Comprar mercurio en Bogotá es tan fácil como comprar oro

Comprar mercurio en Bogotá es tan fácil como comprar oro

Aunque el mercurio está envenenando los ríos, la comercialización de este metal es legal.

Comprar mercurio en Bogotá es tan fácil como comprar oro
17 de diciembre de 2015, 02:16 am

Una millonésima parte de un gramo de mercurio es suficiente para contaminar un litro de agua. En 2009, Naciones Unidas advirtió que entre los municipios de Segovia y Remedios, en el nordeste antioqueño, se vierten en el aire, en la tierra y en los ríos 180 toneladas de mercurio cada año, producto de la extracción minera. Inevitablemente, los peces ingieren el mercurio y las personas consumen los peces contaminados.

Lo grave es que, una vez el mercurio entra a la cadena alimenticia, nunca vuelve a salir sino que se acumula, pues ningún organismo vivo es capaz de procesar y eliminar el metal pesado. En principio, los efectos de este son imperceptibles. Pero, a largo plazo, consumir agua o alimentos contaminados con mercurio puede causar desde daño neurológico y renal hasta cáncer.

Solo en el municipio de Segovia se hicieron 15 trasplantes de riñones en los últimos tres años, según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, debido a que los mineros han estado expuestos a niveles de mercurio 50 veces superiores al límite aceptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A pesar del riesgo para la salud y el medio ambiente, comprar mercurio en Bogotá es tan fácil como comprar un anillo de oro. Lo único que se necesita es plata.

EL TIEMPO visitó 10 almacenes de químicos alrededor del sector de La Mariposa, en el centro de Bogotá, y encontró que en tres de estos venden mercurio. El precio de un kilo puede oscilar entre 390.000 y 800.000 pesos, aunque en internet se consigue hasta por 300.000 pesos, dependiendo de la cantidad que necesite.

Un kilo de mercurio cabe en el frasco que se utiliza para depositar una muestra de orina, pero le pueden vender hasta una bala, que tiene aproximadamente 34 kilos del metal y vale entre 11 y 13 millones de pesos. El precio es elevado porque el mercurio se importa de México y, por ende, su valor depende de la tasa de cambio.

El precio también varía según el uso que se le dé al material. Si usted le dice al vendedor que necesita mercurio para una mina de oro, probablemente se lo venderá más barato. Y es que este metal tiene otros usos, aunque menos corrientes: los vendedores aseguran que algunas personas lo utilizan en la brujería y otros lo compran para hacer explosivos caseros.

“¿Cuántos termómetros de mercurio se fabrican en Colombia? ¡Ninguno! Prácticamente todo el mercurio que entra al país va a las minas ilegales, porque las legales utilizan cianuro”, dice el profesor de la Universidad del Rosario Leonardo Güiza, biólogo y abogado experto en minería.

Dependiendo del proceso de extracción, un minero puede gastar entre 3 y 50 gramos de mercurio para producir uno de oro, que en el mercado vale aproximadamente 104.000 pesos. El problema es que en muchos casos hasta el 90 por ciento del mercurio que se utiliza para separar el oro de los otros materiales va a parar al medio ambiente, aunque en teoría puede reutilizarse.

Pero si casi todo el mercurio se utiliza en una actividad ilegal y contaminante, ¿por qué es tan fácil conseguirlo?

El Congreso colombiano aprobó en julio de 2013 la Ley 1658, o Ley del Mercurio, ordena que el Ministerio de Comercio, en coordinación con los ministerios de Ambiente y Salud y la DIAN, deben “establecer medidas de control y restricción a la importación y comercialización de mercurio y los productos que lo contengan” en un término máximo de dos años. Además de “crear un Registro Único Nacional de Importadores y Comercializadores Autorizados”.

Adicionalmente, en octubre de ese año Colombia suscribió, junto con otros 91 países, el Convenio de Minamata sobre mercurio, cuyo objetivo es “proteger la salud humana y el medio ambiente de las emisiones y liberaciones antropógenas del mercurio y sus compuestos”.

Según el profesor Güiza, en un primer momento los almacenes donde se comercializaba este producto pidieron a los compradores llenar un registro. Pero como lo comprobó EL TIEMPO, actualmente no es necesario estar registrado ni llenar ningún documento para adquirir el metal. Es más: en varios almacenes la compra no queda registrada si así lo desea el cliente.

De acuerdo con la Ley, los encargados de establecer las medidas regulatorias para “reducir y eliminar de manera segura y sostenible el uso del mercurio en las diferentes actividades industriales del país” son los ministerios de Ambiente, Minas, Salud y Trabajo. Pero en dos años los vertimientos de mercurio no han disminuido considerablemente y los ministerios se echan la pelota unos a otros.

Minambiente dice que la formulación de restricciones para la venta y compra de mercurio le compete al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, pero han pasado dos años desde la promulgación de la Ley y aún no se ha establecido restricción alguna. Minminas, por su parte, asegura que está apoyando al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en la formulación de las restricciones y que están prontas a expedirse.

Además, Minminas dice que entre 2011 y 2015 capacitó a 16.184 mineros en ocho departamentos en la reducción o eliminación del uso del mercurio. Pero sobre el Registro de Usuarios, manifiesta que está a la espera de las especificaciones que al respecto determine Minambiente.

Para acabar de ajustar, el Invima asegura que el pescado colombiano no está contaminado y que el mercurio se mantiene en los niveles aceptables de consumo según estándares nacionales e internacionales. Pero, ¿será que el pescado de zonas mineras como el nordeste antioqueño pasaría el examen?

SARAH MUÑOZ CADENA Y ESTEFANÍA CARVAJAL RESTREPO
Escuela de periodismo EL TIEMPO