Llamado a La Habana por violencia sexual

Llamado a La Habana por violencia sexual

Organizaciones de mujeres y la campaña 'No Es Hora de Callar' presentan propuesta a negociadores.

Llamado a La Habana por violencia sexual
16 de junio de 2015, 12:59 am

El conflicto armado ha marcado a millones de personas con homicidios, torturas, desplazamientos, secuestros, desapariciones forzosas, exilios y amenazas, por nombrar solo algunos delitos. Sin embargo, uno de los crímenes sobre los que más impunidad e invisibilización existen es la violencia sexual.

En el año 2009, cuando el país creía haber visto y soportado todo, un informe elaborado por la ONG Oxfam-Intermón y ocho organizaciones de mujeres reveló un drama hasta ese momento desconocido: la utilización de los cuerpos de las mujeres como arma de guerra.

Dicho informe puso en evidencia la manera sistemática y habitual en que la violencia sexual ha sido utilizada para someter a las mujeres dentro del conflicto armado, ya sea usando sus cuerpos como botín de guerra, como una manera de obtener control social y territorial, ejerciendo prácticas como prostitución y abortos forzados, y también utilizando a las mujeres como esclavas sexuales, entre otras aberrantes prácticas.

Todos los actores del conflicto, legales e ilegales, son responsables de estos delitos; y, según los distintos informes, tanto de las organizaciones de mujeres como de las propias entidades del Estado, los abusos no cesan y las mujeres víctimas siguen sin recibir justicia, protección y verdad.

Ni siquiera el auto 092 del 2008, proferido por la Corte Constitucional, en el cual se identificó la violencia sexual como parte de los riesgos de la población de mujeres sometidas al desplazamiento forzado en el marco del conflicto, y que hizo un llamado de urgencia en 186 casos, ha recibido respuesta efectiva.

Por eso, y ante el 98 por ciento de impunidad que ronda la violencia sexual y la alta posibilidad de que este tema no sea contemplado en su magnitud en la mesa de negociaciones de La Habana, las organizaciones Sisma Mujer, Humanas, la Red Nacional de Mujeres y la campaña 'No Es Hora de Callar' les presentaron un documento a los negociadores de las Farc y al Gobierno, con cinco claves para que le den un tratamiento diferencial a la violencia sexual en los acuerdos de paz. Miles de víctimas esperan que su voz sea tenida en cuenta.

Desescalamiento

El documento pide que haya un compromiso, expreso e inmediato, de todas las partes en la erradicación de violencia sexual, de la misma forma en que la mesa planteó el desminado humanitario y el reclutamiento forzado de menores.
Esto, entendiendo que la violencia sexual en el marco del conflicto armado no solo es el acceso carnal violento, y que incluye el aborto forzado, la esclavitud y la explotación sexual infantil, entre otros.

Derecho a la verdad

Las organizaciones de mujeres y la campaña 'No Es Hora de Callar' plantean que se nombre una comisión oficial de la verdad histórica sobre violencia sexual contra las mujeres y las niñas. Esta comisión debe ser independiente del ente que anunció la mesa, ya que se considera que este crimen no se puede asumir con una mirada transversal dentro de las negociaciones. El impacto de la violencia sexual rebasa las secuelas que ha dejado en las mujeres cualquier otro delito.

Justicia efectiva

Se propone un tratamiento diferenciado de violencia sexual, por lo cual debe haber un reconocimiento de las partes.
En el marco de la justicia transicional, la sanción para máximos responsables no se puede suscribir solo a los jefes de los grupos, sino a los autores directos.

Que las penas aplicadas estén entre los 5 y 8 años, sin reclusión en cárceles ordinarias.

Reparación a mujeres

Se propone un programa especial para manejo y ayuda de mujeres y niñas víctimas sobrevivientes.
Solicita que las mujeres víctimas sean reubicadas y no tengan que permanecer en el mismo lugar en el que sufrieron la agresión; las indemnizaciones deben ser proporcionales al papel que las mujeres juegan en la sociedad colombiana, ya que ahí también se ha vivido discriminación.

No repetición

Por último, se plantea que exista un plan que integre medidas concretas y estructurales en el sector justicia, que contemple una jurisdicción especial para el tratamiento de los casos y que esté especializada en el tema de violencia contra las mujeres.

Así mismo, deben asumirse medidas dirigidas a la sociedad, que sean incluyentes e igualitarias con las niñas y mujeres.

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