Las duras pruebas que tendrá el plebiscito por la paz en la Corte

Las duras pruebas que tendrá el plebiscito por la paz en la Corte

Exmagistrados analizan constitucionalidad de mecanismo para refrendar acuerdos y umbral de 13 %.

Las duras pruebas que tendrá el plebiscito por la paz en la Corte
25 de febrero de 2016, 01:50 am

La ley estatutaria que le dio vía libre al plebiscito por la paz tendrá que pasar por una exigente revisión en la Corte Constitucional, tribunal al que, hace una semana, el presidente Juan Manuel Santos le pidió darle el visto bueno a ese mecanismo tramitado en el Congreso para refrendar los acuerdos en La Habana.

Aunque la revisión apenas va en la etapa de recolección de pruebas y conceptos de expertos, y el magistrado designado para estudiar la exequibilidad de esa ley, Luis Ernesto Vargas, no ha elaborado aún la ponencia, desde ya se prevén dos ejes en los que se podría centrar la discusión en esa Corte.

El primero es si el plebiscito es un medio legítimo para refrendar los acuerdos de paz con las Farc, y el segundo tiene que ver con el umbral, que quedó en el 13 por ciento y sobre el que ese tribunal tendrá que decidir si es o no contrario a la Constitución.

Sobre la legitimidad del plebiscito como medio de refrendación, una de las dudas que hay entre algunos magistrados, según fuentes que conocen el proceso, es si tiene o no carácter vinculante. Un exmagistrado de esa Corte aseguró que el “plebiscito no tiene esta fuerza, pues es un mecanismo que tiene efectos políticos pero no jurídicos. Sirve simplemente para darle un respaldo político al Ejecutivo alrededor de una de sus políticas”, aseguró.

En este sentido, lo que el Congreso hizo fue “mezclar un elemento de la consulta popular en el plebiscito”. Ante esta realidad, asegura, hay una posibilidad grande de que la Corte diga que el plebiscito no es el mecanismo y que el Congreso se equivocó al “añadirle un elemento extraño”.

En este punto coincide el expresidente de esa Corte Alfredo Beltrán Sierra, quien dice que, además de las pruebas formales –que deben llevar a establecer si el Congreso cumplió con todos los requisitos para aprobar el plebiscito–, las pruebas de fondo también podrían enredar la iniciativa.

“Algunos sectores han planteado incluso que la Corte lo entienda como un plebiscito refrendatario. Quedaría bajo su órbita hacer una interpretación de lo que aprobó el Congreso en una sentencia que podría ser interpretativa e integradora de la voluntad del Legislativo”, asegura.

En todo caso, la Corte tiene dos vías: hacer una interpretación restringida de lo que es un plebiscito y un referendo, u optar “por una actitud acorde con la época y los retos del momento”. Beltrán puso como ejemplo el plebiscito que se aprobó en diciembre de 1957 y con el cual se permitió la creación de normas que instituyeron el Frente Nacional.

“Eso se llamó, por el desarrollo constitucional de la época, un plebiscito, pero hoy diríamos que fue un referendo o un plebiscito refrendatorio”.

Sobre las inquietudes por el umbral, mientras las consultas populares tienen un umbral de la tercera parte de los votantes, que es un 33,3 por ciento del censo electoral, en este caso el Congreso lo bajó a un 13 por ciento, que representa a 4,4 millones de colombianos. Así, la Corte podría decidir que es muy bajo y que no resulta constitucional ni representativo.

En este sentido el exmagistrado de la Corte Constitucional Nilson Pinilla afirmó que “una consulta con un umbral tan bajo (del 13 por ciento) es simplemente una apariencia, es apenas una muestra y no resulta una labor de verdadera democracia al tener tan poca participación”.

No obstante, hay otras voces que indican que como el umbral de los plebiscitos no está establecido en la Constitución, sí podría ser el Congreso el que lo decida en el trámite de leyes estatutarias.

Mecanismos vinculantes

Un exmagistrado le aseguró a EL TIEMPO que los mecanismos que sí tienen fuerza vinculante son los referendos, que tienen como efecto el de dictar una norma jurídica, ya sea constitucional o legal, y que no se dan por la vía del Congreso sino por la votación de los ciudadanos.

Otro mecanismo que tiene fuerza vinculante indirecta es la consulta popular. “No produce normas jurídicas, pero obliga a la correspondiente corporación a que dicte la norma que se requiera. Por ejemplo, si se hace una consulta popular para buscar prohibir los toros, entonces el Congreso queda obligado en la siguiente legislatura a generar un proyecto de ley sobre el tema”, explicó.

justicia@eltiempo.com