Las claves para entender la histórica decisión sobre el matrimonio gay

Las claves para entender la histórica decisión sobre el matrimonio gay

¿Qué sigue ahora en la Corte Constitucional? y ¿cuáles son los cambios?, entre los puntos.

Las claves para entender la histórica decisión sobre el matrimonio gay
7 de abril de 2016, 09:12 pm

Este jueves se dio un nuevo paso a favor del matrimonio homosexual. La Corte Constitucional votó a favor de la unión de parejas del mismo sexo tumbando la ponencia del magistrado Jorge Pretelt en contra de este tema.

En este caso, la Sala Plena de la Corte Constitucional estudió cuatro tutelas de varios activistas de la comunidad LGBTI, y parejas homosexuales, que buscaban que las uniones entre parejas del mismo sexo no fueran catalogadas como una unión solemne, sino como un matrimonio civil, con los mismos derechos y deberes que los de las parejas heterosexuales.

La decisión del organismo está sustentada con la votación de 6 votos en contra y 3 a favor a la ponencia de Pretelt, la cual argumentaba que el vínculo de las parejas homosexuales no podía llamarse matrimonio, ya que la legislación decretaba que el matrimonio solo aplica para la unión entre hombres y mujeres y cambiar esa denominación le correspondería al Congreso y no al alto tribunal constitucional. (Lea también: Histórico: Colombia tiene matrimonio homosexual)

Los magistrados que votaron a favor de denominar las uniones gais como matrimonio fueron María Victoria Calle, Luis Ernesto Vargas, Alberto Rojas Ríos, Gloria Ortiz, Alejandro Linares y Jorge Iván Palacio. Y los que votaron en contra son: Luis Guillermo Guerrero, Jorge Pretelt y Gabriel Eduardo Mendoza.

El siguiente paso en el estudio de las demandas es la asignación a otro magistrado en cual deberá redactar una ponencia de acuerdo a lo decidido por la mayoría, es decir, a favor del matrimonio homosexual.

Por orden alfabético, el nuevo estudio de la demanda de la comunidad gay le corresponde al magistrado Alberto Rojas, quien en votaciones anteriores se ha mostrado favorable a los derechos de las parejas de la comunidad LGTBI, como la adopción, y de las minorías. (También: ¿En qué países es legal la adopción igualitaria?)

Estas son las claves para entender la decisión del alto tribunal constitucional:

1. La decisión garantiza el derecho a la igualdad

Aunque la Corte reconoció desde el 2011 que las parejas gais constituyen familia y desde el 2013 pueden constituir uniones formales con todos los derechos y deberes de un matrimonio heterosexual, persistía la discriminación porque esas uniones no podían llamarse matrimonio. La Corte tumba esa barrera en un desarrollo jurisprudencial a lo que ya había ordenado en el 2011. (Lea: 'Corte le cumplió a población discriminada': abogado comunidad LGBTI)

2. El Congreso no cumplió

En el 2011, la Corte le dio dos años al Congreso para que definiera, en una ley, si las uniones gais eran matrimonio o para que creara una figura legal equivalente para las parejas del mismo sexo. El Congreso, como históricamente ha pasado con temas polémicos (eutanasia, aborto), optó por pasar de agache y hasta hoy los proyectos presentados no han pasado de primer debate. Como hay un vacío legal por cuenta de esa inacción que afecta los derechos de las parejas homosexuales, vía tutela la Corte subsana esa situación. Una vez más, derechos consagrados por la Carta del 91 son garantizados no por vía legal, como debía ser, sino jurisprudencial. (Además: Las otras batallas que han ganado las parejas del mismo sexo)

3. ¿Qué cambia en Colombia?

Con la decisión, aunque el matrimonio es una bandera política de la comunidad LGTBI, realmente todos los derechos y deberes que trae el matrimonio los tienen desde el fallo del 2011 que señaló que sus uniones constituyen familia. Y desde el fallo de comienzos de este año, que permitió la adopción gay, era cuestión de tiempo este nuevo logro, porque la única talanquera legal que podía oponerse al uso del término matrimonio era, supuestamente, que esto abría la puerta a la adopción en desmedro de los derechos de los niños. Pero la Corte decidió que, al contrario, era el derecho prevalente de los niños a tener una familia el que justificaba la adopción gay. Así desapareció el mayor argumento jurídico en contra del matrimonio de parejas del mismo sexo.

4. ¿Qué sigue?

Derrotada la ponencia de Jorge Pretelt que negaba las tutelas, el trámite ahora es elaborar, con otro ponente, un proyecto de fallo que recoja la votación mayoritaria. Hay que esperar a que la Corte defina procedimientos y fechas, pero el hecho es que el matrimonio civil en Colombia existe para parejas del mismo sexo.

Seguramente vendrá una acción de nulidad del Procurador, como cada vez que ha habido fallos similares, pero también es casi un hecho que no prosperará y no se descarta que como con la adopción gay, haya sectores que impulsen leyes o referendos contra el matrimonio homosexual.

Allí habrá una interesante discusión jurídica, pues podría pensarse que limitar por cualquier vía los derechos reconocidos por la Corte en desarrollo de la Carta del 91 podría representar una sustitución de la Constitución y, por ende, no podría tener vigencia.

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