Así se disfruta de Punta Cana al estilo estrella de rock

Así se disfruta de Punta Cana al estilo estrella de rock

En el Hard Rock, un todo incluido de lujo, hay jacuzzis en cada habitación y privilegios ilimitados.

Así se disfruta de Punta Cana al estilo estrella de rock
15 de abril de 2015, 09:45 pm

Una playa de arena blanca, acariciada por un mar de azules y verdes en todas sus combinaciones, espera afuera. Se ve desde el jacuzzi al aire libre, en un extenso balcón que rodea la suite. También desde cualquiera de las tres habitaciones que la componen. Incluso, desde los jacuzzis dentro de cada una de ellas.

En el minibar, cervezas, whisky, tequila y ginebra que jamás se acaban. Son ilimitados. En la sala, una mesa de billar para divertirse o el salón de juegos junto al comedor, con todos los equipos para dar un concierto al estilo videojuego Guitar hero. Y unos pasos más allá de la entrada, justo en frente de la guitarra que utilizó Paul Stanley, vocalista líder de Kiss, en un concierto en Michigan en el 2000, un enorme piano de cola invita hasta al más inexperto a tratar de combinar algunos sonidos.

Si le falta algo, hay 14 piscinas, nueve restaurantes de comida internacional, un extenso mall con tiendas de grandes marcas y un casino estilo Las Vegas para aventurarse a apostar. Así se vive como una estrella de rock en Punta Cana, en un hotel que siente la música: el Hard Rock.

Y no solo lo experimentan Juanes, Rihanna, Ringo Starr, Luis Miguel, Marc Anthony, Luis Fonsi o el boxeador Floyd Mayweather, quienes han sido invitados especiales de la Rock Star suite, la más lujosa de este hotel.
Es un placer para cualquier huésped dispuesto a pagar entre 8.000 y 9.000 dólares la noche. Sin embargo, en cada una de las 1.754 habitaciones, aunque no en la misma dimensión de la suite, los visitantes pueden vivir la experiencia de sentirse una estrella, entre recuerdos de músicos reconocidos, minibar con licores ilimitados, servicio al cuarto las 24 horas y jacuzzi.

Es la magia del todo incluido, un formato que ofrecen la mayoría de las más de 40 cadenas (como Meliá, Barceló, Iberostar y Riu) que le han dado vida a este desarrollo turístico, de unos 50 kilómetros de playa, que se gestó en los 70.

Todas las habitaciones del Hard Rock tienen jacuzzi. Diego Santacruz / EL TIEMPO y Archivo particular

Punta Cana pasó de ser un rincón de jungla impenetrable en el extremo oriental de República Dominicana, nación que comparte la isla La Española junto con Haití, para convertirse en uno de los destinos más buscados en el Caribe.
A la semana, el aeropuerto internacional de Punta Cana, que se inauguró en 1984, recibe 463 vuelos de todas partes del mundo. Cifras del Banco Central de la República Dominicana indican que en el 2014 este país recibió 5’648.743 visitantes, y por Punta Cana ingresaron 2’927.827.

“Punta Cana crece mucho por temas de conectividad. La gente busca sol y playa, y acá tenemos una combinación de ambas. Colombia es hoy uno de nuestros objetivos importantes, por su crecimiento económico”, afirma Sergio Rivera, director comercial de Hard Rock Punta Cana.

Dice que los colombianos tienen como fechas preferidas final y comienzo de año, así como Semana Santa. “El turismo latinoamericano es de gran empuje, tenemos visitantes de muchos países y ahora con la exención de la visa para los colombianos seguro va a aumentar el número de visitantes”, añade Rivera.

Se estima una vez se elimine ese requisito, unos 80.000 colombianos viajen a ese país, es decir, un 30 por ciento más que en el 2014. Pese a las comodidades que brindan los hoteles, siempre hay aventureros que buscan más. Lo particular es que Punta Cana no es una ciudad. No tiene centro, ni calle principal. Su vida la dan sus hoteles.

Pensando en eso, las cadenas ofrecen planes complementarios (con costo adicional) para ver delfines, visitar islas, bucear, hacer caminatas ecológicas y hasta excursiones en helicóptero. Camino al aeropuerto está Cortecito, una playa pública donde los fines de semana se reúnen nativos y extranjeros a disfrutar del sol, comer pescado y actividades en el mar.

Y si el plan es ir más lejos, Santo Domingo, la capital, está a menos de tres horas en carro. Las artesanías, la arquitectura de sus templos religiosos y la calidez de su gente seguro lo invitarán a volver.

Explorando el país

El colombiano Héctor Moreno y su esposa, Stefanny Yerbel, se animaron a alquilar un carro para salir a conocer más de la cultura local y de los paisajes dominicanos. Viajaron hasta Santo Domingo, un trayecto de poco más de dos horas, en el que se puede pasar por ciudades como La Romana y San Pedro de Macorís.

“Santo Domingo es una ciudad muy bonita, grande, con mucha diversidad. Todo el tema religioso es hermoso y la gente invita mucho a conocerlo. También conocimos la isla Saona, que tiene un mar como el de San Andrés, en Colombia, de muchos colores y calmado, casi sin olas”, contaron.

Llegaron a Punta Cana porque en México compraron un paquete de una cadena hotelera y con la expectativa de ver un mar, similar en su variedad de colores, al de San Andrés. “Los hoteles en cuanto a su infraestructura son divinos y la atención es perfecta. Pero sentimos que les hace falta algo más dominicano”, añadieron.

Leonel Reyes, director corporativo para América Latina, de Hard Rock Hoteles All Inclusive Collection, señala que la mezcla de rumba, sabor, música son el escenario perfecto para que el colombiano se identifique con la marca y haga de sus vacaciones toda una experiencia inmejorable.

Reyes coincide con Sergio Rivera, director comercial de Hard Rock Punta Cana, en que la exención de la visa impulsará la visita de colombianos a este paraíso del Caribe. Pone de ejemplo lo que sucedió con México, donde Hard Rock tiene otras propiedades bajo la misma modalidad de todo incluido.

“El crecimiento del colombiano después de la liberación de la visa mexicana, al cierre del 2014, fue tal que ocuparon el cuatro lugar en mayor número de turistas. Estamos hablando que después de los grandes países del mundo, que Colombia esté en un cuarto lugar, es algo muy importante. En nuestras propiedades aumentó un 25 por ciento”, dice.

Reyes de la hamburguesa

Marcos Ghigliano salió hace 15 años de Uruguay. Pasó por España, Brasil, Italia y México y en República Dominicana ha tenido dos temporadas. En la actual lleva un año y ocho meses como chef ejecutivo del Hotel Hard Rock en Punta Cana.

Toda la propuesta gastronómica de los restaurantes pasa por él. Cuenta que en los nueve restaurantes temáticos se atienden en cenas entre 600 y 800 personas noche por restaurante.

Pero más allá de los platos fuertes, lo que más consumen los visitantes son los snacks. Puntalmente, las hamburguesas. Mucho tiene que ver que la mayorías de los huéspedes son norteamericanos. “Son 800 libras de hamburguesa por día, estamos hablando de 350 kilos. En el 2014 tuvimos un consumo de 370 mil libras, es decir unas 18 toneladas de hamburguesas”, cuenta.

Atender a las estrellas es una motivación extra que tienen. “Nos mandan listados de lo que quieren y nosotros trabajamos por ello. Si es una carne de Estados Unidos, un chocolate de Europa, un pescado de cualquier lugar. Todo lo buscamos porque es un desafío. Hasta el día de hoy se han ido contentos”, dice orgulloso.

Si usted va

- Se espera que la exención de visa para colombianos se haga efectiva en meses. Mientras tanto, se puede visitar este destino si se tiene visa de República Dominicana, de Estados Unidos o Schengen.
- Avianca ofrece vuelos diarios directos.
- El precio por habitación en el Hard Rock Hotel comienza desde 500 dólares la noche.
- La Rock Star Suite, para seis personas, está entre 8.000 y 9.000 dólares la noche. Info en: http://es.hardrockhotelpuntacana.com/

NICOLÁS CONGOTE GUTIÉRREZ
Enviado especial de EL TIEMPO
Invitación de Hard Rock