Tema del fuero constitucional no fue concretado: Juan Carlos Henao

Tema del fuero constitucional no fue concretado: Juan Carlos Henao

El exmagistrado asegura que el sistema 'será un modelo para el mundo'.

Tema del fuero constitucional no fue concretado: Juan Carlos Henao
25 de septiembre de 2015, 03:09 am

El catedrático y exmagistrado Juan Carlos Henao, que con el también expresidente de la Corte Constitucional Manuel José Cepeda fueron los ‘arquitectos’ del modelo de justicia transicional, dice que lo acordado con las Farc cumple las exigencias de la Corte Penal Internacional. Y sobre todo, llama a reconocer un objetivo nacional: “Mucho de lo que sigue en el proceso debe ser de sentido común. No ahoguemos desde el inicio la oportunidad de la paz; juguémosle a una presunción de que la paz va a funcionar”. (Lea: Gobierno pide no especular en debates sobre acuerdo con las Farc)

A lo largo de este proceso y otros procesos de paz ha rondado siempre el ‘coco’ de la Corte Penal Internacional. ¿Este modelo de Justicia para la Paz dejará satisfecha a la Fiscalía de la CPI?

Este fue uno de los temas más discutidos. Ese ‘coco’ lo tuvimos siempre presente. Consideramos como punto de partida que la no impunidad no es sinónimo de cárcel o de prisión con barrotes. Ese es el eje central del modelo, que el sistema internacional lo permite gracias a adaptaciones que puede haber en los sistemas nacionales con respecto a los tratados internacionales. Lo que diría yo es que este sistema no tiene impunidad porque toda conducta de crimen de guerra, que son los que normalmente juzga la CPI junto con los delitos de lesa humanidad, va a estar sancionada por el aparato jurisdiccional.

¿Cuál es el alcance de una pena no privativa de la libertad y de la restricción de movilidad que plantea el acuerdo?

Hay que entender la base del sistema: entre más verdad menos sanción, porque se busca satisfacer la verdad de las víctimas, que cada una de ellas sepa qué pasó con su familiar desaparecido, torturado o lesionado de cualquier manera. Habrá dos carriles: el carril para los que dicen la verdad y el carril para los que no lo hacen. Para los que dicen la verdad habrá sanción restrictiva de la libertad, bien en domicilio o de movimiento. Los segundos, los que no dicen la verdad, van a juicio en el Tribunal. (Lea: Acuerdo sobre justicia transicional está listo para ir al Congreso)

¿Cómo sería la sanción de restricción de movimiento?

El Tribunal tiene que preestablecer, como lo hace cualquier juez de la República, el alcance. Va a tener que decir: mire, en este caso, no va a poder salir de tal casa; o en otros casos: no puede salir de tal vereda o tal región, e imponer la obligación de hacer determinadas cosas. Habrá un comité de seguimiento del cumplimiento de las sanciones, tanto las restrictivas como las restauradoras, con componente nacional e internacional. Y hay un catálogo de sanciones que se está puliendo en la mesa de diálogo.

¿No habrá cárceles o colonias agrícolas?

La prisión no está contemplada para la gente que dice la verdad. Está contemplada para la gente que no dice la verdad, porque lo que se buscaba era crear un estímulo de eficiencia respecto de la verdad para el sistema. Y esa verdad que va a ofrecer la persona va a ser obligatoriamente contrastada con todo el trabajo que han hecho la Fiscalía y las asociaciones de víctimas.

¿En el acuerdo se establece la obligación de entregar los bienes ilegales para la reparación?

Eso no quedó en este acuerdo, porque hay otra agenda, la de reparación, liderada por la Unidad de Víctimas. Lo que sí le puedo decir como profesor de teoría del daño es que cualquier bien que se incaute a la guerrilla en sí mismo es de origen ilícito y, por tanto, sería para las víctimas.

Otro tema álgido es el de los civiles juzgados por el Tribunal. ¿Las personas con fuero constitucional, por ejemplo, quedan en su órbita?

Realmente fuero no se estableció en ninguna parte en el sistema. Ese tema no se expresó, no quedó concreto en el documento. Ya será un problema de interpretación, pero el principio es que no hay personas que estén por fuera del sistema.

¿El Tribunal podrá conocer hechos cometidos en qué periodo?

Su competencia es sobre todo el conflicto armado. Y también abarca casos ya fallados, que podrían ser revisados por el Tribunal. Esa revisión podría ser por iniciativa de cualquier persona condenada, porque un punto clave es que este sistema no es solo para la guerrilla, sino para todos los actores del conflicto. De suerte que, si los militares quieren acogerse, pueden hacerlo sin ningún problema. ( Lea: Militares presos evalúan someterse a nuevo modelo de justicia)

¿Si un militar que está condenado pide revisar su sentencia, tendría necesariamente que confesar o el tribunal evalúa las pruebas de oficio?

Para ingresar al sistema, el punto de partida es el reconocimiento de la verdad. Pero el sistema también puede, en determinado momento, hacerlo de oficio, es decir, quedó una vía amplia para que eso ocurra. Puedo decir que el Tribunal quedó con facultad de revisar sentencias de otras jurisdicciones.

¿Esto no supone un choque de trenes?

No, porque se debe partir de un enunciado general y obvio, que es que estamos en un sistema de justicia transicional, y precisamente este sistema supone excepciones a la forma de marchar ordinariamente la justicia. Este modelo va a ser ejemplo en el mundo, prevé tribunales, prevé magistrados, una cantidad de elementos que, sin lugar a dudas, permite decir que este no es un sistema extrajudicial sino judicial.

¿Cómo será la logística?

Estamos hablando de 20 magistrados colombianos (en el Tribunal), pero con una posibilidad de que haya una adición de un 20 o 25 por ciento de extranjeros. Por ahora no hay sistema de selección, pero deben tener las mismas calidades de ser magistrados de las altas cortes en Colombia; juristas de más alto nombre científico, jurídico, ético. La forma en la que se va a elegir ese tribunal es algo que va a depender, entre otras cosas, de la forma como vayan avanzando las negociaciones de aquí a marzo, al igual que la definición específica del área de restricción de movimiento para los sancionados. Habrá varias salas, como la de reconocimiento de verdad, de responsabilidad y de determinación de los hechos, que es donde va a empezar todo el sistema, donde la gente va a decir su verdad y donde se le va a confrontar. El Tribunal tendrá salas de amnistía o indulto, porque toda conducta que sea amnistiable va a ser revisada, a pesar de vaya a haber una ley que precise los delitos amnistiables.

¿Será tribunal de cierre?

Sí, y con una cosa juzgada absoluta. No hay nada que valga frente a sus decisiones. Es decir, después de que hay sentencia del Tribunal, hasta ahí llegamos. Este tribunal es el órgano de cierre y no hay ningún recurso que pueda atacar esa decisión.

¿El tribunal va a decidir sobre extradiciones?

Esos temas de extradición van a tener un escenario en la sala de definición de situaciones jurídicas, sala que va a estudiar, por ejemplo, si la conducta de alguien tiene relación o no con el conflicto armado, para impedir que se cuelen narcotraficantes. La lógica general es que, en principio, la extradición no opera para cualquier persona que ingresa al sistema, porque aquí lo importante es que la negociación va a generar un cambio, el paso de un movimiento de armas a un movimiento electoral. Esto supone garantías de que quien lo haga no va a ser extraditado. Pero eso debe ser decidido tanto por el Tribunal como por el Gobierno; el Gobierno queda con la facultad, como hoy, de decir: no extradito.  (Lea: EE. UU. respeta lo que decida Colombia sobre extradición de las Farc)

2 o 3 años de vigencia

Inicialmente el sistema recibiría a 6.000 de las farc.

¿Tiene vigencia definida este nuevo sistema?

Una vez tenga la normatividad vigente y los recursos para entrar a operar, se trabaja al día siguiente. Creemos que no serán más de tres años.

¿Cuánta gente terminará bajo la órbita del tribunal?

Eso va a depender mucho del ingreso de los militares; en lo que tiene que ver con la guerrilla, nosotros creemos que fácilmente unas 6.000 personas. ( Lea: Militares presos evalúan someterse a nuevo modelo de justicia)

¿No es una cifra muy grande?

No es muy grande, porque va a haber muchos, como los procesados por rebelión, que saldrán casi automáticamente del sistema. Y después va a haber unos sistemas de depuración (de los ‘máximos responsables’) que evitará un colapso de la justicia.

JUSTICIA