Cortar orejas, cola y garras de perros y gatos no es conveniente

Cortar orejas, cola y garras de perros y gatos no es conveniente

Muchas razas han cambiado por cuenta de las modificaciones a las que los hombres las han sometido.

Cortar orejas, cola y garras de perros y gatos no es conveniente
11 de marzo de 2016, 08:10 pm

Muchas razas han cambiado por cuenta de las modificaciones a las que los hombres las han sometido. Unas son genéticas por cruces que se han hecho durante años, y otras son estéticas, por cambiar un poco la apariencia del animal.

Ninguna de las dos conviene. “Éticamente, cualquier mutilación o hacer cortes solo con fines estéticos no tiene razón de ser. De hecho, esto está penalizado en países desarrollados”, dice la médico veterinario Paola Cardona, especialista en etología.

Hay procedimientos de estos que ya se hacen por rutina o por costumbre, como si fueran naturales para una raza determinada, sin tener en cuenta que todos estos cambios tienen consecuencias para los animales.

Garras

Ante las travesuras de un gato de rasgar los muebles, muchos amos piden que les corten al máximo o eliminen sus garras. “Esto es un gran error. Amputarle una uña es como amputarle la última falange de su dedo”, dice Cardona.
Este comportamiento, por el contrario no debe ser limitado sino promovido por la salud del gato. Para eso están los gimnasios y juguetes que le permiten esta práctica natural en ellos.

Para ellos es importante afilarse las uñas y expresar su comportamiento natural que no se les puede eliminar por comodidad de las personas”, agrega la especialista. Además, pueden sufrir de dolores crónicos por el miembro perdido, como les pasa a las personas.

Esterilización

Esta es una cirugía que se hace a perros y gatos para tener un control de población y evitar animales abandonados, sin ningún cuidado ni posibilidades de alimentación. En todo caso es una alteración de su organismo.

También para evitarles enfermedades que puedan surgir por el no uso de sus órganos reproductivos. “Como no están en su estado natural reproduciéndose constantemente, corren el riesgo de desarrollar tumores mamarios, uterinos, de testículos, o infecciones en esa zona”, explica la veterinaria Cardona.

Con esta operación cambia un poco el comportamiento de los animales volviéndolos más tranquilos, menos peleadores, agresivos y escapistas, así como reduciendo su ansiedad, lo que les hace la vida un poco más llevadera cuando están encerrados y no al aire libre.

Orejas y rabo

Recortar orejas y rabo es frecuente en ciertas razas, porque así se le ocurrió a un humano.

Pero hacer esto es como dejar sin habla a una persona. “Los perros se comunican a través de estos y si su amo los conoce bien, sabe leer esos mensajes que le están queriendo decir”, comenta la especialista. Al no tenerlos como es debido, se pierde esa comunicación y las personas se pueden acercar al perro en un mal momento, porque no pudieron interpretar esa comunicación.

Con la cola el perro puede estar diciendo que no se le acerquen, que tiene miedo, que está feliz o que está molesto.
Algo similar pasa con las orejas. Pero en este caso, además, hay que tener en cuenta que ellas protegen el pabellón auditivo. “Cuando se les cortan, son perros que tienden a ser más reactivos, más nerviosos y sensibles porque todo les entra a los oídos de forma directa, sin amortiguación”, dice Cardona.

Otro caso es que se realice mal este procedimiento, surjan infecciones o complicaciones a largo plazo.
Pelo

Peinar a un perro es un momento muy agradable para muchos amos y para ellos mismos. Dejarlo que lo lleve de la manera más natural según su raza, es lo mejor. Ahora bien, en un clima cálido no es ideal que estén muy peludos, y al contrario, en clima frío que estén desprovistos de pelo. “Tampoco conviene dejarles el pelo largo en la frente que no puedan ver”.

SALUD