Laboratorios para generar paz con innovación, opción para posconflicto

Laboratorios para generar paz con innovación, opción para posconflicto

Director del 'Peace Innovation Lab' de U. de Stanford visitó Colombia para difundir la propuesta.

Laboratorios para generar paz con innovación, opción para posconflicto
27 de mayo de 2015, 04:21 pm

En abril, Colombia recibió la visita de Mark Nelson, el director y fundador del Peace Innovation Lab (Laboratorio de Innovación para la Paz) de la Universidad de Stanford, por invitación de Connect Bogotá –Región como parte de las actividades que se realizaron en el evento ‘Hacer la paz es’.

La Universidad de Stanford cuenta con ocho laboratorios de innovación para la paz en el mundo, entre ellos en Chipre, Argentina y República Dominicana.

El paso de Nelson por Colombia no solo tuvo como objetivo divulgar la propuesta, sino explorar el contexto actual colombiano y dejar abierta la posibilidad de implementar esta iniciativa en Bogotá.

El Laboratorio de Innovación para la Paz de la Universidad de Stanford se dedica a desarrollar proyectos innovadores donde convergen grupos con tensiones o diferencias para generar armonía social y mayores oportunidades.

Nelson menciona que la presencia de un conflicto se asocia generalmente con las zonas rurales, particularmente en países como Colombia. Sin embargo, en el mundo se evidencia que los conflictos tienden a migrar a la ciudades. Según el indicador de paz mundial, Colombia posee una cifra más alta en el número de conflictos que se generan por temas de convivencia, más que en el mismo conflicto armado con los grupos subversivos.

"En nuestra mente tenemos la idea de que los actores armados son los principales implicados en el conflicto, pero la realidad es que en Colombia se vive un conflicto asimétrico que tiene presencia en las ciudades y que genera otra clase de víctimas que se reflejan en los indicadores negativos de violencia infantil o violencia intrafamiliar”, comenta Nelson.

De igual manera, Nelson explica que la firma de un acuerdo con los grupos armados, no es un sinónimo de que se generará paz total en Colombia. “Cuando hay falta de oportunidades, los conflictos tienden a trasladarse a las ciudades, surgen más bandas criminales, más delincuencia y más desigualdad”.

“El Laboratorio de Paz de la Universidad de Stanford propone abordar el conflicto desde un enfoque preventivo, positivo y generativo, en vez de remedial o punitivo. Las propuestas que surjan deben tener la posibilidad de escalarse rápidamente y generar beneficios económicos para ambas partes, permitiendo que se redistribuyan bienes del mercado global”, agrega Nelson.

¿Cómo nació el laboratorio de paz?

Mark Nelson tiene una historia particular. Cuando recibió la invitación de la Universidad de Stanford para ser director del laboratorio de paz su respuesta fue aclararles que era un banquero de inversión y que ni siquiera había estudiado una carrera profesional.

Los directivos de Stanford le respondieron que, aunque era cierto que uno de sus requisitos de ingreso era hacer parte del Consejo Académico de la institución, en esta ocasión harían una excepción y romperían todas las reglas con tal de vincularlo a este proyecto.

Stanford es la universidad de Estados Unidos con el mayor número de emprendimientos creados por exalumnos. Los ingresos totales que generan estas iniciativas suman anualmente 2.7 trillones de dólares y han generado 5.4 millones de empleos. Si se juntaran todas estas empresas equivaldría a la décima economía más grande del mundo.

¿Pero que relación tiene la economía con la generación de paz? ¿Por qué un banquero era la respuesta para crear un laboratorio académico enfocado en la paz a través de la innovación? La apuesta de Stanford se resumía en un enunciado: si se quiere generar paz, considerándola como la ausencia de violencia, pero sin desarrollo económico, es muy probable que esa paz no sea duradera.

Para esta iniciativa buscaban como líder una persona que supiera hacer negocios y generar ingresos, con el valorar agregado de hacerlo integrando grupos sociales diversificados que no tienen nada en común.

Así funciona el modelo de Stanford

El actual modelo de emprendimiento que es utilizado en Silicon Valley es el de la búsqueda del tesoro, metafóricamente hablando. En este modelo se envían a 10 grupos de emprendedores a la frontera a conseguir el gran tesoro. Por estadísticas, solo una iniciativa triunfa y consigue llegar al oasis, los nueve restantes se quedan en el gran desierto.

El gran problema de este modelo es que no se sistematiza el fracaso y se pierde toda la información y conocimiento de los grupos que se quedan en los procesos. En muchas ocasiones se pierde lo verdaderamente valioso que podría generarle el éxito a estos emprendimientos.

El modelo de Stanford propone enviar grupos a la frontera invitándolos a que exploren el desierto y a que se abran a la posibilidad de unirse con otros grupos para obtener beneficios mutuos.

Basada en este modelo, la Universidad de Stanford definió la innovación para la paz como la posibilidad de que dos grupos que nunca han tenido contacto y que pueden tener tensiones entre sí puedan interactuar y generar vínculos, más allá del simple hecho de evitar un conflicto.

Para aterrizar este concepto, un ejemplo concreto es la aplicación móvil Airbnb, considerada la iniciativa de diplomacia más importante y con más inversión del mundo. Esta aplicativo permite que dos ciudadanos de diferentes países que nunca han tenido contacto puedan encontrarse en una plataforma e interactuar, a través de un simple mensaje como “hola voy a visitar tu país y necesito un lugar donde quedarme”.

Este modelo tiene un valor económico agregado por que todos ganan, el turista ahorra dinero y el anfitrión obtiene recursos. Este es un ejemplo de cómo un emprendimiento innovador puede generar paz y fuertes vínculos entre personas de diferentes nacionalidades, religiones, edades y razas, entre otros.

“En las sociedades actuales desde que somos pequeños nos dividen por instituciones públicas y privadas este tipo de emprendimientos sociales rompen las barreras tradicionales que factores como el estrato social, la ideología, las religiones y las nacionalidades, entre muchos otros elementos nos segregan”, comenta Nelson.

¿Que se debería hacer en una capital como Bogotá, según el modelo de Stanford?

Esta metodología pretende crear grupos de investigación que generen conocimiento compartido a partir de las mayores fortalezas que tiene Bogotá, por encima de los problemas que más la aquejan. Luego de identificar estas cualidades, estos grupos se enfocan en resaltarlas y sacarles provecho, a través de proyectos de innovación.

Después de abarcar y fortalecer esas virtudes se llega al menor problema que tiene la ciudad, de esta manera ya se ha generado un proceso en el que las personas interiorizan la metodología y se genera confianza entre los grupos para resolver los conflictos de menor a mayor escala.