Unasur: el próximo escenario de la crisis entre Colombia y Venezuela

Unasur: el próximo escenario de la crisis entre Colombia y Venezuela

Políticos cuestionan declaraciones de su secretario general. Analistas ven un panorama difícil.

Unasur: el próximo escenario de la crisis entre Colombia y Venezuela
28 de agosto de 2015, 01:17 am

En medio del llamado a consultas a sus embajadores por parte de los gobiernos de Colombia y Venezuela, y luego de la decisión del presidente Nicolás Maduro de deportar a los colombianos, las críticas a su medida y a la reacción de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no se han hecho esperar.

Los pronunciamientos hechos por el expresidente colombiano Ernesto Samper, hoy secretario general del organismo, respecto a la crisis en la frontera colombo-venezolana, alentaron la discusión.

“Hace un año denunciamos el peligro de la intromisión de paramilitares colombianos en Venezuela. Hoy se confirma que es una realidad”, dijo.

Posteriormente, añadió que “las deportaciones de colombianos desde Venezuela enrarecen el clima de opinión necesario para perseguir a los paramilitares colombianos que sí están traspasando las fronteras”.

Diferentes sectores políticos nacionales se han pronunciado criticando la posición asumida por el exmandatario.

El senador Mauricio Lizcano, miembro del partido de ‘la U’, calificó de “triste, lacónica y anticolombiana” la posición asumida por Unasur frente a “las deportaciones inhumanas” de connacionales.

Así mismo, Marta Lucía Ramírez, excandidata presidencial del Partido Conservador, declaró que Unasur “no es garantía de defensa democrática porque hace parte del populismo del siglo XXI, que es autoritarismo”.

Una de las posiciones más radicales fue presentada por el expresidente César Gaviria, quien manifestó este miércoles que Colombia debía retirarse del organismo si los demás miembros no rechazan la postura de Ernesto Samper.

El procurador Alejandro Ordóñez tampoco se quedó por fuera de las críticas. “Comportamientos como los de Unasur precisamente lo que hacen es tratar de legitimar esa política pública del Estado venezolano contra los colombianos. Eso deslegitima a Unasur”, afirmó.

Analistas, por su parte, también consideran un desacierto las salidas del exmandatario colombiano.

Francisco Barbosa, profesor de la universidad Externado de Colombia, considera que Samper se aceleró y no esperó a que dieran tránsito los canales diplomáticos para resolver la crisis, “sino que, de forma inmediata, asumió una postura de lo que ocurre en la frontera, y eso tiene unas consecuencias graves para el futuro de las relaciones no solo entre Colombia y Venezuela, sino también entre nuestro país y la Unasur”.

Laura Gil, analista internacional y columnista de EL TIEMPO, cree que la Unasur ha tardado en responder frente a la crisis fronteriza, “mientras que en otros casos ha actuado con rapidez”.

¿Qué le espera a Colombia en la Unasur?

Desde el momento que inició la crisis, la semana pasada, se había pedido una respuesta contundente por parte del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. Este jueves el mandatario hizo un llamado a consultas a Ricardo Lozano, embajador en Caracas, y pidió convocar reuniones en la Unasur y la OEA para encontrar soluciones a la crisis.

Respecto a estas declaraciones, Gil considera que el anuncio de Santos se debió hacer desde el momento en que comenzaron los problemas en la frontera. “Es un recurso clásico de la diplomacia (…) ahora, lo que debe ser el organismo es terciar entre ambos países”.

La analista ve necesario que las autoridades colombianas lleven el caso no solo a un escenario como la Unasur. “Lo que tiene que hacer el país es documentarlo y llevarlo a otros foros políticos y diplomáticos. Informar sobre el problema de la frontera a todas sus embajadas y a Naciones Unidas”, aseguró.

Por su parte, Barbosa cree que a Colombia le espera un escenario muy complejo en la Unasur. “Existe una situación de hostilidad que el país recibirá en el seno del organismo, por la solidaridad que hay en el proyecto bolivariano representado por Bolivia, Ecuador y Venezuela; entonces, no la tendrá fácil ahí”, concluye.

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