El 'salvavidas' de Uribe a Vargas Lleras, ¿qué hay detrás?

El 'salvavidas' de Uribe a Vargas Lleras, ¿qué hay detrás?

Los uribistas no tienen claro por qué su jefe rechazó la proposición para 'atajar' al 'vice'.

El 'salvavidas' de Uribe a Vargas Lleras, ¿qué hay detrás?
12 de abril de 2015, 01:31 am

El vicepresidente Germán Vargas Lleras terminó esta semana fortalecido en sus aspiraciones presidenciales por la salvada de su enemigo político, el senador Álvaro Uribe, al impedir la aprobación de una norma que podría haber limitado su participación en la contienda electoral de 2018.

Se pretendía imponer una inhabilidad de cuatro años al vicepresidente para aspirar a la Presidencia, algo que habría afectado directamente a Vargas Lleras.

La sorpresiva aparición de Uribe en la Comisión Primera del Senado, desautorizando a sus compañeros de bancada sin previo aviso y exigiendo apurado que no le pusieran “talanqueras” a las aspiraciones presidenciales de Vargas Lleras todavía tiene diversas lecturas. El mismo Vargas no sabe por qué ocurrió eso.

La movida del expresidente todavía parece un misterio, pues es sabida su animadversión pública por el vicepresidente, uno de los responsables del fracaso de su segunda reelección y contra quien lanza sátiras de manera sistemática.

El silencio de Uribe

EL TIEMPO habló con varios de los protagonistas que intervinieron en el episodio, y cada uno tiene una lectura diferente. Uribe, a quien se le pidió explicación, guardó silencio.

El senador Armando Benedetti (‘la U’), autor de la jugada que pretendía sacar a Vargas de la carrera por la Presidencia y eterno enemigo político de él, dijo que propuso inhabilitar al Vicepresidente porque cree que va a tomar ventaja sobre sus competidores a raíz de los “billones de pesos que lidera en inversión pública. Y por su gran influencia desde el Gobierno”.

Benedetti cree que Uribe no le tiró ningún “salvavidas” a Vargas Lleras, sino que aprovechó la oportunidad para “crear un terreno de legitimidad desde donde lanzará luego cuestionamientos muy duros” contra el Vicepresidente.

No obstante la derrota sufrida en la Comisión I esta semana, donde su propuesta apenas tuvo 3 votos contra 15, Benedetti dijo que insistirá con su iniciativa en la plenaria de Senado.

Inclusive los cuatro senadores del Centro Democrático (Paloma Valencia, José Obdulio Gaviria, Alfredo Rangel y Jaime Amín), que estaban listos para apoyar la proposición de Benedetti y a quienes Uribe hizo cambiar su voto de manera pública, tienen interpretaciones distintas de lo que hizo su jefe.

Una versión más fidedigna la podría tener la senadora Valencia, quien, al sentirse sorprendida por la imperativa orden de Uribe en pleno recinto y delante de sus compañeros de curul, le reclamó a su jefe en los corredores del Capitolio.

“El presidente me dio dos razones por las que procedió de esa manera: una, porque no apoya que se utilice la Constitución contra una persona en particular; y segundo, porque, además, cree que podrá derrotar a Vargas Lleras en las urnas”, dijo la senadora.

José Obdulio Gaviria admitió que Uribe no les comunicó ni les consultó su sorpresiva determinación.

Confesó que se dejó llevar “por los cantos de sirena artificiosos de Benedetti”, y que Uribe llegó a rectificar con criterio de que “ninguna decisión política respecto de la Constitución puede fundamentarse en un interés particular”.

Alfredo Rangel, otro de los uribistas que tuvo que cambiar su voto, dijo que “la decisión de Uribe está basada en el criterio de jugar limpio, no aparecer usando la Constitución ni las leyes en provecho propio o esgrimiéndolas en contra de adversarios”.

Uribe sorprendió con su discurso en la Comisión Primera del Senado cuando afirmó que “es un error seguir tocando la Constitución por coyunturas políticas personales”.

El senador Luis Fernando Velasco (liberal) cree que detrás del argumento público de Uribe de no utilizar las normas con propósitos personales se esconden otras razones superiores: las electorales de largo plazo.

“Ese argumento no se lo cree ni el mismo Uribe. Si eso fuera cierto, que no le gusta usar las leyes por intereses personales, no hubiera liderado un cambio de la Constitución para su beneficio propio. No solo una, sino dos veces para su reelección”, dijo el senador liberal.

Salvavidas

Velasco aseguró que lo que hizo Uribe fue “dejar vivo a Vargas como candidato porque cree que será más fácil vencerlo que a otro aspirante que sí pueda recoger sectores de centro y de centro izquierda, tras la firma del proceso de paz”.

Los aliados del Gobierno tienen otra interpretación. Para ellos, Uribe se vio derrotado y lo que hizo fue salvar un poco de dignidad.

“Lo que hizo Uribe fue salvar a su bancada de una derrota estrepitosa, porque no tenían los votos para lograr su propósito”, explicó Roy Barreras, líder de ‘la U’, aunque admitió que un día antes Vargas “sí estuvo en riesgo, porque los defensores de la idea de Benedetti tenían 7 votos”.

Hernán Andrade (conservador), ponente de la reforma sobre equilibrio de poderes, en la que se pretendía incorporar la limitación contra Vargas, comparte la misma tesis de Barreras. “Uribe la llevaba perdida y se alineó con la opinión. Es un hombre con mucho olfato y simplemente evitó una derrota”, dijo.

Aunque es muy temprano todavía para hablar de la contienda presidencial de 2018, por la movida de Uribe se puede afirmar que ya comenzó.

El reclamo de Paloma a Uribe

La senadora de Centro Democrático, Paloma Valencia, le confesó a EL TIEMPO que fue tal su sorpresa por la actitud de Uribe, que cuando terminó su intervención en la que desautorizó su voto para atajar a Vargas Lleras, salió a reclamarle en el pasillo del Capitolio.

Dijo que aunque cree que hay que reglamentar mejor las funciones del Vicepresidente, para evitar los desequilibrios de hoy, entendió los argumentos de Uribe de que a Vargas Lleras hay que derrotarlo en las urnas y que a eso se comprometerá su partido ahora.

EL TIEMPO