La vida en el Acuario del Parque Explora

La vida en el Acuario del Parque Explora

Artículo de Propiedad Pública sobre el centro de investigación de la vida acuática en Medellín.

La vida en el Acuario del Parque Explora
3 de diciembre de 2015, 05:58 am

 Hace pocos años, cuando se abrió el Acuario del Parque Explora, muchos en Medellín escuchamos por primera vez la palabra ‘pirarucú’. Nos contaban que se trataba de uno de los peces de escamas más grandes del mundo, que provenía del Amazonas y que podríamos conocerlo si visitábamos el acuario con una de las ventanas de agua dulce más grandes de Suramérica.

En las imágenes de vallas y periódicos se veía como una enorme y atractiva criatura. El gigante de nuestros ríos se convirtió en un protagonista mediático y muchos visitantes solo se declaraban satisfechos cuando veían un ejemplar de pirarucú, nadando en las aguas de la selva inundada del Acuario, una recreación tan bien elaborada que los guías (llamados ‘Exploradores’) debían responder múltiples veces la pregunta sobre la procedencia de los enormes árboles que se observaban a través de la vidriera del acuario central. Inquietaba si habían sido traídos, como los peces, desde la profundidad de la selva.

El pirarucú era, por supuesto, apenas una de las muchas especies que el Acuario de Explora. Allí se encuentran miles de ejemplares pertenecientes a 350 especies de animales y plantas acuáticas distribuidas en veintiocho hábitats (diecisiete de agua dulce y once de agua salada).

Además de la recién aprendida palabra ‘pirarucú’, el acuario hacía familiares entre los visitantes nuevos temas y nombres para muchos desconocidos. Por ejemplo, los de 158 especies nativas de Colombia, el segundo país con más abundancia de peces de agua dulce del mundo; 41 especies endémicas –solo existentes en nuestro territorio–, como el bocachico, el pez del que se ha alimentado gran parte de nuestra población. Los visitantes de Explora aprendimos, además, que han nadado en nuestras aguas sabaletas, doradas, changos, cuchas, coridoras, sardinas, babosos…

Esta maravilla fue posible gracias al trabajo de un grupo interdisciplinario de profesionales, investigadores y estudiantes vinculados al Parque Explora, quienes durante un buen tiempo tuvieron que hacerse y responderse las preguntas que luego el público se haría y querría que se le respondieran. Esas preguntas fueron parte del origen a esta instalación educativa y para la investigación, sumergida bajo las 4 cajas rojas de Explora, moderno símbolo rojo de la transformación en la zona norte de la ciudad.

Pero la importancia del acuario rebasa el nivel exhibitorio que tan importante impacto causa en los visitantes. El Acuario Explora es un activo centro de investigación de la vida acuática. Con especial énfasis se estudian los arrecifes coralinos, fundamental ecosistema en riesgo, que en Colombia es de unos 2.200 kilómetros cuadrados solo en el mar Caribe. Fenómenos como el calentamiento global, la sobreexplotación turística y pesquera, la contaminación en sus más insospechadas expresiones, la erosión y las toneladas diarias de sedimentos que llegan al mar amenazan este estratégico sistema de vida marítimo-humano.

Los investigadores del Acuario Explora, entre ellos varios estudiantes de las universidades de la ciudad, han aprendido a desarrollar ambientes artificiales para la reproducción de corales y otras especies. Este es un ejemplo de los caminos de conocimiento que se fortalecen cada vez más y de la investigación que ocurre detrás de los escenarios de agua que cautivan a los visitantes.

Conocer la vida oculta del agua significa también el avistamiento de su fragilidad y del riesgo que a todos nos compromete. Esta experiencia que confronta, a partir de un deslumbramiento inevitable, ofrece estímulos favorables al conocimiento, a las ideas que promueven una relación respetuosa con la vida y con su signo más contundente: la diversidad.

César Alzate Vargas
*Versión periodística del texto “Los habitantes ocultos de las aguas” del Parque Explora. Luz Marina Restrepo Múnera, Mauricio Posada González, Juan Carlos Huertas Rodríguez y Alejandro Ramírez Guerra.
Para Propiedad Pública

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