Criticas al rector que premió belleza y no inteligencia en concurso

Criticas al rector que premió belleza y no inteligencia en concurso

Se trata del certamen Miss Universidad, que se llevó a cabo en Italia.

Criticas al rector que premió belleza y no inteligencia en concurso
2 de junio de 2015, 03:27 pm

La imagen del rector de la universidad La Sapienza, de Roma, (Italia), Eugenio Gaudio, levantando la paleta con su votación al paso de jóvenes en minifalda durante el concurso "Miss Universidad" ha provocado una oleada de críticas al considerar que fue inapropiada su presencia.

El evento en sí ya había causado polémica: "Miss Universidad 2015. Un concurso para premiar a la estudiante más bella y sabia", al haber sido considerado "sexista" y "machista" por muchas asociaciones de mujeres.

Además, el concurso de belleza que se celebró el 6 de mayo y que lleva ya varias ediciones, esta vez se celebraba en una sala de juego, el principal patrocinador era un centro de cirugía plástica y el premio era un cupón para gastarlo en dicho centro estético y una semana en un hotel en la región de Umbria (centro).

Con esos presupuestos la polémica estaba servida. Pero a ello se sumó que como presidente del jurado acudiera el recién nombrado rector de La Sapienza -una de las universidades públicas de Roma-, quien no tuvo problemas para fotografiarse con todas las universitarias participantes y premiar a la ganadora con los tradicionales cetro y corona de la más bella, no se sabe si también era la más sabia.

La polémica también dejó espacio a la indignación de un grupo de profesoras universitarias e investigadoras que han publicado una durísima carta, que ya ha recogido más de 500 firmas, en la que se pedía al rector que pidiese perdón por su "innoble" participación en un acto totalmente alejado de la educación y los modelos que se deben impartir en cualquier ateneo.

La participación del rector es considerada por las firmantes, profesoras italianas que trabajan en el país y en universidades de todo el mundo: "una escandalosa mancha" para "La Sapienza" que hace "disminuir aún más el papel fundamental de la Universidad y de las mujeres en Italia".

"La Universidad, querido rector, no sirve sólo para distribuir certificados con títulos de estudio, sino también para dar modelos culturales, intelectuales y profesionales a las nuevas generaciones", señalan indignadas las profesoras.

La carta de las docentes es además un atento análisis de la sociedad italiana y de cómo la reputación nacional está marcada en el extranjero por el "bunga bunga" (como se definen a las fiestas con chicas que organizaba el expresidente del Gobierno Silvio Berlusconi).

"Esperamos que el rector de la Universidad más grande de Europa use su posición estratégica para animar a las estudiantes a creer en sí mismas y no en el modo en que los hombres examinan su cuerpo", escriben. Y continúan: "En un contexto en el que, a nivel global, se intenta con fatiga compensar la situación de macroscópica disparidad de género, su participación en el evento demuestra cuánto está atrasada nuestra sociedad".

Sin embargo, el rector lejos de pedir perdón se declaró "perplejo" por la polémica e invitó a las profesoras a informarse "antes de expresar sus juicios de valor". El rector se defendió explicando que el concurso no está organizado por la institución educativa, sino que es un evento que organizan estudiantes y exestudiantes y que todos sus predecesores han formado parte del jurado.

"Este evento existe desde hace 20 años y también mis predecesores han formado parte del jurado, desde D'Ascenzo a Frati y en el jurado había también importantes personajes del mundo académico, un magistrado y periodistas", explicó en su respuesta enviada a los medios.

Gaudio señaló que fue invitado por los organizadores, quienes insistieron, y en su defensa, alegó que "las preguntas eran de carácter cultural y que las chicas no llevaban bikini, sino un casto vestido de noche". Además aseguró que "habría participado también a cualquier concurso para elegir a 'Mister Universidad'", certamen, que, por cierto, no existe.

EFE