Tramacúa, la cárcel donde solo hay agua dos veces al día

Tramacúa, la cárcel donde solo hay agua dos veces al día

En 2014, la Corte Constitucional ordenó tomar medidas.

Tramacúa, la cárcel donde solo hay agua dos veces al día
2 de marzo de 2016, 02:02 am

El desabastecimiento de agua en la cárcel Tramacúa, de Valledupar (Cesar), por el que en un fallo del 2014 la Corte Constitucional les ordenó a las autoridades tomar medidas, o cerrar la cárcel, sigue afectando a 1.438 presos del penal.

Por eso, en un auto del 22 de febrero pasado, el magistrado Luis Ernesto Vargas, de la Corte Constitucional, les dio un plazo de 10 días al Inpec, al Ministerio de Justicia y al Tribunal del Cesar para que informen qué han hecho para mejorar las condiciones de esta cárcel con sed, en donde la temperatura llega a los 44 grados centígrados.

Las violaciones de derechos humanos llevaron a que un centenar de presos entraran en huelga de hambre el pasado martes. Su indignación creció después del 9 de febrero, cuando el Tribunal del Cesar aseguró en un fallo que no es necesario el cierre del penal, considerando que el Inpec ha cumplido con casi todas las órdenes de la Corte.

Esa posición choca con las pruebas recaudadas por la Corte Constitucional, que indican que los problemas de la Tramacúa están lejos de ser superados.

José Manuel Díaz, defensor delegado para la política criminal y carcelaria, asegura que el Tribunal del Cesar no tuvo en cuenta un dramático informe de ese organismo en el que se lee que el suministro de agua llega dos veces al día, y por solo 30 minutos.

“La problemática es que la red hidráulica de los patios está destruida. Por eso, cuando llega el agua, no puede ser repartida a los distintos patios y, en el mejor de los casos, llega solo hasta el segundo piso. Y los 30 minutos en los que se tiene este servicio no son suficientes para que los presos hagan sus necesidades”, dijo Díaz. Incluso, aseguró, se han documentado casos en los que los presos se deshacen de sus excrementos y orina por las ventanas.

El problema del agua, según la Defensoría, fue parcialmente solucionado en el rancho donde se cocinan alimentos. “Allí sí llega constantemente agua porque se adelantaron las obras, pero en el área de patios apenas se están iniciando”, señaló.

Así lo ha registrado también el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos (CSPP), que inició, desde el martes pasado, un plantón en seis ciudades buscando el cierre de la cárcel de alta y mediana seguridad.

El CSPP ha dicho que, incluso, “los detenidos arriesgan sus vidas para trasladar el líquido mediante telas improvisadas para dejarlas en sus celdas”. La Defensoría documentó que, por lo menos en 3 patios, presos han sufrido caídas por transportar agua.

Una de las problemáticas que sí ha disminuido, según la Defensoría, son las “prácticas de tortura, como aislamientos, golpes y aspersión con gas pimienta y choques eléctricos”, que se denunciaban en esta cárcel, dijo Díaz.

‘Hemos cumplido’: Inpec

El general Jorge Ramírez, director del Inpec, aseguró que este instituto “ha venido cumpliendo” con las órdenes de la Corte Constitucional y que, como resultado de esas medidas, el Tribunal Administrativo del Cesar ordenó no cerrar la cárcel la Tramacúa. Reconoció, sin embargo, que “a algunos internos no les está llegando el agua porque se están haciendo las reparaciones generales”, aunque señaló que los presos ya tienen el líquido vital para consumo y aseo. Afirmó que el organismo espera “terminar muy pronto esas obras que ha contratado la Unidad de Servicios Penitenciarios para darle el 100 por ciento de cumplimiento”, dijo.

El General afirma que el hacinamiento que se presenta en algunos de los patios se solucionará “cuando se terminen las obras y los presos puedan volver a sus celdas”.

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