Bajo control a la otra 'banca' en línea prende alertas

Bajo control a la otra 'banca' en línea prende alertas

Crédito virtual mueve unos US$ 4 millones en el país. Expertos, además, advierten riesgos.

Bajo control a la otra 'banca' en línea prende alertas
5 de agosto de 2015, 12:06 am

El rápido crecimiento que trae el negocio financiero que desarrollan empresas y personas en internet tiene en alerta a la banca tradicional y a algunos entes de control, que ven cómo esa modalidad gana cada día más terreno, lo que puede generar graves distorsiones a la economía.

El bajo control a esa actividad impide tener estadísticas sobre el volumen de recursos que hoy mueven por transferencias, pagos o desembolsos de créditos quienes decidieron montarles competencia a los banqueros tradicionales en el mundo virtual.

Pero cálculos de expertos indican que, en créditos de bajo monto, los desembolsos por ese canal pueden llegar a los 4 millones de dólares, unos 9.000 millones de pesos, solo en Colombia.

A lo que se suman otros 3.500 millones de dólares que mueve el comercio electrónico a través de las pasarelas de pago, según cálculos de PayU Latam para el 2014, lo que da una dimensión del alcance de esta nueva forma de mover dinero.

Esos recursos se mueven no solo a través de esa pasarela de pago, sino también por otras como Place to Pay, Avisor, Pago Digital, PayU Latam, Pago Ágil, Zona Virtual, Tu Compra, Amadeus y otra veintena de empresas que la Superintendencia Financiera tiene identificadas.

La poca información que se tiene de estas empresas, así como del origen de los recursos que otras utilizan para prestar, son tan solo dos de las preocupaciones de quienes exigen un mayor control en torno a ese creciente negocio, que no es exclusivo de Colombia.

María Mercedes Cuéllar, expresidenta de la Asobancaria, hoy cabeza de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felabán), dice que la tecnología, sobre todo el manejo de la información, está generando nuevas maneras de aproximarse a los mercados. La gente comienza a utilizar esos canales, lo que hace que se vaya perdiendo el manejo y el control que esto ejerce sobre las variables monetarias.

Santiago Perdomo Maldonado, presidente del Banco Colpatria, va mucho más allá. Sostiene que esas plataformas virtuales no tienen en cuenta el riesgo de lavado de activos, de crédito y de liquidez, y se pregunta qué pasaría si se presenta una crisis económica y los usuarios de esos créditos no pueden responder.

Las alertas en torno a esos temas y a la informalidad a la que está abocada la banca también llegan desde los entes de control del Estado, que hicieron un llamado a la Superfinanciera para que tome cartas en el asunto de inmediato.

Edgardo Maya Villazón, contralor General de la República, hizo especial énfasis en el surgimiento de esas empresas que prestan plata por internet, “donde particulares tramitan créditos grandes y pequeños sin que haya acceso a ellos de parte de la Superintendencia, dado que evaden los registros y la vigilancia que debe haber sobre los recursos que manejan”, advirtió.

¿Captaciones ilícitas?

Algunos críticos consultados creen que detrás de la actividad crediticia en internet se puede esconder una forma de captación ilegal de recursos del público.

Los llamados clubes del crédito, el 'crowfunding', el ‘ending club' y otras figuras similares que reúnen a personas y empresas dispuestas a prestar plata por internet a desconocidos, generan muchas dudas, pues algunas de estas operan como fondos a los que llegan recursos de distintos individuos que luego son colocados entre el público con cero garantías.

Quienes están en la otra orilla argumentan que son temas muy distintos, pues lo que se está viendo ahora es una verdadera revolución de plataformas tecnológicas que quieren capturar ese mercado olvidado por la banca tradicional.

Francisco Rojo, especialista sénior de Estrategia e Innovación de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), señala que existe una nueva ola de empresas que están proveyendo financiamiento directo a las pymes por fuera de los canales tradicionales y a menor costo.

Lo hacen, dice el experto, utilizando tecnología y el 'bigdata', es decir, bases de información disponibles en internet, lo que les permite llegar con crédito barato a personas y empresas que no tienen historia crediticia. “Es lo que se ha denominado la revolución de las FinTech”, comenta.

Hernando Torres, presidente del Grupo AFI, empresa de innovación tecnológica, quien intervendrá en el CL@B 2015, conferencia sobre tecnología financiera que se llevará a cabo del 2 al 4 de septiembre en Miami, cree que esas plataformas surgen como respuesta a las necesidades de un nuevo consumidor financiero al que las regulaciones, incluso, le impiden acceder a la banca formal.

“Hoy las regulaciones impiden que haya acceso al crédito y a productos que las personas necesitan. Si un joven recién graduado decide formar un hogar y solicita un crédito hipotecario, no la tendrá fácil porque las entidades le exigen estabilidad laboral, económica, garantías que quizás no tenga”.

Advierte que los riesgos están presentes en todos los canales, aunque las transacciones electrónicas son las de mayor control y las más rastreables.

Rompiendo ataduras

Jorge Castaño, superintendente Financiero, piensa que ese no es el escenario actual en Colombia, donde se le han venido quitando ataduras a la banca para que pueda llegar a esas personas de menores ingresos.

“Se autorizaron los créditos de bajo monto, que al igual que las cuentas electrónicas, el único requisito exigido es el número de la cédula. Hay banca móvil, 'e-trading', licencias para hacer giros y transferencias a bajo costo”, agrega.
En su opinión, los bancos están en mora de migrar hacia esas tecnologías y no pueden olvidar que las nuevas generaciones nacieron con un computador bajo el brazo, no conciben el mundo sin celular y no les interesan ni las oficinas físicas ni los productos por los que haya que pagar.

Frente al auge de préstamos virtuales, Castaño dice que el Gobierno tramitó un decreto, al amparo de la Ley 1328 del 2009, para poner en cintura el crédito por fuera del sistema financiero, pero sin ningún avance hasta ahora, pues está archivado.

“Seguimos muy atentos al tema de la captación ilegal alertando a la ciudadanía y pronto daremos a conocer también los lineamientos por tener en cuenta para contratar los servicios de las pasarelas de pagos”, señaló.

Joanna Aguel, gerente para Colombia de PayU Latam, está de acuerdo con que se regule a las pasarelas de pago, siempre que esta busque la seguridad de la información del tarjetahabiente, claridad al consumidor sobre a quién dirigirse para reversar operaciones y que se preocupe por la solvencia de las pasarelas, entre otros aspectos.

‘Crowfunding’, sin licencia

Existen tres modalidades de ‘crowfunding’: el que busca recursos mediante donaciones de terceros que, por lo general, van a una causa social. Otro donde se invita a un grupo de inversionistas potenciales a aportar recursos para un proyecto productivo, por ejemplo, un desarrollo tecnológico. Si el proyecto resulta, quienes aportaron dinero recibirán parte de los beneficios de la herramienta cuando esté operando.

El tercero, similar al anterior, pero más especializado: una persona requiere dinero para un proyecto e invita a varios inversionistas quienes financian a cambio de un beneficio al cabo del tiempo. En Colombia esas dos figuras no están permitidas, pues están tipificadas como captación, según la Superfinanciera.

CARLOS ARTURO GARCÍA M.
Redacción Economía y Negocios
En Twitter: @CarlosGarciaM66