Alertan casos de enfermedades digestivas y respiratorias por glifosato

Alertan casos de enfermedades digestivas y respiratorias por glifosato

Defensoría visitó municipios del Putumayo afectados por las fumigaciones con el herbicida.

28 de abril de 2015, 03:42 pm

La Defensoría del Pueblo respaldó las recomendaciones del Ministerio de Salud para que se suspenda el uso del glifosato en fumigaciones de cultivos ilegales.

Así lo dio a conocer luego de visitar a varios municipios de Putumayo para recolectar testimonios de comunidades indígenas que se han visto afectadas por los efectos nocivos del herbicida.

La inspección se deriva de una tutela instaurada por líderes de los resguardos de Orito, Puerto Caicedo y Villagarzón. La Corte Constitucional, al revisar el recurso, le solicitó a la Defensoría realizar una inspección humanitaria "para conocer de primera mano las inquietudes de los habitantes, cuyas versiones fueron consignadas en un informe entregado recientemente a ese alto tribunal".

Delegados de la Defensoría estuvieron en la zona entre febrero y marzo de este año, visitando 10 comunidades en las que se encontraron 378 familias conformadas por 1.378 personas, de las cuales 486 son niñas y niños.

Los testimonios recopilados por la Defensoría del Pueblo y remitidos a la Corte Constitucional indican que las fumigaciones fueron permanentes e intensas entre los años 2000 y 2007, que fueron suspendidas en 2008, pero se reanudaron en y se mantuvieron cada tres meses hasta septiembre del año pasado.

Los indígenas señalan que en el 2011, como consecuencia de las fumigaciones con glifosato, 15 fuentes hídricas fueron contaminadas, entre ellas 11 quebradas, dos ríos y dos nacimientos de agua en los caños El Cofre y Santa Rosa de Villagarzón.

Todos, incluido el resguardo Santa Rosa de Juanambú que no hace parte de la demanda, "coincidieron en los daños a la salud, los recursos naturales, la afectación en los cultivos de pancoger, el deterioro de los suelos y ecosistemas, así como la pérdida de especies difícilmente recuperables como erizos, armadillos y venados".

Las comunidades le manifestaron a la Defensoría que han sufrido enfermedades dermatológicas, digestivas y respiratorias. Según sus denuncias, son frecuentes los dolores de cabeza, los casos de intoxicación y síntomas como la diarrea y la fiebre entre los niños.

En las siembras, aseguran que el glifosato les causó pérdidas en las plantaciones de caucho, maíz, cebolla, caña, plátano, yuca y chontaduro, entre otros productos.

La Defensoría encontró en dos de los cabildos visitados, que a pesar que uno tenía 32 familias y el otro 20, en el primero solo quedaban 10 y en el sunga una familia. Esto muestra que "el desplazamiento forzado provocado por las mismas fumigaciones y por la constante presión de los grupos armados ilegales ha impedido su retorno".

"La Defensoría del Pueblo, además de apoyar la suspensión de las fumigaciones con glifosato, exhorta a las autoridades competentes y al Gobierno Nacional para que se adopten las medidas de protección integral y garantía para los derechos de estos colombianos", indicó el organismo.

JUSTICIA