'Pie de fuerza no se debe reducir así se firme el fin del conflicto'

'Pie de fuerza no se debe reducir así se firme el fin del conflicto'

Así lo afirmó el general Juan P. Rodríguez, comandante general de las FF. MM., en el Congreso.

27 de mayo de 2015, 02:20 am

La lucha contra la extorsión, el  narcotráfico o la minería ilegal, entre otros fenómenos, obliga a que el pie de fuerza militar con el que cuenta actualmente Colombia no se reduzca, así se llegue a firmar el fin del conflicto con las Farc.

Esta afirmación la hizo este martes el general Juan Pablo Rodríguez, comandante general de las Fuerzas Militares y ministro de Defensa encargado, quien habló en el Congreso sobre el papel que debería cumplir la tropa, en caso de que se alcance un acuerdo de paz en La Habana.

Para Rodríguez, “es necesario” conservar “intacto” el número de uniformados y que las Fuerzas Militares y la Policía “sigan manteniendo” las condiciones “de seguridad y tranquilidad” para todos los colombianos.

“Es necesario mantener estos grandes avances que hemos logrado en seguridad, ahora y también en el posconflicto, y mientras no se den otras condiciones diferentes y tengamos que seguir la lucha contra algunos agentes generadores de violencia”, afirmó el uniformado.

Sus palabras se dieron en medio de un debate de control político, en la Comisión Primera del Senado, impulsado por el senador del Partido Liberal Juan Manuel Galán y en el que se escucharon algunas propuestas para reformular el papel de la Fuerza Pública en una eventual etapa de posconflicto, algo en lo que ha insistido el presidente Juan Manuel Santos.

En varias ocasiones, el mandatario ha negado que las Fuerzas Militares y la Policía se vayan a disminuir si se alcanza la paz y, por el contrario, ha manifestado que su futuro “no se negocia en Cuba”.

El senador Alfredo Rangel, experto en temas de seguridad, le dijo a EL TIEMPO que es “absolutamente indispensable” mantener el esfuerzo en seguridad por parte del Estado, si se pacta el fin de las acciones armadas con las Farc.

EL TIEMPO