Oposición ve la sentencia a López como un bumerán

Oposición ve la sentencia a López como un bumerán

Ayudará a su cohesión y la dota de un símbolo que puede movilizar a miles en las elecciones.

Oposición ve la sentencia a López como un bumerán
13 de septiembre de 2015, 12:24 am

Por un momento se dijo que la sentencia a Leopoldo López sería de seis años y con beneficio de arresto domiciliario; que el Gobierno venezolano –a través del Poder Judicial, que domina abiertamente– llevaría la pena del dirigente opositor a un nivel que le permitiera mantener una posición de fuerza frente a sus seguidores, pero con la capacidad de hacer “control de daños” frente a la comunidad internacional.

Pero con sentenciar a López a prácticamente lo máximo que pedía la Fiscalía (14 años) es poco lo que deja bajo la mesa, y muestra abiertamente una agenda de confrontación que hoy le sirve a la oposición para cohesionarse de cara a las elecciones parlamentarias del venidero 6 de diciembre.

El mensaje llegó claro y fuerte también a la comunidad internacional, que ahora expresa públicamente no solo su rechazo a la falta de independencia de los poderes en Venezuela, sino que se atreve a reconocer el talante autoritario del Gobierno de Miraflores.

Desde la Unión Europea, pasando por la Internacional Socialista, hasta Amnistía Internacional y Naciones Unidas condenaron la sentencia, que demuestra la “falta de imparcialidad judicial”.

“Los cargos contra Leopoldo López nunca fueron adecuadamente sustanciados y la sentencia de prisión en su contra tiene una clara motivación política”, dijo Érika Rojas, de la oficina para las Américas de Amnistía Internacional.

“Con esta condena queda en evidencia que el Gobierno tiene poco apego por los principios democráticos y se comporta cada vez más como una autocracia partidista”, explica a EL TIEMPO el politólogo José Vicente Carrasquero.

‘Voto y calle’

“El Gobierno manda un mensaje de lo que está dispuesto a tolerar en términos del juego político, pero, dado su precario estado en las encuestas, hace que la oposición se atreva más desde el punto de vista discursivo”, afirma.

Un atrevimiento que no llegará a la calle en la forma de protesta masiva –y proclive a algún devenir violento–, sino en un término medio que parecen haber concertado la posición de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), usualmente criticada por cierta pasividad ante los desmanes oficiales, y la del partido de López, Voluntad Popular, de talante más contestatario.

Las diferencias planteadas con la propuesta de La Salida –impulsada por López, Antonio Ledezma y María Corina Machado– lucen zanjadas, al menos coyunturalmente y de cara a la cita electoral. Lo reconoce así Freddy Guevara, dirigente de Voluntad Popular: “Claro que la gravedad de esta sentencia nos une más como movimiento opositor; en los momentos de crisis la necesidad de avanzar juntos se hace más imperiosa. Eso es lo que hace el sacrificio de una persona por la libertad de los demás, pero también la torpeza del Gobierno, que creyó que saldríamos a darle el gusto de la violencia. Aquí lo que vendrá son votos”.

Para Guevara, la decisión del Gobierno podría terminar siendo un error político al promover semejante cohesión entre los opositores: “El oficialismo debe estar confundido en este momento. Esta decisión no parece concertada, pero a estas alturas eso no nos extraña, en el Gobierno hace tiempo que no actúan como una sola cabeza. Uno no sabe si fue Diosdado (Cabello, presidente del Parlamento) o Maduro quien dio una orden como esa, que buscó amedrentar a la oposición y terminó logrando todo lo contrario”.

La oposición apuesta entonces ahora por una agenda de protestas sui géneris, que comenzará el próximo sábado, convocada por López y apoyada por la MUD.

El llamado es a la calle, pero de forma atomizada y en escalada, que cada quien se manifieste de forma no violenta en su comunidad o en los lugares donde la necesidad y la pobreza se sienten con fuerza.

Escalada de desajuste

Se reconoce de este modo el cansancio generalizado de la oposición a protestar, pero también se evita caer en la agenda de violencia, que puede terminar por favorecer al oficialismo.

“Lo que está por verse es una escalada de acciones del Gobierno para tratar de desajustar la agenda electoral. Quizá no trate de suspender los comicios, pero al menos llevarlos a cabo en un estado de disminución de los derechos capaz de generar abstención”, apuntó a EL TIEMPO el profesor y politólogo Luis Salamanca, anticipándose a la sentencia condenatoria de López.

Por su parte, el analista Luis Vicente León estima que el Gobierno logra el beneficio adicional de desplazar el debate de la opinión pública de problemas como la inseguridad y el desabastecimiento a una agenda política que controla con mayor precisión, aunque advierte que no podrá controlar un previsible aumento en la popularidad de López.

“Pero, además, esta acción intenta unificar al chavismo alrededor de un constructo que ubica a López como el enemigo concreto de la revolución”, escribió en el portal Prodavinci.

Uno de los temas que más han levantado debate es sobre si la sentencia en su contra podría elevar el liderazgo de López a la liga de ‘presidenciable’, una aspiración que nunca ha negado. Si bien todavía es muy pronto para saber los efectos de la condena sobre su popularidad –aunque la encuestadora Datos lo coloca como el líder más popular de Venezuela, por encima de Maduro y Henrique Capriles–, la misma también pone en entredicho la posibilidad real de su postulación.

La Constitución venezolana establece que una de las condiciones para correr la carrera por la primera magistratura del país es “no estar sometido a condena definitivamente firme”, y López habría perdido esa condición el jueves.

Pero en las primeras de cambio la dirigencia del partido Voluntad Popular no parece desvelada ante esa posibilidad.

“En Venezuela las leyes no se cumplen, eso debe quedar claro”, explica Guevara, dirigente también del partido. “Cuando vuelva la democracia al país, una de las cosas que van a quedar claras es la nulidad de ese juicio, por írrito y tramposo. A estas alturas, y como están las cosas, tenemos claro que ni Leopoldo estará preso tanto tiempo, ni el gobierno tendrá el poder tanto tiempo como creen”.

Momentos claves en el proceso

2014

12 de febrero

Un tribunal de Caracas dicta orden de detención contra Leopoldo López por convocar una manifestación, en la que hubo tres muertos. Tres días después, el presidente Maduro lo culpa de la violencia.

18 de febrero

López se entrega y es llevado a la cárcel militar de Ramo Verde. El 4 de abril la Fiscalía lo acusa de incendio, asociación para delinquir y daños a la propiedad. El juicio comienza el 23 de julio.

2015

18 de febrero

Al cumplirse un año de su detención, el líder opositor le da una entrevista a CNN en la que pide al presidente Maduro que renuncie. En abril lo aíslan por exigir respeto a sus derechos.

23 de mayo

López inicia una huelga de hambre y pide la libertad de los opositores presos, la fijación de una fecha para las elecciones legislativas y observadores internacionales en estas. La huelga termina el 23 de junio.

29 de mayo

Autoridades impiden a los expresidentes de Colombia Andrés Pastrana y de Bolivia Jorge Quiroga visitar a López. Luego, el permiso también le fue negado a Felipe González, expresidente del Gobierno español.

31 de agosto

La Fiscalía dice, en la presentación de conclusiones, que se demostró la culpabilidad de López. Más tarde, la defensa denuncia que el 96 por ciento de las pruebas son del ente acusador.

VALENTINA LARES MARTIZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Caracas.