Distrito desmiente que esté borrando los grafitis de la 26

Distrito desmiente que esté borrando los grafitis de la 26

Alcaldía aclaró polémica de supuesta eliminación de estas expresiones artísticas.

Distrito desmiente que esté borrando los grafitis de la 26
6 de enero de 2016, 01:01 am

Este martes se desató una polémica en redes sociales por una publicación en Facebook que sugería que parte de los grafitis ubicados en la avenida calle 26, que cruza la ciudad de oriente a occidente, estaban siendo tapados por una pintura de color azul celeste.

En la foto se veía a tres personas pasando rodillos sobre los muros y, por supuesto, se generaron comentarios de todo tipo en redes sociales, desde usuarios que hablaban de censura hasta otros que aplaudían la supuesta eliminación de los dibujos.

Grafitis ubicados en la avenida Calle 26. Foto: Facebook / Keshava Lìévano

Sin embargo, este mismo martes la Secretaría de Gobierno informó en un comunicado que no existe ninguna instrucción para borrar los grafitis artísticos que están en la ciudad.

“Frente al caso concreto del mural de la calle 26 queremos aclarar que se trata de un contrato suscrito por el Instituto Distrital de Artes (Idartes) con una fundación de reconocidos grafiteros, y ellos lo están borrando de forma voluntaria porque se hará un nuevo mural que será entregado en los próximos días”, aclaró el secretario de Gobierno, Miguel Uribe Turbay.

Es decir, según el Distrito, lo que se veía en la imagen que circuló en redes sociales era la preparación para un nuevo grafiti que complementará el mosaico que se puede apreciar en los deprimidos de la calle 26.

El secretario de Seguridad, Daniel Mejía, también sostuvo que la Administración Distrital del nuevo alcalde Enrique Peñalosa será respetuosa con las expresiones artísticas en zonas autorizadas. “Vamos a tolerar y a respetar todas las expresiones de grafitis artísticos que estén localizados en zonas autorizadas”, manifestó.

En Bogotá existen lugares autorizados para la realización de grafitis siempre y cuando se cumpla con lo estipulado en el decreto 075 del 22 de febrero de 2013, que define este tipo arte urbano como “toda forma de expresión artística y cultural temporal urbana, entre las que se encuentran las inscripciones, dibujos, manchas, ilustraciones, rayados o técnicas similares”.

La misma norma habla de que los grafitis no están autorizados sobre calzadas de vehículos; andenes y espacios para el tránsito peatonal; mobiliario y señalización del sistema de transporte público ni masivo; ciclorrutas; señales de tránsito o semáforos; en teléfonos públicos, bancas o canecas; en los equipamientos destinados a la prestación de servicios de salud, educación y bienestar social; ni en los bienes de interés cultural de la ciudad, como los monumentos y esculturas, entre otros.

Uribe Turbay señaló al respecto que hay “una diferencia fundamental” entre el grafiti “artístico” hecho y elaborado en una zona autorizada; y “los rayones”, que son “actos vandálicos, que atentan y deterioran el espacio público y, especialmente, que acaban contra la infraestructura pública o los bienes de patrimonio cultural”.

 

De cualquier forma, hay que decir que el decreto 075 le da facultades al alcalde de la ciudad para identificar y prohibir la práctica del grafiti en lugares específicos del espacio público que estén bajo su administración.

Ya en el 2014, el entonces alcalde encargado de Bogotá, Rafael Pardo, en conjunto con la Policía Metropolitana, ordenó borrar varios grafitis que no estaban autorizados por el Distrito, también sobre la calle 26.

ELTIEMPO.COM