Chinos pagan 10 millones de pesos por vivir en Colombia

Chinos pagan 10 millones de pesos por vivir en Colombia

Los entran como abogados o ejecutivos de empresas y terminan viviendo ilegalmente.

Chinos pagan 10 millones de pesos por vivir en Colombia
13 de septiembre de 2015, 01:37 am

Jinxin Zhu llegó a Colombia hace dos años por invitación de la empresa Titanic S.A.S., que en su carta de presentación lo calificó como un reputado abogado chino. Esa condición le permitió acceder casi de inmediato a una visa de negocios.

Pero Zhu terminó fritando arroz en el restaurante Nueva China, ubicado en el centro de Popayán. Y no se trata de un revés económico, sino de una táctica criminal que usa una red mafiosa para ingresar ciudadanos chinos a Colombia que terminan viviendo de manera ilegal. (Lea también: ¿En qué se raja Colombia en la lucha contra el tráfico de personas?)

Se calcula que hay al menos 7.000 ciudadanos chinos en esa misma condición. Algunos de ellos ingresaron al país en el 2013, cuando Colombia levantó el requisito del visado. En esa ocasión, la estampida fue tal que se tuvo que volver a implementar unos meses después, pero muchos de los que llegaron nunca regresaron a su país.

De hecho, EL TIEMPO tiene evidencia de que siguen llegando y de que la red les cobra hasta 10 millones de pesos por cambiarles, de manera fraudulenta, su estatus migratorio. Para lograr que China les dé la salida, usan cartas de invitación de alcaldes, centros de idiomas, empresas de papel y hasta de empresarios de circo, que dicen requerir malabaristas.

“Los entran por Ecuador, Venezuela o por El Dorado. Ya en Bogotá, se soborna a un funcionario cercano a la Cancillería, identificado como ‘Monca’, para que les expida las visas de permanencia”, le dijo a este diario un hombre que trabajó para uno de los cabecillas de la red.

El jueves, reporteros de este diario fueron a cuatro restaurantes chinos en los barrios Carvajal, Teusaquillo, Álamos y Bachué, todos en Bogotá, y encontraron a tres orientales que figuran como altos ejecutivos de las empresas Mega Grupo Importaciones y Exportaciones y de la Distribuidora Oriental. (Vea aquí: Iglesia condena la "esclavitud" que encarna la trata de personas)

Ambas firmas están ligadas a Feng Ming Feng, un empresario chino con residencia en Colombia y negocios en el área de la construcción y de los restaurantes.

Modus operandi

EL TIEMPO llamó a la oficina de Feng, para preguntarle por qué aparecen sus empresas mencionadas y si ha denunciado ser víctima de esta red criminal de trata de personas, pero no respondió los mensajes de este diario.

En todo caso, el nombre de una de sus firmas resultó vinculada al ingreso de otro chino: Chen Yanfeng, experto en tecnología agrícola, quien terminó en otra cocina. Yanfeng, de 42 años, llegó al país, en mayo del 2012, por invitación del alcalde de Puerto Salgar (Cundinamarca), Fernando Muñoz. El Alcalde le dijo al consulado de Colombia en Hong Kong que Yanfeng y cuatro chinos más tenían conocimientos y amplia experiencia en labores agrícolas.

Por eso, pidió que se estudiara el otorgamiento de visas “con el fin de extender la invitación a nuestro municipio próspero donde se desarrolla uno de los más prósperos proyectos, ‘Ruta del Sol’, que une al centro del Colombia con la Costa Atlántica”. (Lea también: Detienen en Medellín a un grupo de inmigrantes ilegales de Pakistán)

Dos días antes de que se le venciera la visa de cortesía, Yanfeng inscribió en la Cámara de Comercio de Bogotá una empresa unipersonal y, luego, envió una carta a la coordinación de visas del Ministerio de Relaciones Exteriores pidiendo que le cambiaran la visa de cortesía por una de actividades de carácter independiente.

El hombre aseguró que tenía un capital de 100 millones de pesos y que se iba a dedicar a la comercialización y distribución de productos importados para la agricultura. De hecho, afirmó que iba a generar empleo y a contribuir al desarrollo de la economía colombiana. En un proceso exprés, de tan solo unas horas, obtuvo su nueva visa de empresario. Según el registro –que no volvió a renovar–, el domicilio de su empresa es el mismo de un restaurante chino en Álamos.

“Fueron invitados para un proyecto de generación de energía solar. Eran expertos en el tema”, dijo el alcalde Muñoz cuando se le preguntó por Yanfeng. Y cortó la llamada.

Además del suyo, hay dos municipios más que extendieron este tipo de invitaciones y que aparecen en denuncias que ya están en manos de las autoridades. Allí también consta que la empresa Titatin S.A.S. invitó a Colombia a 10 ciudadanos chinos. Algunos de ellos terminaron como cocineros y meseros en Ibagué, Bucaramanga, Medellín, Cali, Santa Marta y Manizales.

Eastcol S.A.S., otra comercializadora, aparece invitando a 43 ciudadanos chinos y ya hay evidencia de que al menos uno de ellos, Li Chinyin, pasó de asistente de proyectos a ayudante de cocina.

Extorsión y contrabando

Además de la corrupción que exige la ‘legalización’ de estos inmigrantes, hay otro factor ligado a esta red mafiosa: el de las extorsiones a sus ‘clientes’ VIP.

Se trata de cabecillas de redes de contrabando que buscan establecerse en Colombia para monitorear el lucrativo negocio de ingreso ilegal de mercancía que mueven en los llamados sanandresitos y en San Victorino, en Bogotá.

EL TIEMPO tiene audios en los que consta que, hace algunas semanas, a uno de ellos, al que le tramitaron una doble identidad, le exigieron 100 millones de pesos para no delatarlo. El hombre ingresó al país diciendo que venía como asesor comercial de una empresa de taxis. Pero es uno de los más grandes contrabandistas de telas.

Organismos de inteligencia y de investigación le dijeron a EL TIEMPO que están al tanto de la existencia de la red y que, en el 2012, lograron cancelar 54 visas irregulares.

Además, validaron la información obtenida por los reporteros y aseguraron que a lo que le apuntan es a dar con los supuestos funcionarios de visas, al servicio de la red, que incluso se están prestando para hacer falsos operativos y extorsionar a los chinos ilegales. También se preguntó en Cancillería por esta mafia, pero al cierre de esta edición no había una respuesta oficial al respecto.

Por ahora, los supuestos abogados, gerentes, tecnólogos y trapecistas continúan fritando arroz en restaurantes chinos y pagando por cuotas su ingreso ilegal al país.

Nexos con la red en Migración Colombia

Uno de los audios que la Fiscalía tiene como prueba de los ilícitos de la red de siete funcionarios corruptos de Migración –desmantelada hace dos semanas en el aeropuerto El Dorado de Bogotá– está relacionado con una presunta extorsión a un ciudadano chino, capo de una red de contrabandistas.

En el audio, dos de los señalados cabecillas de esa red hablan de cómo se montó un falso operativo, con autoridades migratorias y supuestos agentes del CTI, para intimidar al chino y exigirle 100 millones de pesos. En la conversación se refieren a un funcionario vinculado al trámite de visas y a quien habrían ordenado matar, “con gente de Villavo”, por no repartir con la red el dinero de la extorsión.

UNIDAD INVESTIGATIVA
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