Las regalías ahora se pueden ver en una pecera

Las regalías ahora se pueden ver en una pecera

La vigilancia sobre el uso de estos recursos mejoró con el MAPARegalías.

Las regalías ahora se pueden ver en una pecera
28 de julio de 2015, 02:21 pm

Que a junio del 2015 las regiones tenían aprobados 7.703 proyectos por un total de 25 billones de pesos, de los cuales 16,8 billones corresponden a recursos de regalías es solo una de las visualizaciones que permite hacer MAPARegalías, una herramienta que está permitiendo ver, como a través de un vidrio, todo lo que sucede en las regiones con estos dineros que en el pasado reciente se movían en medio de escándalos de corrupción.

Luego de la expedición de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, y en aras de la creación del sistema de monitoreo y seguimiento a la inversión de estos dineros que estableció la Reforma a las Regalías, Planeación Nacional adoptó el recurso tecnológico que fue creado en asocio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidad que recientemente destacó esta estrategia como el puente para impulsar el mejor aprovechamiento de este presupuesto, el cual le corresponde a las regiones.

MAPARegalías permite el acceso a cualquier ciudadano o entidad que requiera hacer uso de su derecho a saber qué se está haciendo con los dineros públicos provenientes de la explotación de los recursos del subsuelo.

Claro está, según destaca el BID, “el principal beneficiario del programa será Planeación Nacional, dadas sus competencias legales para el monitoreo y seguimiento de la inversión pública del país”.

De paso, la Contraloría General, que también tiene la misión de poner la lupa a la utilización de estos recursos, ha catalogado el mapa como un paso adelante para la transparencia del manejo de las regalías.
MAPARegalías es una plataforma dinámica (se mueve casi a diario), pues contiene todos los datos que se puedan requerir de los ejecutores de los proyectos (alcaldías y gobernaciones, fundamentalmente).

Son ellos los principales alimentadores de la información acerca de las iniciativas: quién ejecuta, de qué sector son, cuántos recursos hay invertidos, en qué estado está la obra, cuánto tiempo tardará…

Eso, complementado con las cifras oficiales de producción y giro de recursos que son suministradas por el Gobierno a través de las entidades correspondientes (Ministerios de Hacienda y Minas, y las Agencias Nacionales de Hidrocarburos y de Minería).

En otras palabras, MAPARegalías deja ver la actividad minero-petrolera desde el pozo o la mina, hasta que la plata que esta explotación genera se convierte en escuela o en hospital de alguna región.

Proyectos, recursos, producción y fiscalización son las cuatro grandes variables que atraviesan el mapa.

A partir de allí, el interesado puede revisar por región, por departamento, por municipio y por título minero.

En este lugar se puede saber que en Vichada se han extraído 151.724 barriles de crudo en los últimos tres años y que este departamento ha aportado al país 18.678 kilogramos de otros minerales.

Una mina de datos

La búsqueda incluye el campo o la mina de explotación (módulo exclusivo de producción) o las regalías liquidadas por hidrocarburos, entre otros.

De hecho, pese a que la herramienta es relativamente nueva, desde noviembre del 2014 ya suma 355.233 visitas de interesados en observar el tema.

“Es una herramienta clave para que el sistema de regalías sea transparente y los recursos estén a los ojos de todos”, señala Planeación Nacional.

Simón Gaviria, director de Planeación, estima que MAPARegalías “fomenta la transparencia de la información desde la generación, la distribución hasta la ejecución de los recursos de regalías”.

Mapear las regalías aún es un proceso en marcha, pero la herramienta es un paso de animal grande.

En la actualidad es posible saber, desde datos por sectores: que el 32 por ciento de los recursos se concentra en el sector de transporte, seguido del de educación con 13 por ciento, y de ciencia, tecnología e innovación con 11 por ciento; hasta detalles precisos: que en Casanare hay 200 campos y 116 títulos mineros o que 15.221 viviendas en el país se hacen con recursos de regalías.

Pero aún falta otro camino por recorrer: lograr que absolutamente todas las regiones beneficiarias muestren su realidad.

Todo, porque el cargue de información, para que desemboque directamente en el mapa, no es obligatorio, como si lo es el reporte de datos al aplicativo Gesproy, cuya omisión puede ocasionar, inclusive, la suspensión de los giros de las regalías.

“Desde la formulación de un proyecto se carga información al Sistema Único de Inversiones y Finanzas Públicas (Suifp-SGR) para así presentarlo al Órgano Colegiado de Administración y Decisión (Ocad) que lo aprueba”, explicó Gaviria.

Agregó que, “posteriormente, todas las entidades ejecutoras de los proyectos financiados con regalías tienen la obligación de reportar de manera periódica, veraz, consistente y completa la información sobre el avance de los proyectos en los aplicativos que se han dispuesto para tal fin, pues es la que se visualiza a través de la plataforma MAPARegalías.

De no cumplir con esta obligación, Planeación podrá suspender de manera preventiva el giro de los recursos.

Sin embargo, el Gobierno está evaluando nuevas alternativas para hacer más efectivo el reporte de información por parte de las entidades ejecutoras”, dijo Gaviria.

En el país, aún no es posible decir que el manejo de las regalías está libre de corrupción.

De hecho, la Contraloría General encontró recientemente una diferencia de 207.000 millones de pesos entre los saldos reportados por los departamentos al Sistema General de Regalías y los dineros reales que reposan en los bancos, según los extractos bancarios.

El director de la Federación de Departamentos, Amylkar Acosta, salió al quite y explicó que “una vez se suscribe el contrato y este se legaliza, se procede a la firma del acta de inicio y se gira el monto pactado de anticipo (máximo el 58 por ciento del valor del contrato), el cual se deposita en una fiducia para ser utilizado por el contratista.

El resto se va girando a medida que avanza la ejecución.

Mientras tanto la suma restante permanece en los bancos a la espera de que la obra sea recibida a satisfacción y sólo en ese momento se produce el desembolso.

La permanencia de estos recursos en las cuentas bancarias, entonces, no obedece a que no se estén ejecutando.

Pero la Contraloría General se ratificó en su informe sobre saldos y rendimientos financieros de regalías.
Aún así, MAPARegalías está descrestando, pues es el comienzo de un camino más transparente en el manejo de estos recursos que pueden impulsar el desarrollo local para la competitividad de las regiones.

Economía y Negocios