminales de camiseta.

Meluk le cuenta…

GABRIEL MELUK
Editor de Deportes
@MelukLeCuenta