Lo que le puede pasar a Bogotá de aquí al 2025

Lo que le puede pasar a Bogotá de aquí al 2025

Sectores plantearon los tres escenarios posibles que le esperarían a la capital si no se actúa.

Lo que le puede pasar a Bogotá de aquí al 2025
16 de abril de 2015, 01:39 am

En los próximos años, Bogotá puede ir al paso del cangrejo, al vuelo de los gansos o al ritmo de las abejas, es decir, empeorar, seguir igual o mejorar sustancialmente.

Esos son los tres escenarios posibles que le esperarían a la ciudad si no se actúa de inmediato. Y surgen de un ejercicio convocado por la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) y la Alcaldía Mayor, con la asesoría de Reos Partners y la Escuela de Liderazgo y Gestión.

Dos años duró el trabajo de exploración y, nueve meses, los talleres del equipo que ha venido liderando un trabajo que hoy se conoce como ‘Bogotá: escenarios 2025’ y fue presentado este miércoles. De él hacen parte empresarios, líderes sociales, artistas, dirigentes gremiales, representantes de la academia e investigadores, entre otros.

Esa diversidad fue la que hizo posible, precisamente, la construcción de esos futuros posibles, lo que “puede pasar” con Bogotá si no se asume desde ya una estrategia que permita ir en la dirección correcta.

A paso de cangrejo

Dejar que las cosas sigan como van, no pasar de la queja y el reclamo diario, permitir que la ciudad siga siendo gobernada por unos pocos y donde priman los intereses individuales y no los de la sociedad en su conjunto resumen este primer escenario.

Allí se llegaría si no se consiguen consensos mínimos sobre el devenir de la ciudad, pues primarían las soluciones equivocadas con efectos nocivos para el desarrollo de Bogotá.

Esto traería como consecuencia, según el equipo de ‘Bogotá: escenarios 2025’, la profundización de la crisis que ha acompañado a la ciudad en los últimos años, la polarización y ausencia de liderazgos fuertes.

“Es el camino de la fragmentación de una sociedad cercada que intenta defenderse de los otros; allí solo hay espacio para el escepticismo”, dijo Susana Muhamad, secretaria de Ambiente.

Es el camino para que la ciudad enfrente fenómenos de violencia urbana, un incremento de la criminalidad y el fortalecimiento de pandillas en zonas marginadas de la capital.

El ‘paso del cangrejo’ impediría llegar a acuerdos mínimos para superar problemas con la región, una menor conciencia frente al desafío ambiental y una ciudad que se paraliza ante la inmovilidad, entre otras, porque no se habrá conseguido avanzar en la construcción del metro. Todo ello, a pesar de que habrá avances en temas como la educación y la cultura.

El vuelo de los gansos

Este escenario surge de la pérdida de legitimidad del estado y fruto de un cansancio de la gente ante el mantenimiento de prácticas corruptas y politiqueras a la hora de gobernar la ciudad.

De ahí que la ciudadanía empiece a cuestionarse sobre la necesidad de empezar a construir liderazgos individuales que, sin embargo, nacen de la sociedad civil.

A este escenario se podría llegar si, por ejemplo, se mantiene la apatía en las elecciones y quien resulta elegido lo hace con una mínima votación. El debate ciudadano permitiría entonces crear nuevas alternativas para participar en las decisiones de la ciudad y se abriría paso a lo que ‘Bogotá: escenarios 2025’ denomina “liderazgos plurales”.

“Lo que surge –dice el documento entregado ayer– es una coalición de ciudadanos y grupos cívicos que comienzan a coincidir con un norte común y una visión a largo plazo”, desde lo local hacia lo global.

Buena parte de este tipo de liderazgos se tejerá en las redes sociales y en las nuevas tecnologías.

Entre los desafíos que le esperarían a la capital en un escenario enmarcado en ‘el vuelo de los gansos’ (que intercalan el liderazgo durante sus desplazamientos) están el mejoramiento de la calidad de la educación, la transformación productiva y el manejo de temas de infraestructura y medio ambiente a nivel regional.

“Liderazgo es la palabra clave; sin él es difícil encontrar un norte”, aseguró Ricardo Diaz, otro de los miembros del equipo.

Panal de abejas

Si los ciudadanos consiguen pasar de la polarización a la consolidación de un proyecto de ciudad a través de instituciones fuertes y con la participación de todos, es posible construir una ciudad con oportunidades, sin que ello implique tener que pensar igual a los demás.

“Este escenario se construye bajo una triada: liderazgo, institucionalidad y equidad”, a juicio de la investigadora social Consuelo Corredor. Para ella es clave que las entidades sigan haciendo bien lo que hacen bien, “y que tengan el coraje de reconocer errores y corregir el rumbo”, añadió.

Esta visión permitiría, entre otras cosas, generar confianza para apalancar cambios sustanciales en materia social y llegar a acuerdos necesarios con la región. “Se trata de asumir responsabilidades y dejar de quejarnos –agregó Diana Avella, líder cultural–. Los bogotanos todos necesitamos ponernos abejas”.

Para el equipo que estuvo al frente de esta iniciativa, si Bogotá consigue de aquí a una década alcanzar el escenario del panal de abejas, puede llegar a superar fenómenos como la suspicacia, el machismo y la violencia.

“Lo ideal sería llevar a la ciudad del paso del cangrejo al panal de abejas”, expresó Adam Kahane, líder de Reos Partners.

El equipo de Escenarios dejó claro que de lo que se trata no es de dar soluciones, sino de brindar herramientas que ayuden a tener una posible visión de la Bogotá del futuro e instaron a los candidatos a sumarse a la iniciativa.

Construir un diálogo

Para la presidenta de la Cámara , Mónica de Greiff, este ejercicio demuestra que “sí hay espacio para ser oídos y para construir una ciudad conversando y participando”.

Por su parte, el alcalde Gustavo Petro resaltó que Escenarios “ayuda al encuentro de la diversidad. Ahí está la semilla de la paz”. De Greiff pidió a la ciudadanía “involucrarse” en el proceso, mientras Petro insistió en que “podemos expresar nuestras ideas con convicción y entusiasmo, con posibilidad de diálogo, todos tenemos un rol importante que podemos aportar”.

La ciudad necesita un gerente visionario

La capital colombiana requiere al frente de sus destinos a un gerente, un líder visionario que conduzca a Bogotá en forma ejecutiva y sepa dirigir o delegar tareas en su gabinete.

Este es parte del perfil que trazaron dirigentes gremiales que asistieron ayer al foro ‘¿Qué alcalde necesita Bogotá?’, promovido por la Universidad del Rosario.

Para la gerente de Camacol, seccional Bogotá Cundinamarca, Martha Moreno, la capital necesita un líder con mucha visión, que trabaje la ciudad a largo plazo y pueda conducir acertadamente a sus funcionarios. “Es fundamental que piense más en la ciudad-región”. En su concepto, el mayor reto que tiene el futuro alcalde es el que debe generar más seguridad en las calles, en lo jurídico y en lo económico.

“No puede ser que cada funcionario interprete de manera distinta las leyes. Esto provoca inseguridad jurídica y problemas técnicos para los empresarios”, manifestó Moreno.

Juan Camilo Montes, gerente de la Andi Seccional Bogotá-Cundinamarca, dijo que el mandatario capitalino debe “crear un equipo que tenga interlocución con el ciudadano y el empresario, para que tome bien las decisiones”. Agregó que “la identidad debe construirse mejor, pero esta no debe representar al grupo político o persona que la dirige, sino al conjunto que la integra”. Puntualizó que el Distrito cuenta con gran cantidad de recursos económicos, que en las últimas alcaldías no se ejecutan a cabalidad, se quedan guardados y eso es perjudicial para la ciudadanía y la economía.

Para los industriales, el desafío que tiene el futuro alcalde es que el modelo de negocio de la ciudad (de manufacturas sobre todo) se debe repensar.