En el barrio Naranjal de Medellín sufren la urbanización

En el barrio Naranjal de Medellín sufren la urbanización

Residentes y mecánicos denuncian incumplimiento y atropellos de la EDU.

En el barrio Naranjal de Medellín sufren la urbanización
25 de agosto de 2015, 11:40 pm

José Varón lleva 13 meses durmiendo entre la chatarras de lo que fue un carro. Se baña con agua que le regalan en talleres mecánicos y haciendo mandados apenas consigue para la comida diaria.

Tiene las manos inquietas, se rasca el cuello, los brazos, las mejillas, el pecho, otra vez el cuello, no se detiene, sufre picaduras en todo el cuerpo, dice molesto que es culpa de mosquitos y animales que se meten entre las latas de su dormitorio y lo atacan. También dice que su tortura es por la renovación urbanística en Naranjal, que no solo demolió talleres y almacenes, también la vida de algunos mecánicos.

“Yo vivía y trabajaba en un taller que tumbaron para construir esta primera torre. Un funcionario de la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU) me prometió una indemnización para salir del taller, pero no me dieron nada. Quedé sin casa y sin trabajo”, asegura el mecánico que habita el barrio desde hace 18 años.

Justamente eso es lo que temen otros comerciantes y mecánicos del Naranjal, que la historia de Varón se repita con ellos. Las consecuencias del cambio urbanístico han empezado a notarse.

Elkin Ruiz, un electricista y reparador de radiadores desde hace 35 años en el barrio, asegura que los clientes han disminuido, en parte, por la inseguridad en el sector, pero también por el polvo de la construcción, las vías cerradas y porque, agrega, la Administración se ha encargado de decir que en Naranjal ya no hay talleres.

“El trabajo se nos ha puesto duro. Antes uno ganaba 800.000 pesos al mes. Ahora no llegamos a los 500.000 pesos”, asegura Ruiz, quien tiene ubicado su taller justamente en la próxima manzana que se demolerá para continuar con el proyecto de viviendas en la ciudad.

“Nos plantearon un traslado para un hueco en El Caracol, en el barrio Caribe –al norte de Medellín–, pero no es una buena opción. Incluso hay gente reubicada allá que ha regresado”, afirma el mecánico, a quien le advirtieron que antes de diciembre tenía que desocupar su taller “y si no, que nos sacan a la fuerza, con el Esmad”.

Los que aceptan irse

Orlando Velásquez tiene una vivienda y además arrienda dos locales comerciales en Naranjal, y está dispuesto a marcharse del barrio.

“El problema es que a mí no me han ofrecido nada para que me vaya, sólo me han amenazado con una expropiación.

Eso lo pueden hacer si uno se niega a negociar, pero ese no es el caso”, denuncia Velásquez, quien vive hace 63 años en el sector. Pero hay más problemas con la reubicación.

“El colmo de los colmos es que me estén ofreciendo 480.000 pesos mensuales durante un año para pagar arriendo mientras me reubican o encuentro casa, pero es que la ley dice que a uno lo deben reubicar a 2 kilómetros a la redonda de su casa, y a esa distancia el arriendo más barato cuesta 800.000 pesos”, explica Velásquez.

Cada caso es especial

Margarita Ángel Bernal, gerente de la EDU, asegura que han tratado a la gente con respeto y con base en la ley y los derechos.

“Cada caso tiene un tratamiento especial, hemos individualizado los proceso para ser justos”, dice Ángel y agrega que en el caso de los subsidios de arriendo, por ejemplo, el dinero que se ofrece está basado en un avalúo comercial.

Ángel explica que, aunque no hay fecha límite, esperan que al final del año esté desocupada la manzana donde continuarán la obra.

La gerente también asegura que no tiene registro de mecánicos o comerciantes que hayan regresado a Naranjal después de estar en El Caracol.

Qué es el Plan Parcial para Naranjal y Arrabal, de la EDU

El plan de renovación urbana tiene contemplado la construcción de ocho unidades: cinco en Naranjal y tres en Arrabal. En total serán 1.575 viviendas.

Las primeras cinco fases son para estratos medio – altos y las tres últimas para estratos medio – bajos con viviendas de interés social y de interés prioritario. También tendrá 143 locales comerciales y 1.129 oficinas.

La ejecución del plan costará cerca de un billón de pesos. Los recursos se obtendrán de la venta de las propiedades y de un aporte del Departamento de Planeación de Medellín.

JUAN JOSÉ VALENCIA GARCÍA
valjua@eltiempo.com - @Juan_Joss
EL TIEMPO
MEDELLÍN