Y el 'Bronx', ahí

Y el 'Bronx', ahí

Los relatos que provienen de este sector son despiadados, propios de tiempos de barbarie y abandono.

2 de febrero de 2016, 12:50 am

Algo grave está pasando en las céntricas calles de Bogotá. Lo denunció este diario recientemente, y tras la denuncia se han conocido muchos más testimonios que hablan de un fenómeno de trata de personas en el temido sector del ‘Bronx’, a pocas calles de la Alcaldía y del Palacio presidencial.

Ya de antaño son sabidas las actividades que tienen lugar en esta zona de la capital: mafias dedicadas al tráfico de estupefacientes, epicentro de negocios ilícitos, guarida de ladrones y refugio para miles de habitantes de la calle.

Por si no fuera suficiente el nivel de degradación humana que se percibe a diario, que los medios registran y que las mismas autoridades tienen detectada, ahora empieza a conocerse otra serie de hechos que, con razón, han acaparado la atención ciudadana.

Varias madres de familia han hecho oír su voz para notificar cómo en un cuadrante denominado la ‘L’ podría estarse gestando la retención obligada de niñas y jóvenes que, tras ser inducidas al consumo de drogas y alcohol, son obligadas a ejercer la prostitución en contra de su voluntad y bajo amenazas de muerte. Los relatos son a cual más terribles, despiadados, propios de tiempos de la barbarie y el abandono.

Es urgente que las autoridades de Policía y del Distrito tomen las medidas del caso para esclarecer lo que está sucediendo. No es admisible que, como aseguran las mismas madres, se trate de un sector en el que la Fuerza Pública no puede ingresar. Varios delitos se estarían tipificando con estas prácticas, y es urgente actuar. De no hacerlo, terminaremos pagando un muy alto costo, como el del asesino de los cerros, que segó la vida de una decena de mujeres del mismo sector sin que nadie supiera.

Si en el pasado el hoy alcalde Enrique Peñalosa fue capaz de poner fin a la denominada ‘calle del cartucho’, otro epicentro de droga y delincuencia, lo propio debería suceder con el ‘Bronx’: actuar en consecuencia, sin vulnerar los derechos de las personas atrapadas en el vicio por distintas circunstancias, pero sin tregua para los mercaderes de la condición humana.

editorial@eltiempo.com