Respuesta a una columna

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No fui apoderado de Young & Rubicam Brands durante el trámite de la tutela a la que alude Hernández.

Respuesta a una columna
6 de agosto de 2015, 01:11 am

En su columna del 26 de julio del 2015, Salud Hernández Mora hizo en contra del suscrito afirmaciones calumniosas e injuriosas, las cuales rechazo por mendaces y torvas. Tras mencionar que hay otro magistrado “contra las cuerdas”, en clara alusión al doctor Luis Ernesto Vargas, quien, expresa el suscrito, tuvo el valor de denunciar unos hechos que involucran a Jorge Pretel, y luego de aseverar la falaz comunicadora que aquel “debe responder por sus amistades peligrosas”, añade lo que a continuación transcribo: “De paso, sería bueno conocer cuál es la relación del magistrado citado y su colega Eduardo Mendoza con el abogado César Julio Valencia Copete. Lo recibieron en sus respectivas oficinas cuando estudiaban una tutela de la empresa que defendía ese señor y después lo favorecieron hasta donde más pudieron”.

Como ya lo había rechazado en un comunicado del 19 de mayo pasado, que me vi precisado a expedir cuando el sujeto Jorge Pretelt Ch. hizo igual sindicación con la que ahora me calumnia Salud Hernández, reitero que no fui apoderado de Young & Rubicam Brands Limitada, ni principal ni sustituto, durante el trámite de la tutela a la que alude Hernández-Mora, por lo que no podía ejercer ante la Corte Constitucional ninguna defensa de esta parte, ni consecuentemente pudieron favorecerme los magistrados “hasta donde más pudieron”, como irresponsablemente lo sugiere la periodista.

Fue en otro asunto muy diferente, anterior al trámite de la tutela, en el que actué como apoderado judicial de la sociedad Young & Rubicam Brands Limitada, exactamente en un proceso denominado anulación de laudo arbitral promovido ante el Tribunal Superior de Bogotá contra BRM S.A., y nunca ante la Corte Constitucional; y evidentemente, terminado este proceso, así mismo terminó mi gestión profesional que en adelante se surtiría ante esta última corporación.

Si, como repito y destaco una vez más, nunca apoderé ni representé ante la Corte Constitucional proceso alguno de tutela en la que estuviera involucrada la sociedad Young & Rubicam Brands Limitada, mal puede afirmarse sin faltar grave y retorcidamente a la verdad que los magistrados Mendoza y Vargas me recibieron en sus respectivas oficinas cuando estudiaban una tutela de la empresa que defendía y, por supuesto, por obvia sustracción de materia, queda sin piso la aseveración de que ellos me “favorecieron hasta donde más pudieron”.

La señorita Salud Hernández-Mora no puede, so pretexto de ejercer la libertad de opinar, en la que personalmente creo como pilar fundamental de toda sociedad, decir tantas mentiras y hacer sugerencias tan perversas como las que lanzó en mi contra en su columna, por las que espero responda en los estrados judiciales.

Más le valdría a la columnista explicar sus oscuras relaciones con Mario Conde, el tristemente célebre estafador banquero español de quien ella fue su directora de comunicación y jefe de gabinete, o explicar su posición con el DAS cuando desde su columna se prestó a la sucia estrategia de desprestigiar la Corte Suprema de Justicia.
Ninguna autoridad moral tiene esta periodista para enjuiciarme con hechos falsos, porque de ella puede decirse que honra el refrán de que “el ladrón juzga por su condición”.

César Julio Valencia Copete