Cuota alimentaria ya no recae en responsable del divorcio

Cuota alimentaria ya no recae en responsable del divorcio

Corte respaldó demanda de una ciudadana argumentando que esa norma era contraria a la Constitución.

Cuota alimentaria ya no recae en responsable del divorcio
16 de enero de 2016, 01:08 am

La Corte Constitucional tumbó un artículo del Código Civil que obligaba a que el cónyuge responsable de la anulación de un matrimonio (por ejemplo por infidelidad, celos, maltrato) respondiera por todos los gastos de alimentación y educación de los hijos, siempre y cuando tuviera recursos para ello.

Una ciudadana interpuso una demanda contra este artículo, argumentando que esa norma es contraria a la Constitución, pues “desconoce la igualdad de derechos y obligaciones que les asisten a los integrantes de la pareja frente a sus hijos”. (Lea: Divorcios y matrimonios civiles aumentaron este año).

La Corte respaldó este argumento y dijo que a pesar de “cambios progresistas” en el Código Civil, el artículo demandando aún no ha sido derogado.

El fallo de la magistrada Myriam Ávila Roldán, del 25 de noviembre del 2015, concluyó que “imponer como sanción el deber de asumir totalmente la obligación alimentaria a uno de los progenitores, no por la falta de medios económicos del otro, sino por haber sido hallado culpable en el proceso de nulidad del matrimonio es contrario a la Constitución”.

La magistrada destaca que la Carta Política consagra que los progenitores son igualmente responsables frente a sus hijos y afirma que el Código Civil desconoce el interés superior del niño, cuyos derechos deben ser garantizados por sus padres en virtud de la relación paterno-filial que los une y que en nada se ve afectada por la declaración de nulidad del vínculo matrimonial”. (Lea también: Claves para afrontar positivamente un divorcio).

La Corte asegura que aunque se extinga la patria potestad, esto no implica que el padre pierda la obligación frente a sus hijos. Aclara que, en todo caso, la intensidad de las ayudas alimentarias pueden ser acordadas entre los padres, o variar según las capacidades económicas.

EL TIEMPO