Formación integral, desafío de la implementación de la jornada única

Formación integral, desafío de la implementación de la jornada única

Lo ideal es que se atiendan áreas como artes, educación física y formación en valores.

Formación integral, desafío de la implementación de la jornada única
20 de julio de 2015, 02:20 am

Ampliar la jornada escolar diaria de los estudiantes colombianos, de cinco a ocho horas, con el propósito de mejorar sus resultados en matemáticas, lenguaje y ciencia plantea enormes desafíos para el sector educativo, pues, de acuerdo con varios expertos en la materia, con esta política, que va orientada hacia el mejoramiento de los resultados en las pruebas Pisa, se está dejando de lado la formación integral.

Julián de Zubiría, educador e investigador pedagógico y director del Instituto Alberto Merani, considera que lo ideal es que en esta ampliación de la jornada se atiendan áreas poco abordadas en la educación regular como artes, educación física, formación en valores y desarrollo del pensamiento. “No vale la pena una inversión tan alta en salarios, almuerzos y planta física si mantenemos al frente de la nueva jornada los currículos actuales. Ojalá no nos dediquemos a hacer repasos de ciencias y matemáticas con los mismos docentes que no lograron que los estudiantes aprendieran”, dice.

En eso coincide Fabio Jurado, profesor del Instituto de Investigación en Educación de la Universidad Nacional, quien añade que la implementación de la jornada única es una buena medida, pero considera que en esta deben darse espacios para la indagación, el juego, el desarrollo corporal y el contacto con las artes. “Es claro que el tema de la extensión de la jornada escolar volvió a tomar fuerza por los pobres resultados en las pruebas Pisa, y por eso el afán del Gobierno de querer fortalecer solo tres o cuatro asignaturas, pero lo que deben saber es que la permanencia de los jóvenes hasta las 3 o 4 de la tarde no garantiza absolutamente nada si no hay un currículo integral”, afirma.

Y es que las conclusiones de las pruebas Pisa no solo indican un mal rendimiento en matemáticas, ciencias y lenguaje, sino que también dan a conocer la poca capacidad de los muchachos de 15 años, que fueron los evaluados, para la resolución de problemas cotidianos, la cual, según la Ocde, es una de las destrezas más importantes porque les permite a los jóvenes solucionar conflictos mediante los conocimientos adquiridos”.

Pero la pregunta es ¿cómo se adquieren estas destrezas? Según una investigación de la Universidad Católica de Valparaíso (Chile), estas habilidades se generan mediante la implementación del método científico, “porque es una herramienta que, mediante la observación y descripción en un trabajo de campo, permite que los alumnos encuentren por sí mismos soluciones a problemas reales. Por eso resulta vital que los estudiantes tengan otro tipo de experiencias extracurriculares dentro de la escuela, para abrir su pensamiento y generarles argumentación”, concluye el estudio.

EL TIEMPO