El Rolling que no fue Stone

El Rolling que no fue Stone

Dick Taylor, fundador del grupo, hace parte del libro 'Satisfaction', del periodista Jacobo Celnik.

notitle
08 de diciembre 2015 , 09:39 p.m.

Para hablar de Dick Taylor hay que hacerlo sobre su banda, The Pretty Things. Pero años antes que los Pretty sacudieran al mundo del rock en Londres, Dick fue un Rolling Stone. Por esas extrañas casualidades del destino, él fue uno de los motores para que los chicos rudos del rock se dieran a conocer en el ambiente del ‘blues’ de Londres. Primero fue su relación con Mick Jagger, que le permitió entrar en el cerrado circuito de músicos del blues en la capital inglesa. Acá aparece el nombre de Alexis Korner, el padrino del ‘blues’ inglés, donde Taylor, guitarrista, y Jagger, cantante, tocaban esporádicamente junto a otros jóvenes artistas, entre ellos Brian Jones. Keith Richards, amigo de Jagger en la secundaria, se enteró de que este andaba formando una banda de blues y se sumó a Brian Jones, el teclista Ian Stewart y el baterista Mick Avory, quien luego integró The Kinks.

En abril de 1962 nacen The Rolling Stones, pero había un problema: tres guitarristas. Jones le sugiere a Taylor que se pase al bajo, pero este se niega. En diciembre del 62 abandonó la banda y tal vez su suerte en el mundo del rock. Él quería ser guitarrista y no estaba dispuesto a renunciar a ese sueño. A los pocos años, Taylor ya estaba haciendo mucho ruido. The Pretty Things fueron precursores, pioneros y visionarios al introducir dos nuevos estilos al cambiante rock and roll del momento en Inglaterra, gracias a la forma de interpretar y experimentar con la guitarra, la batería y el bajo. Hablamos de blues-R&B-rock y psicodelia experimental, dos tendencias que en 1964 todavía se encontraban en fase embrionaria y que al cabo de dos años encontraron su punto más alto. A la par, sus viejos amigos, The Rolling Stones, con Bill Wyman como bajista y Charlie Watts en la batería, sacudían el mundo del rock y le daban una ardua batalla a The Beatles por el control del mercado de la música. El Rolling que no fue Stone, abre el baúl de los recuerdos. (Lea también: Así son los legendarios conciertos de los Rolling Stones)

¿Cómo empezó su amistad con Mick Jagger?

Bueno, todo empezó incluso antes de que lo conociera, gracias al sistema de educación que tenemos en Inglaterra. Uno se gradúa más o menos entre los diez y once años, le hacen un examen y después de esto entra a un segundo nivel, que es lo que se conoce como la escuela secundaria elemental. Allí tenía un amigo que se llamaba Roger Peck, con quien compartíamos el gusto por el rock and roll. Con Robert comenzamos una pequeña banda, a la que se sumó Mick Jagger, otro entusiasta del rock and roll. Al principio solamente venían a mi casa, Mick cantaba y Robert y yo tocábamos la guitarra. Esto duró hasta 1957, más o menos, cuando teníamos catorce años. Así nació nuestra amistad.

¿Entonces la música los unió?

Sí. Recuerdo que en el año 58 estuvimos con Jagger y otro amigo en el concierto de Buddy Holly. Algo que realmente nos gustaba eran los efectos de sonido que él usaba como parte de su presentación, en realidad estábamos muy interesados porque utilizaba una especie de platillo retumbante que era impresionante. Esto se grabó y se hizo conocido entonces por medio de un programa de radio que se llamaba ‘Skiffle Club’. Nos juntábamos a comentar todo eso. La música era el motor de la amistad. 

¿La radio cumplió un papel fundamental en los sueños de conformar el primer embrión de los Stones, la Little Boy Blue & The Blue Boys junto a Mick Jagger?

Sí, la radio fue importante porque cualquier banda quería sonar en esos programas. Nosotros también soñábamos con eso. Por eso la radio se convirtió en una parte relevante de todo lo que estaba sucediendo en Inglaterra, porque allí usted podía participar con una agrupación, aunque no tuviera mucha experiencia o no fuera muy hábil. Pero si uno se hacía notar, la cosa podía cambiar. La radio impulsó nuestros sueños y a los Blue Boys. (Vea: Mick Jagger dice padecer estrés postraumático por suicidio de su novia)

¿Qué les gustaba tocar?

Rock and roll y R&B, porque no teníamos más habilidades. No podíamos tocar jazz o ‘blues’, era muy complicado si no tenías bases. Un día le dije a Mick que por qué no intentábamos tocar ‘La bamba’, de Ritchie Valens. Jagger balbuceaba algunas frases en español. Era muy gracioso, pero eso le ayudó a tener confianza, a soltar la voz. Esos movimientos que usted suele ver hoy en día en sus presentaciones en vivo vienen de esa época.

Luego aparece en su vida otro Stone, Keith Richards, en la escuela de arte Sidcup.

Sí, creo que tenía 16 o 17 años cuando lo conocí. Estudiaba arte, éramos compañeros de escuela. Recuerdo que a Keith lo vi por primera vez tocando rock and roll o R&B. Le gustaba Elvis, solía imitarlo muy bien. Luego se enteró de que yo tenía una especie de banda con Mick Jagger, a quien conocía de Dartford. Pero recuerdo que Keith era algo tímido, mientras que nosotros teníamos mucha personalidad. Bueno, pero todas esas casualidades se juntaron y lo que sucedió posteriormente es historia conocida. Llegamos a los clubes de ‘blues’, conocimos a Alexis Korner y en 1962 formamos los Rolling Stones gracias a Brian Jones. (Lea: Muere Bobby Keys, legendario saxofonista de Lennon y Rolling Stones)

Ese año 62 fue tal vez uno de los más importantes para la historia del rock gracias a The Beatles. ¿Cree que gracias a ellos, especialmente al tema ‘Love Me Do’, la historia de la música popular cambió?

Sí, claro que sí, pero relativamente porque la primera vez que salió esa canción no tuvo tanto éxito; vale la pena recordar que por ese motivo se tuvo que lanzar nuevamente en 1964. En realidad, a nosotros (Rolling Stones) nos sorprendió bastante esa canción porque tuvimos la impresión de que The Beatles estaban causando un gran impacto en todo el país. Nos sentábamos a oírla una y otra vez y nos preguntábamos si realmente esos forasteros de Liverpool estaban tan lejos de nosotros. Y la respuesta en ese momento era no, claro que no. Nosotros podemos hacer algo similar o mejor. Pero éramos muy jóvenes, arrogantes y no llegamos con una respuesta, pues no componíamos. Ahora, tampoco creo que fuera mucha la diferencia en términos musicales entre ellos y nosotros en ese momento. El ego adolescente vuelve y juega (risas).

Pero con ustedes estaba Brian Jones. No me diga que no tenía algún as bajo la manga...

Brian era un excelente músico, el más músico de nosotros en ese momento, porque ni Keith, ni Mick, ni yo teníamos el conocimiento de Brian. Y esa era la diferencia con The Beatles, que ellos estaban escribiendo sus propias canciones y nosotros solo hacíamos ‘covers’. Creo que esa era la marca, el sello para ser diferentes que The Beatles descubrieron y supieron explotar acertadamente. Sacaron provecho de las melodías, de sonidos pegadizos, de fácil recordación a través de letras sencillas, nada profundas. ¿O le parece muy profunda ‘Love Me Do’?

Sin todavía ser la banda famosa que sacudió Londres en 1964, usted se retira porque quería tocar la guitarra...

Así es, pues no tenía sentido tener tres guitarristas: Keith, Brian Jones y yo. Así que me fui a formar mi propio grupo. Luego Bill Wyman entró a la banda, junto con Charlie Watts, y ahí sí podemos decir que nació la leyenda.

Pero también nació otra leyenda: The Pretty Things. ¿Cómo fue el inicio?

Complicado. Los Stones tocaban en los clubes más famosos de Londres y nosotros éramos cuatro chicos ruidosos que aparecíamos esporádicamente en las escuelas de arte. Además, a mí nadie me reconocía, mientras que a Jagger lo tenían más presente porque era la cara bonita de los Stones, era el más visible en los clubes. Otro aspecto que hizo complicado esos primeros días era nuestra actitud salvaje, ruda, cruda en el escenario. Nuestros ‘shows’ incluían algo de ‘performance’, destrozos, mucho ruido, experimentación con luces. Y en esa época era complicado conquistar masas con tanto caos. La diferencia es que nosotros no éramos tan conscientes de querer proyectar ese caos, pero así fue el inicio de The Pretty Things. (Vea: Anuncian precios de los Rolling Stones en Bogotá)

¿Por qué la banda no logró trascender más allá del Reino Unido y Europa?

Nuestro mánager no nos quiso llevar de gira por Estados Unidos cuando debimos ir porque creía que estar en Inglaterra era lo mejor para nosotros. Bueno, también había un tema de dinero que limitaba las ganas de viajar a Estados Unidos a promocionarnos. El mánager estaba seguro de que perderíamos dinero, pero a mi juicio nuestro destino pudo ser otro si hubiésemos viajado.

Andrew Loog Oldham sostiene que las grandes bandas se hicieron al pulso de grandes mánagers visionarios, con fe y mucha perseverancia. ¿Fue Bryan Morrison ese gran mánager que ustedes esperaban?

Bryan nunca fue un problema. Hay gente muy complicada en los negocios de la música, pero él no fue uno de ellos. Nunca abusó de nosotros, nunca nos robó una libra. Al contrario, nos protegía, buscaba tratos justos con disqueras y estudios. Ahora, tiene que recordar que en ese momento no había nada constituido como tal respecto de la figura del mánager o el negocio de la música, estaba todo por inventarse. Por eso Oldham se hizo a pulso y fe, de la misma manera que pasó con Epstein. Ninguno de ellos tuvo manual de operaciones.

¿Se ha preguntando algún día qué habría sido de usted si no hubiera renunciado a los Stones?

Todos los días me hago esa pregunta.

JACOBO CELNIK
Especial para EL TIEMPO

Jacobo Celnik (Bogotá, 1979) es escritor, gestor cultural, periodista y docente de la Universidad de la Sabana. Desde niño, ha sido un fanático del rock británico, lo que lo llevó a entrevistar a personalidades famosas. Además, es columnista del suplemento ‘Lecturas’, de este diario.

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.