Cali reduce homicidios, pero su tasa sigue alta

Cali reduce homicidios, pero su tasa sigue alta

En el 2014 se registraron 1.712 asesinatos, el año pasado hubo 1.523, es decir, 189 casos menos.

Cali reduce homicidios, pero su tasa sigue alta
4 de enero de 2016, 01:56 am

Pese a que en el 2015 Cali tuvo una reducción del 12 por ciento en crímenes, comparado con el 2014, la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes cerró en 56, indicador muy superior al de Bogotá (17) y Medellín (20). Incluso, la estadística también supera al total nacional que, según el balance de la Policía, llegó a 25 homicidios por cada cien mil habitantes.

No obstante ese panorama, la Policía Metropolitana insistió en que es un parte satisfactorio que mientras en el 2014 se registraron 1.712 asesinatos, el año pasado hubo 1.523, es decir, 189 casos menos.
El resultado del año anterior, sin embargo, se vio empañado con la violencia que se vivió en el primer fin de semana de este 2016. Las autoridades iniciaron las estadísticas con 13 homicidios, once de los cuales fueron el primero de enero.

Las muertes del primer día del año fueron reportadas en el distrito de Aguablanca donde hubo siete casos; dos en Siloé y los dos restantes en el barrio Antonio Nariño, del oriente caleño.
Ese aumento fue notorio, pues en un fin de semana, Cali ha venido presentando un promedio de entre cuatro y seis muertes violentas.

El nuevo alcalde, Maurice Armitage, señaló que una de sus prioridades será seguir bajando los homicidios y reforzando el pie de fuerza como también lo ratificó la secretaria de Gobierno municipal, Laura Lugo.
“Las estadísticas muestran una reducción de los homicidios en las comunas que están intervenidas (control a venta de licor, al toque de queda para menores y al porte ilegal de armas) como la 13 y 14 del distrito de Aguablanca”, dijo Lugo.

Armitage anotó que las acciones policiales se complementarán en este año con más inversión social y de generación de empleo. Añadió que en esas zonas de más homicidios, como el distrito de Aguablanca, con las comunas 13, 14 y 15, y Potrero Grande, en la comuna 21 –este último, el barrio más grande de Cali y el segundo más violento del municipio– habrá zonas industriales para micro y medianos empresarios.

A su vez, el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, hizo un llamado a que los caleños construyan una agenda ciudadana para un plan de paz. Agregó que la Arquidiócesis seguirá liderando y promoviendo movilizaciones contra la violencia con plegarias y marchas, como lo hizo en el 2015, justamente en Potrero Grande donde bandas delincuenciales que operan de la mano con las criminales, como el ‘clan Úsuga’, extorsionan bajo la modalidad de ‘cobros de vigilancia’. 

‘Preocupa la criminalidad’

El programa ‘Cali, Cómo Vamos’, que realiza la encuesta anual de percepción ciudadana, resaltó que aunque han bajado los homicidios no deja de preocupar que la capital del Valle del Cauca sigue teniendo una de las tasas más altas en criminalidad de Colombia, opinión en la que también ha coincidido el Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis.

Sin embargo, la Alcaldía señaló que las estadísticas en esta capital sí han bajado y recordó que en los años noventa y comienzos del 2000, la tasa de homicidios era superior a los 80 por cada 100.000 habitantes.

CALI