Corte ampara derechos de estudiante gay de la comunidad afro

Corte ampara derechos de estudiante gay de la comunidad afro

Denunció discriminación por su forma de vestir. Ordenan acto de perdón entre alumno y directivas.

26 de agosto de 2015, 11:30 pm

La Corte Constitucional revocó una decisión del Tribunal Superior de Medellín en la que negaban las pretensiones de una tutela interpuesta por un ciudadano afrodescendiente que consideró vulnerados sus derechos por su condición de persona trans y homosexual, por lo que los directivos y profesores de la Corporación Universitaria Remington, donde cursaba estudios de Medicina, le imponían que se vistiera como hombre.

Nacido en 1990 en la región del Bajo Baudó, jurisdicción de Pizarro (Chocó), el tutelante inició sus estudios universitarios en 2008. Sin embargo, en el primer semestre de 2011 se retiró por falta de dinero. Un año después, pidió su reintegro pero le fue negado.

A través de tutela, logró que le ampararan su derecho a la educación. No obstante, en los semestres siguientes el joven denunció que fue víctima de actos discriminatorios por su condición sexual.

En su relato, el estudiante denunció que un profesor le manifestaba que a la universidad no podía “venir ni con el plumerío, ni con lentes de contacto, ni vestido así”. En actitud similar se pronunció el decano de la facultad que, según el tutelante, le manifestó que no podía usar los lentes de contacto.

A lo largo del proceso, la defensa de la universidad reconoció que al alumno se le hicieron algunas sugerencias relacionadas con su forma de vestir.

“Se le recomendó no utilizar camisetas de manga sisa y abdomen destapado durante las clases, no utilizar accesorios como extensiones en trenzas, maquillaje de uñas y demás elementos que pudieran generar inquietud en el paciente”, dice uno de los apartes del expediente.

Ante esto, la Corte recordó que las decisiones atinentes a la indumentaria y demás aspectos relacionados con la apariencia física constituyen manifestaciones protegidas con carácter general por el derecho al libre desarrollo de la personalidad, en tanto mediante ellas los sujetos construyen la imagen que expresa su propia identidad.

La Corporación también trajo a colación lo propuesto por el Ministerio de Educación que señala que “la consolidación de sociedades que tienen como premisa vencer la exclusión social que las afecta, no sólo desde un punto de vista material y objetivo, sino también simbólico y subjetivo”.


Ante esto, la ponencia de la magistrada María Victoria Calle que el logro de este objetivo reclama, entre otras acciones, generar procesos de transformación cultural que permitan a las personas trans superar la situación de confinamiento social y laboral que históricamente han padecido.

En consecuencia, la Corte ordenó que en acto público tanto directivas como docentes y el joven estudiante se ofrezcan disculpas mutuas por las expresiones de agravio y de irrespeto que, a juicio del alto tribunal, hubo de parte y parte.
Pero también la entidad de educación superior debe abrir cupo para que el afectado siga adelante con sus estudios de Medicina.

La Corporación añadió que la universidad debe “abstenerse de interferir con el desarrollo y expresión legítima de la identidad de género del tutelante y demás estudiantes”.

JUSTICIA