'Colombia no necesita más cárceles sino menos presos'

'Colombia no necesita más cárceles sino menos presos'

Delegada del CICR dice que para frenar hacinamiento hay que pensar en penas alternativas.

'Colombia no necesita más cárceles sino menos presos'
14 de septiembre de 2015, 02:35 am

“Adentro y afuera, seguimos siendo humanos”. Con esa frase el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) inició, hace dos semanas, una campaña para mejorar las condiciones humanitarias de los presos en Colombia (Ver campaña 'Adentro y Afuera'). Deborah Schibler, abogada suiza que trabaja como delegada de detención del CICR, asegura que uno de los principales retos del país es replantear a qué tipo de delitos se les pueden conceder penas alternativas.

¿Qué recomendaciones le hace el CICR al Gobierno para superar la crisis carcelaria?

Tenemos más de 30 delegados que visitan 81.000 presos cada año. Con las visitas hemos visto que el hacinamiento, que genera dificultades para brindar servicios básicos, no es el problema como tal. Si la demanda incrementa tanto, la oferta nunca será suficiente. Cuando un país tiene 120.000 presos y una tasa de 254 por ciento de detenidos por cada 100.000 habitantes, que supera ampliamente al promedio mundial, tiene que preguntarse qué gente es superflua en una cárcel. Hay gente de más en las cárceles colombianas, no porque sean inocentes, sino porque, dentro de todos los presos, habrá gente a la que seguramente su delito se le puede tratar de manera distinta. (Conozca la campaña Adentro y afuera del CICR).

Usted ha visitado cárceles en Jordania, Irak, Madagascar. ¿Cómo fue su primera visita a una cárcel colombiana?

A Colombia llegué hace más de tres años. Mi primera visita la hice a la cárcel La Picota, en un patio con 2.000 personas, algo que yo nunca había visto. Solo hay 11 países en el mundo que tienen más presos que Colombia: Estados Unidos, Rusia, Brasil, India, Tailandia, México, Irán, Turquía, Indonesia, Suráfrica, y Vietnam.

¿Por qué cree que estamos en el escalafón con más presos?

A Colombia, como otros países de Latinoamérica, les hace falta pensar en penas alternativas. ¿Una pena, si no es cárcel, no es una pena? Yo vengo de otro país, de otra cultura judicial y penitenciaria, y creo que sí. Lo que hay que ver es por qué el colombiano no lo siente así; debatir sobre cuál puede ser una pena que la gente no sienta como impunidad. Hay quienes dicen que la cárcel es para disuadir de cometer un delito, pero sabemos por estudios que eso no funciona. Hay otra teoría que dice que la pena es para la víctima, para que el Estado le muestre que se castigó. Colombia debe hacer un debate sobre las penas.

¿Cuál es la mejor estrategia para el hacinamiento?

La solución no es crear más cárceles, sino tener menos presos. Una vez el Estado decida a cuánta gente necesita presa, se dará cuenta de cuántas cárceles debe construir. Si la decisión del país es tener a todos los 120.000 presos, pues tiene que pagar por ello. Lo que no puede suceder es querer llevar a tanta gente a la cárcel, pero no tener cómo sostenerla.

¿En qué delitos la cárcel no sería necesaria?

En el caso de las mujeres, por ejemplo, la mayoría están presas por drogas y entre ellas hay muy poca reincidencia. Nadie ha salvado al mundo sacando de las calles a esas mujeres, a las que llaman mulas, y poniéndolas en la cárcel.

¿Pero detener a homicidas sí mejora la seguridad?

Hay una teoría que es la del delito fungible. Cuando hay un depredador sexual y se lo encierra, hay uno menos en la calle. El caso del hurto y el homicidio es distinto. Si se captura a quien cometió estos delitos, a las dos horas va a ser sustituido por otro porque los ladrones, homicidas, hacen parte generalmente de una red. No necesariamente hay mayor seguridad ciudadana por tenerlos presos. Colombia necesita mejorar como sociedad, prevenir el delito.

¿Qué tan difícil es resocializarse en prisión?

Juntar a todos los que han tenido un lío con la ley y pretender que salgan mejores personas es muy difícil. Quien tiene un problema de porte de estupefacientes por consumo no se puede socializar en prisión dictando clases de inglés. La resocialización debe ser diferencial. Hay teorías internacionales que indican que para resocializar, las cárceles deberían ser de no más 1.000 personas.

Tenemos 44.000 detenidos preventivos. ¿Son muchos?

Un país tiene que poder absorber un cierto número de detenidos preventivos pero garantizándoles un juicio rápido y la presunción de inocencia, garantías que no siempre tienen en Colombia.

JUSTICIA
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