Coca arrasó 22.000 hectáreas de selva en parques

Coca arrasó 22.000 hectáreas de selva en parques

Parques Nacionales Naturales plantea estrategia para recuperar daño por ilícitos.

Coca arrasó 22.000 hectáreas de selva en parques
21 de julio de 2015, 03:42 am

Cada hectárea sembrada con matas de coca en un parque nacional destruye cuatro de bosque natural. Así, el año pasado 16 de estas reservas perdieron 21.908 hectáreas por causa de las 5.477 hectáreas con coca.

El cálculo de deforestación es de Parques Nacionales Naturales de Colombia, que ya tiene lista la propuesta que hará en el próximo Consejo Nacional de Estupefacientes, en el que se debatirá la hoja de ruta para la nueva política contra los narcocultivos. El censo de la ONU arrojó que en el 2014 las plantaciones de coca en el país crecieron 44 por ciento: al pasar de 48.000 a 69.000 hectáreas.

Si bien el Gobierno le apuesta a extender la cobertura de los proyectos alternativos, en parques, resguardos indígenas y tierras de comunidades afro –otro de los focos con sembradíos ilícitos–, la estrategia debe ser diferente.

Por eso, de acuerdo con voceros de esa entidad, la iniciativa apunta a un “plan de restauración ecológica participativa” en el que el objetivo será convencer a los campesinos de erradicar voluntariamente las matas de coca y ayudar en la recuperación de esos bosques naturales. Esto, a cambio de programas de sustitución con proyectos alternativos sostenibles.

“Los impactos por los cultivos ilícitos se sienten en la deforestación de que es víctima el bosque natural. Estamos trabajando y coordinando con otras entidades un plan de restauración ecológica participativa. Lo primero es acercarnos a las comunidades para trabajar con ellos en mitigar el impacto”, señalan voceros de Parques Nacionales, que depende del Ministerio de Ambiente.

Agregan que el costo proyectado es de 10’800.000 pesos por hectárea restaurada, que incluye el acompañamiento que se haga a quienes ingresen en el programa. Uno de los pasos a seguir, de ser aprobada la propuesta, es identificar a las personas que siembran, entre las que están familias que viven dentro de los parques y otras que residen fuera, pero que ingresan con el único fin de cultivar coca. También, deberá haber un diagnóstico de la intensidad del daño causado.

El Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci), de la ONU, señala que de los 16 parques en los que se detectó coca, el más afectado es la Sierra de la Macarena, en Meta, donde paradójicamente comenzó el Plan de Consolidación del Estado y la ofensiva de erradicación manual forzosa hace menos de una década. Allí, de acuerdo con el Simci, hay 2.449 hectáreas con coca, 800 más que en el 2013 y 1.478 más que en el 2011. Ese parque, de acuerdo con cifras oficiales, tiene una extensión de 630.000 hectáreas.

Otra reserva en alto riesgo es el Nukak, en Guaviare, donde hay 1.145 hectáreas con coca, 263 más que en el 2013.

Por su parte, la Policía Antinarcóticos trabaja en una ofensiva basada en la erradicación manual forzosa en la que participen los Grupos Móviles de Erradicación y las Fuerzas Militares, para fortalecer el blindaje de la zona.

Esa fuerza también se trasladará a la intervención en resguardos indígenas. Fuentes en el Gobierno dijeron que allí y en los territorios afro están listas 32 consultas previas que dan luz verde a la erradicación manual forzosa.

En estos territorios, de acuerdo con el Simci, hay por lo menos 8.000 hectáreas sembradas con matas de coca.

Perú redujo sus cultivos ilícitos

La ONU reveló la cifra de cultivos de coca en Perú, el segundo país de la región con más sembradíos ilícitos. En ese país, las matas de coca cayeron en un 13,9 por ciento. Esto, al pasar de 49.800 hectáreas en el 2013 a 42.900 el año pasado.

De este total, cerca de 9.000 hectáreas, según el censo, son de uso legal para comunidades indígenas.

En el informe, la ONU destaca que la erradicación manual forzosa fue clave en los resultados.

JUSTICIA
pauang@eltiempo.com