La 'fusión sin fusionarse' que busca American Airlines con LAN y TAM

La 'fusión sin fusionarse' que busca American Airlines con LAN y TAM

Negocio prevé mejorar oferta y tarifas para los pasajeros y usuarios de carga.

La 'fusión sin fusionarse' que busca American Airlines con LAN y TAM
12 de febrero de 2016, 01:32 am

La estadounidense American Airlines (AA) aumentará su capacidad de vuelos a Colombia. Al menos 200 destinos de esta aerolínea norteamericana se conectarán con unos 90 vuelos diarios entre Suramérica y Estados Unidos operados por AA y Latam, esta última la alianza conformada por la chilena LAN y la brasileña TAM.

Por tanto, los clientes tendrán vuelos más frecuentes que los que cualquiera de las dos empresas podría ofrecer de manera individual.

El vicepresidente de operaciones internacionales y del negocio de carga de American Airlines, Arthur J. Torno, afirma que es como una “fusión sin fusionarse”, pero que aún requiere permiso de autoridades de los países, al cabo del cual se sentarán a estructurar la nueva oferta. Además de Colombia, el trato cubre a Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Uruguay.

¿Cuál es el motivo de su visita al país?

Colombia es una de nuestras operaciones más grandes a nivel de Latinoamérica y periódicamente vengo a ver cómo van los planes y el mercado.

Recientemente inauguramos un nuevo servicio saliendo desde Barranquilla, y en este viaje igualmente me entrevisté con el equipo comercial para buscar nuevas oportunidades de expansión de las operaciones.

También estamos en los trámites para la integración de nuestros negocios con Latam.

¿En qué consiste ese acuerdo con Latam?

En Suramérica nunca habíamos tenido la oportunidad de contar con un aliado estratégico tan grande. De la mano de ellos, mejoraremos nuestras operaciones desde 6 países de Suramérica.

Actualmente hay pocas maneras de expandir la red o la oferta a los clientes, una es orgánica y en Colombia tenemos cuatro vuelos diarios, y estamos mirando cómo expandirlos más.

La segunda forma es crear asociaciones con otras aerolíneas. Por ejemplo, hacer un acuerdo de código compartido.

Ya tenemos buena relación con Latam y los socios de OneWorld y podemos expandir aún más la red. Este es el próximo paso dentro de la expansión en Latinoamérica.

La tercera forma, la que tramitamos actualmente, es hacer un negocio conjunto, una ‘fusión sin fusionarse’.

Ya cuando se tenga la inmunidad de las autoridades de la competencia podremos sentarnos a hablar de la programación, de los vuelos y organizar mejor los horarios. Por eso, estamos trabajando para lograr la autorización en los 6 países.

Con respecto a la planificación de horarios, con la inmunidad podremos sentarnos con Latam y organizarlos. Por ejemplo, en Nueva York teníamos 15 vuelos desde los aeropuertos Kennedy a Londres, pero cuando hicimos el acuerdo con British Airways pudimos cambiar.

Al ser autorizados pudimos contar con un vuelo cada hora y organizar mejor los horarios.

Se trata de usar mejor los recursos para expandir los servicios y ofrecer buenos precios. Por tanto, podremos establecer una sola oferta y construir itinerarios.

Los clientes verán en el fondo una sola aerolínea con mayor oferta de horarios.

¿Cómo funciona a nivel operativo?

Hay un elemento clave y es que es un negocio conjunto donde se comparten ingresos con el aliado.

Uno de los principales competidores nuestros hoy es Latam, pero no compartimos ingresos. Con la inmunidad, podremos cruzarlos, de acuerdo con nuestra capacidad y la de ellos.

Luego de ser autorizado el arreglo por las autoridades, la competencia no será relevante y los clientes podrán volar en cualquiera de las dos aerolíneas. Entonces si American Airlines es dueño del 60 por ciento de la capacidad de un vuelo, el 60 por ciento de los ingresos es de nuestra compañía. Cuando se firma un código compartido, la diferencia es que puedo mover pasajeros en cualquiera aerolínea. Los tienen el 90 por ciento de las compañías del sector luego son comunes y no tienen misterio. Pero este nuevo amplía esos servicios e itinerarios, con los mismos recursos.

También se estructuran tarifas más convenientes.

¿Ha influido la desaceleración de la economía colombiana en la movilización de carga con Estados Unidos?

La economía colombiana sigue en crecimiento, aunque haya reducido su ritmo. Y seguimos enviando 6 millones de libras de carga de ida y vuelta al año. Sí se ha afectado la tarifa, pero no más.

Los aviones continúan llenos de carga y la capacidad está en un nivel alto. En cuanto a pasajeros, hemos crecido un 4 por ciento y nuestra presencia en este país es sólida. Los márgenes (de ganancia) sí han bajado, pues hay más competencia. Sin embargo, eso beneficia a los pasajeros y comerciantes.

¿Los bajos precios del petróleo los afecta o beneficia?

Cuando estaba a unos 150 dólares el barril nos afectaba como aerolínea y hoy, cuando está a 26 dólares, también porque los problemas se traspasan a los países. Muchas aerolíneas bajan tarifas, y vemos más en el mercado, lo que es sano para la competencia. Sin embargo, habrá más sobrecapacidad e inestabilidad para tarifas adecuadas.

ROLANDO LOZANO GARZÓN
Redacción Economía y Negocios