'Particulares no pueden destruir la reputación de otros en las redes'

'Particulares no pueden destruir la reputación de otros en las redes'

Corte Constitucional ordenó a una mujer rectificar mensaje que había publicado en Facebook.

'Particulares no pueden destruir la reputación de otros en las redes'
18 de marzo de 2016, 01:46 am

En una decisión inédita, la Corte Constitucional ordenó este jueves la rectificación de la publicación que, a finales del 2014, una mujer hizo en su muro de Facebook para presionar el pago de una deuda incumplida por 3 millones de pesos.

Se trata de un fallo fundamental porque equipara las responsabilidades en el uso de las redes sociales con las que existen en los medios masivos de comunicación y plantea la posibilidad de que las ‘guerras’ de afirmaciones que se hacen, por ejemplo, en Twitter, terminen dando lugar a procesos de rectificación y establecimiento de responsabilidades penales.

El caso ocurrió hace dos años, cuando en esa red social la acreedora publicó la foto de su deudora y, tras señalar que la había buscado por todos los medios y no obtenía respuesta, escribió: “Me vi en la obligación de ponerla en este medio para que así sea un poco más delicada y me pague. Que sepa que yo le presté la plata, no se la regalé”.

Si bien la deuda parece estar aún sin pagar (aunque sí los intereses mensuales, según se lee en el expediente), la Corte considera que “el mensaje difundido, en el que se pone de manifiesto que una persona no es juiciosa con el cumplimiento de sus obligaciones, afecta la reputación y el concepto que de ella tienen los demás miembros de la sociedad”.

Por ello, ordenó que la acreedora publique, durante el mismo tiempo que estuvo colgado el primer mensaje, otro en el que pida disculpas públicas a la afectada. Esto, siempre y cuando esta última decida que quiere la publicación, pues podría también considerar que no le interesa que su nombre vuelva a estar en la plataforma. Los magistrados consideraron que se trata de una información que “no conlleva interés público y hace parte de la intimidad” de la persona señalada de ser mala paga, por lo que dio tres días hábiles para que un juez de Pasto acredite que se cumplió su orden.

Pero lo más importante es que el tribunal homologa las publicaciones en redes sociales con las de los medios de comunicación, en el entendido de que la libertad de expresión consagrada en el artículo 20 de la Constitución no es una patente de corso para contenidos injuriosos, mendaces o desproporcionados.

“Si bien pueden existir distinciones entre las redes sociales y los medios de comunicación, como herramientas para el ejercicio de la libertad de expresión, lo cierto es que en la evaluación del ejercicio del derecho a la libertad de expresión las reglas son aplicables para ambos”, señala el fallo.

“La libertad de expresión no es un derecho que carece de límites (...). Las frases injuriosas, que denoten falta de decoro, vejaciones, insultos; las expresiones desproporcionadas y humillantes que evidencian una intención dañina y ofensiva no con un fin legítimo, sino, por el contrario, difamatorio o erróneo, no son cubiertos” por la protección constitucional a los derechos fundamentales. Y agrega que “quienes han visto afectados su derechos a la honra y a la intimidad tienen derecho a que el infractor, de alguna manera, modifique o corrija su conducta en condiciones de equidad” y con un despliegue equivalente.

“La protección antes señalada también es aplicable a internet y las redes sociales, en este caso Facebook (...). Al internet le aplican las mismas reglas del ‘mundo no virtual’ ”, señaló la Corte.

En el caso concreto, los magistrados consideraron probado que “los derechos al buen nombre y a la honra fueron afectados de manera importante, fueron resquebrajados”, con la publicación en redes sociales, y señalaron que el solo desmonte del mensaje no cambia la imagen negativa que se pudo crear de la afectada, por lo que también ordenan que se publique una disculpa proporcional.

justicia@eltiempo.com