Calle de la Feria, una pista a cielo abierto

Calle de la Feria, una pista a cielo abierto

Fueron 5 tarimas musicales, con asistencia masiva de caleños y turistas.

Calle de la Feria, una pista a cielo abierto
30 de diciembre de 2015, 01:44 am

El cielo oscuro le anunció a Claudia Arias que era el momento de guardar la mercancía. Los shorts que vende en el Centro de Cali, entre $20.000 y $25.000, empezaron a estorbarle porque la despedida del sol fue una especie de llamado a la rumba.

Estaba ansiosa por llegar a la fiesta, pues había esperado todo el año la Calle de la Feria que, por su carácter gratuito, le permitió apreciar artistas nacionales e internacionales, en tarimas que estuvieron atravesadas sobre la Autopista Suroriental.

Medio Siglo de Salsa y Control tuvo Claudia, frente a sus ojos, cuando salieron los Hermanos Lebrón, en la primera tarima del movimiento salsero, a cantarle a la Cali caliente y a reafirmar que “la temperatura sube, sube, sube la temperatura”.

A lo mejor fue ese amor cálido que Los Lebrón encontraron en la Capital Mundial de la Salsa el que hizo que la convirtieran en su segundo hogar. Y hoy siguen estremeciendo a sus seguidores con Diez Lágrimas y Si me permite, éxitos de su repertorio, que son inolvidables para la barriada caleña.

La tarima salsera le regaló a Claudia y a los rumberos que la acompañaban una nómina musical de artistas, que ya habían sido anunciados por las redes sociales como Andy Montañez, Richie Valdés y Willy García.

Pero esto de la Calle de la Feria, aunque sorprenda a jóvenes de 23 años como Claudia, no es algo nuevo. A finales de los años 80 Cali se convertía en una gran pista de baile, pero la cita era en la Calle Quinta. En los noventa, el evento popular empezó a presentar ‘problemas de sonido’ pues, irónicamente, había escasez de orquestas, además de dificultades de orden público y en el acceso a los centros de salud de la Quinta.

En el segundo año del renacer de este recordado evento musical, que volvió para reemplazar la cabalgata, el despliegue de alegría y sonrisas siempre se deja ver entre los rumberos, que bailan salsa, ritmos del Pacífico, música crossover, viejoteca y se enamoraron con la música romántica, que este año fue una novedad de las cinco tarimas.

Claudia gozó una gran fiesta, en la que la barriada caleña fue la protagonista y a esta se incorporaron aquellos que han descubierto que la rumba popular es a otro precio, o mejor, no lo tiene. 

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