'Clubes no deben patrocinar a barras': excoordinador de 'Goles en Paz'

'Clubes no deben patrocinar a barras': excoordinador de 'Goles en Paz'

Dos expertos del tema cuentan las leyes existentes, pero afirman que no siempre se aplican.

'Clubes no deben patrocinar a barras': excoordinador de 'Goles en Paz'
9 de abril de 2016, 08:53 pm

Existe una ley que vela por la seguridad en los estadios. Hay intensos operativos policiales. Se toman medidas como ‘cerrar las fronteras’ a hinchadas visitantes. Hay reuniones. Protocolos. Discusiones. Acuerdos... Y sin embargo, cuando las denominadas barras bravas lo quieren, siembran el terror: se enfrentan con armas blancas, se agreden, destruyen, atracan. Así pasó el fin de semana anterior. Así viene pasando desde sus orígenes en Colombia. Las alarmas siguen encendidas.

El pasado fin de semana hubo riñas entre hinchas de Millonarios en Manizales. También hubo enfrentamientos entre hinchas de Nacional, en Medellín, en donde incluso hubo personas con armas blancas en las tribunas. Hubo sanciones para los clubes, cuatro fechas cerradas las tribunas norte y sur de El Campín; dos fechas clausurada la sur del Atanasio Girardot. Además de multas a los equipos. Expertos coinciden en que existen las leyes, pero hay que aplicarlas y renovarlas, para combatir esta violencia.

¿Qué se ha hecho?

En Colombia existe la Ley 1445 que regula el deporte y uno de sus apartados es para la convivencia y seguridad en los estadios. La ley castiga a los hinchas violentos con multas, prohibiciones para asistir al estadio –de seis meses a tres años– y medidas penales –de cinco a 10 años de cárcel–. Sin embargo, los hechos de violencia siguen. Algunas fuentes conocedoras de la ley aseguran que es una legislación avanzada, pero que quizá necesita renovarse. Otros creen que no se hace cumplir como se debería.

Además de la ley, existe la Comisión Nacional de Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol –integrada por los ministerios del Interior y Justicia, de Educación, de Cultura; Coldeportes, Policía, Federación de Fútbol y Dimayor, entre otros– que implementa los programas y define los protocolos de seguridad para los partidos –si van a ver hinchas visitantes, dónde se les van a vender las boletas, dónde se van a ubicar, si va a haber escolta policial–, los cuales posteriormente se apropian en los puestos de mando unificados (PMU). Sin embargo, toda esa logística y el trabajo de prevención resultan ineficaces cuando las barras deciden atacar.

¿Qué se puede hacer?

Alejandro Villanueva es un experto en el tema de las barras. Lo estudia hace más de 10 años –licenciado en Ciencias Sociales, sociólogo, especialista en Pedagogía Ciudadana, ha escrito libros al respecto y perteneció al extinto programa Goles en Paz– y considera que aunque se ha avanzado, hay fallas. “La Ley 1445 se debe cumplir y no a ‘ojimetro’ o por conveniencias, sino para todos. Y claro, que todas las instituciones se metan la mano al bolsillo y aporten, y que asistan a las reuniones. Hay que darle fuerza a la Comisión (de Seguridad)”, opinó Alejandro.

Este experto asegura que se deben comenzar a revisar ciertas medidas. “Antes había violencia entre barras, hoy los problemas son internos. Eso hay que trabajarlo con individualización, con responsabilidades penales individuales. Hay medidas que vienen de prácticas tradicionales de la Policía que deben ser revaluadas porque el comportamiento de las barras es cambiante. Muchos de los dispositivos ya no son eficientes. También es importante que los clubes tengan una logística profesional, que conozcan el tema y que no sean los que el sábado cuidan un bailadero y el domingo el estadio. Lo otro es que no sea utilizado el fútbol ni las barras con fines politiqueros, como ya ha pasado. En el tema del ‘cierre de fronteras’ –no dejar entrar a una ciudad a una hinchada visitante–, si se hace debe ser selectivo, no para todas las barras. Aparentemente el cierre soluciona el problema temporalmente, pero a largo plazo reproduce exclusión, rivalidades y regionalismo”, dijo Alejandro, quien además sugiere que los clubes deben tener más responsabilidad en evitar actos que inciten a la violencia.

Por su parte, Milton Bello, otro experto en el tema y excoordinador del programa Goles en Paz –que funcionó entre 1999 y 2013–, opina que se debe insistir en la convivencia, aunque confiesa que no ve resultados. “Todos los jóvenes del país tienen problemas, no solo los de las barras. Ellos deben participar en los programas de las Secretarías, pero no se les debe privilegiar con puestos de trabajo por ser miembros de una barra para tener buen comportamiento. A quien se porta mal no se le debe privilegiar”, opinó Bello.

Para Bello, la ley existe y debe cumplirse, pero considera que los ‘barristas’ no están respondiendo al esfuerzo del Gobierno. “Es lo que se llama la cultura del apriete: ‘si me porto mal, viene el gobernante, le digo qué necesito y me lo dan’, pero se sigue portando mal. Desde 1999, los gobiernos distritales y nacional invierten, pero puedo decir que no ha cambiado nada. Hubo una evolución, pero hoy el proceso se devolvió con enfrentamientos, heridos, muertos. Se hace inversión, pero no hay evolución de ellos. Es el Estado patrocinándoles su pasión y eso no es así”, opinó Bello, y agregó que existe un Plan Decenal del Gobierno en el que está proyectado el tema a diez años, además de un estatuto del hincha, con sus deberes y derechos. “Las ley existe, pero debe aplicarse”, dice. Finalmente, Bello cree que un punto clave es que los clubes no patrocinen a los líderes de las barras. “Es una práctica que hace mucho daño, pues divide a las barras por dinero”.

Fotos del informe de la Policía de Manizales de armas blancas decomisadas a barras bravas de Millos. (Archivo particular)

Alarmas encendidas

Cada vez hay nuevas formas de agresión, de violentar las leyes. Hay situaciones complicadas como la de las barras de Millonarios, divididas, enfrentadas y agrediéndose entre sí (Comandos Azules está dividida y hay otra barra, Blue Rain). Pero además hay otros comportamientos fuera de la ley.

Alejandro detalla algunas situaciones. “Hay prácticas en la compra de boletería, como en el caso de Millos, donde las barras le piden a la gente comprar una manilla para que puedan entrar tranquilos al estadio. Por otro lado, no se puede negar que hay actividades de microtráfico esporádico en las barras. Y situaciones de discriminación y violencia simbólica verbal y física”, finalizó.

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO
@PabloRomeroET