Las evidencias que acorralan al magistrado Jorge Pretelt

Las evidencias que acorralan al magistrado Jorge Pretelt

Evitó reunirse con el abogado Pacheco, quien lo señala de pedir un soborno de 500 millones de pesos.

Las evidencias que acorralan al magistrado Jorge Pretelt
15 de marzo de 2015, 01:28 am

El magistrado Jorge Pretelt Chaljub y su amigo Rodrigo Escobar Gil se reunían casi todos los sábados en un reservado del piso 11 de El Nogal, exclusivo club capitalino del que ambos son socios. Sagradamente, de 9 de la mañana a 1 de la tarde, hablaban a puerta cerrada y solo interrumpían sus charlas para recibir documentos que usualmente les llevaban sus escoltas.

Pero ninguno asistió a la cita del 19 de octubre del 2013 porque, el día anterior Pretelt había sido el anfitrión de un homenaje a los exmagistrados de la Corte Constitucional Humberto Sierra Porto y Juan Carlos Henao que terminó en un parrandón vallenato. (Lea: Fidupetrol no le ha pagado los $22.500 millones al Casanare)

Ese evento, al que Henao se excusó de asistir, es una de las claves que tienen los investigadores para establecer la credibilidad de la versión inicial que dio el abogado de Fidupetrol, Víctor Pacheco, sobre la supuesta exigencia de un soborno por parte de Pretelt.

Aunque ante la Fiscalía y la Comisión de Acusación Pacheco intentó retractarse, su denuncia quedó registrada en una grabación de 48 minutos que realizó el magistrado de la Corte Luis Ernesto Vargas.

La cinta, revelada por EL TIEMPO, tiene fechas exactas de hechos comprobables y coincidentes que pondrán contra la pared a Pretelt y a otros protagonistas del escándalo. Entre otros puntos claves, servirá para probar que el magistrado omitió varias de las 13 citas que tuvo en su despacho con el abogado que hoy lo denuncia.

En la grabación se escucha a Pacheco decir que el día de la fiesta en El Nogal estuvo en el Palacio de Justicia averiguando por su negocio y que Pretelt le dijo que la tutela había sido seleccionada y que “tenían que hablar” en su apartamento.

Las minutas de entrada a la máxima sede judicial del país corroboran su versión. A las 9 y 43 de la mañana del 18 de octubre del 2013, Pacheco ingresó a uno de los despachos de la Corte Constitucional, autorizado por Natalia Huertas Torres. Salió a las 10 y 13 minutos. Huertas es abogada del despacho de Pretelt y esa corta visita de Pacheco fue una de las que el magistrado olvidó reseñar en un informe que su oficina reveló para intentar demostrar que Pacheco era visitante frecuente de las altas cortes.

Además, efectivamente, el día anterior a su visita y a la fiesta en el club, 17 de octubre, la tutela de Fidupetrol fue seleccionada para revisión en la Corte Constitucional. (Lea: Las evidencias que acorralan al magistrado Jorge Pretelt)

Dos meses fuera

La historia del supuesto soborno que, hasta ahora, va forzando a Pretelt a apartarse dos meses de su silla de magistrado es una compleja trama que abarca 17 meses y que en las últimas semanas empezó a desenredarse.

Donde Pretelt sí habló del encuentro del 18 de octubre ante sus compañeros fue en la Sala Plena del lunes 2 marzo, la primera después del escándalo. Allí aseguró que era imposible que se hubiera enterado tan rápido de la selección de la tutela y de quién era el ponente, pues él no hizo parte de la sala que tenía el estudio del caso. Pero hay un detalle que juega en contra de ese argumento defensivo. En la sala de selección sí estuvo Alberto Rojas Ríos, también salpicado por Pacheco como uno de los magistrados a los que contactó para sacar adelante la tutela.

Y hay más piezas que no le cuadran a Pretelt. Insiste en que no volvió a hablar con Pacheco desde entonces, pero este diario tiene evidencia de otros ingresos autorizados por la misma abogada Huertas, el 20 y el 31 de enero del 2014 y, luego, el 2 y el 28 de abril del mismo año. Fueron, en total 13 ingresos a su oficina, entre 2013 y 2014, y él solo recordó, en declaraciones a los medios, cuatro.

En la tensa reunión de hace una semana, a Pretelt también lo cuestionaron porque el abogado Pacheco asegura que intentó contactarlo a través de un amigo común hace algunas semanas. “No lo buscó para un careo público en el que pudiera desmentirlo y no lo ha demandado por injuria y calumnia, que sería lo mínimo en semejante situación. Eso deja un mal sabor”, le dijo a este diario un miembro de la Corte.

Negada por unanimidad

Casi medio año después de la última visita del abogado al despacho de Pretelt, la Corte Constitucional en pleno votó por unanimidad en contra de la tutela de Fidupetrol, lo que desconcertó a Pacheco.

Aunque las tutelas se fallan en salas de tres magistrados, Mauricio González decidió llevar su ponencia a Sala Plena.

La razón: se trataba de una tutela contra una decisión de otra alta corte, la Sala Civil de la Corte Suprema. El otro factor fue el ya conocido almuerzo con Jorge Pretelt –en febrero de 2014–, al que llegó el exmagistrado Rodrigo Escobar Gil. Antes del postre, este último le dijo que él asesoraba a Fidupetrol y le pidió revisar las medidas cautelares que se habían pedido en el caso.

González –que según Pacheco fue mencionado por Pretelt como el supuesto destinatario de la plata de la coima– afirmó ante las autoridades que, tras el incidente del almuerzo, revisó de inmediato el expediente y dictaminó que las medidas cautelares no procedían porque se corría riesgo de que Casanare, el departamento defraudado en el negocio con Fidupetrol, no pudiera recuperar la plata. Y en ese momento decidió llevar el caso a Sala Plena.

Su ponencia en contra de la fiduciaria fue radicada a mediados de 2014 y el fallo final se dictó el 16 de octubre de ese año.

González creyó que era un caso cerrado. Pero, dos meses después, el magistrado Gabriel Mendoza recibió una llamada de Pacheco, a quien conoce hace años porque fue amigo de su padre. Esa llamada fue la primera alerta de la carga de profundidad que estremece hoy a la Corte, y que la ha llevado a dar pasos inéditos para defender su transparencia y el respaldo que históricamente ha tenido en el país. (Lea: Comienza el cambio de las reglas de juego en la Corte Constitucional)

Pacheco visitó a Mendoza en Barranquilla y le dijo que tenía “atravesado en la garganta” el supuesto episodio en el apartamento de Pretelt. Ante la gravedad de los hechos relatados, Mendoza lo citó en Bogotá y, según ha dicho, buscó a la magistrada María Victoria Calle para que le ayudara a poner en conocimiento del magistrado Mauricio González la existencia de una versión que ponía en entredicho su nombre y el de su exesposa, Marcela Monroy.

Decidieron aprovechar una audiencia, el 28 de enero, que debía presidir González, y citaron a Pacheco para buscar un espacio en el que él directamente le relatara el episodio en el que supuestamente Jorge Pretelt había pedido plata a su nombre.

Pero el abogado llegó al Palacio antes de la hora prevista y no hubo manera de reunirlo con González. Quienes lo vieron ese día dicen que salió muy enojado del complejo judicial y que temieron que no volviera a dar la cara.

Pero no fue así. Enterado, sin mayores detalles, de que un señor Pacheco estaba dispuesto a denunciar un hecho de corrupción, el magistrado Luis Ernesto Vargas, entonces presidente de la Corte, se ofreció a recibirlo en su oficina el 2 de febrero del 2015.

Vargas tomó una precaución que, aunque inusual, puede ser la prueba que marque la diferencia entre la impunidad que suele blindar a los altos funcionarios y la aparición de la justicia. Su esposa le sugirió que si iba a recibir a un desconocido que tenía un asunto grave por relatar, lo grabara para evitar una celada.

Así lo hizo, en una decisión que Pretelt ha cuestionado porque, dice, habría sido delictiva. Sin embargo, ya está probado que la grabación no está editada y que es lícita.

“Es claro que puede servir de prueba. Si bien el magistrado Vargas la hizo de manera subrepticia, hay jurisprudencia que señala que una persona puede grabar de esa manera si se considera víctima o parte de un proceso”, explicó un investigador. En este caso, la víctima es la Corte y Vargas fungía en ese momento como su presidente.

Fue Vargas finalmente quien enteró a González de la explosiva versión del abogado.

Los 48 minutos de grabación están llenos de detalles que la Fiscalía ya empezó a verificar en medio de los procesos que abrió contra los salpicados en el escándalo que no tienen fuero. En este sentido, se oficiará a El Nogal una solicitud para que entregue la lista de invitados y videos del homenaje, con el fin de determinar si Víctor Pacheco estuvo en ese lugar.

Contrario a lo que dijo inicialmente Pretelt –y así lo tuvo que reconocer en un comunicado que firmó la semana pasada–, Vargas no conocía los hechos desde el año pasado y tampoco esperó a revelarlos en el momento preciso en el que debía darse la elección de presidente de la Corte. De hecho, Pretelt salió elegido con cinco votos y cuatro salvamentos. El curso de los acontecimientos, sin embargo, ha llevado a que varios de los colegas que votaron por él estén hoy convencidos de que tiene que irse de la Corte.

Los investigadores del caso están judicializando un acta de la junta de Fidupetrol, del 31 de octubre de 2013, en la que se menciona el día exacto en el que la tutela fue seleccionada y se aprueba un pago de 100 millones a Pacheco por el trámite. Y van a escuchar al exmagistrado Rodrigo Escobar Gil para aclarar otra afirmación de Pacheco. Este aseguró en su versión inicial que, después de hablar del monto del supuesto soborno, Pretelt le pidió contactar a Escobar Gil para afinar detalles. Y 38 días después, Escobar aparece suscribiendo un contrato con Fidupetrol, por 400 millones de pesos, para apoyar la tutela ante la Corte.

El mismo Escobar, que niega los señalamientos, le dijo a EL TIEMPO que alcanzó a recibir 200 millones de pesos y que, de allí, le dio una propina de 32,8 millones de pesos a Pacheco, “porque hizo un buen trabajo legal”. En este punto, los investigadores quieren aclarar por qué se le giró esa propina, si Fidupetrol le iba a pagar a Pacheco 600 millones de pesos.

Otro dato que se rastrea es un supuesto viaje a España en el que, según la grabación, Pretelt abordaría a González para hablarle de la tutela. Se verifica si se trata de un desplazamiento que González tenía planeado por un programa de cooperación con el Tribunal Constitucional de España. Aunque el viaje no se hizo, se alcanzó a contemplar que Pretelt asistiera.

El magistrado, que empezó a capotear el escándalo negándose de plano a dejar la presidencia de la Corte, esta semana pasó una solicitud de licencia por dos meses en su magistratura, para enfrentar el proceso en su contra ante la Comisión de Acusación. Y cada día afronta mayores cuestionamientos y más presión para que renuncie.

Escobar, por su parte, contrató al abogado Jaime Granados para defenderse de los graves señalamientos, que ya lo obligaron a apartarse de jugosos contratos estatales revelados por este diario.

La defensa del magistrado Pretelt

1. ‘Recibí a Pacheco por cortesía’

Pretelt ha dicho que recibió al abogado Víctor Pacheco porque era su amigo y por cortesía, y admite que alguna vez le habló del proceso. La ley y el reglamento de la Corte prohíben reuniones privadas entre magistrados y abogados con intereses en tutelas.

2. ‘Voté en contra de la tutela’

Pretelt dice, y el magistrado González lo corrobora, que nunca le habló de la tutela. Además, que apoyó la ponencia que negaba las pretensiones de Fidupetrol, que tuvo el respaldo de los nueve miembros de la Corte. El resultado del proceso es su principal defensa.

3. ‘Grabación es ilegal’

El magistrado cuestionó la legalidad de la grabación clave en el caso, en la que Pacheco señala a Pretelt y a Rodrigo Escobar Gil. Pretelt dice que el magistrado Vargas cometió un delito al grabar, pero hay jurisprudencia que lo controvierte.

4. ‘Se demoraron en denunciar’

Pretelt cuestionó a sus colegas porque no denunciaron los hechos tan pronto los conocieron. Los magistrados dicen que prefirieron corroborar hechos para no incurrir en falsa denuncia. González llevó el caso a la Comisión de Acusación a los 20 días de enterarse.

5. ‘Renunciar afecta el debido proceso’

Pretelt sostiene que se apartará del cargo por un tiempo pero que no renunciará porque se afectaría su presunción de inocencia. “De hacerlo, cualquier persona con intereses oscuros podría entonces sacar a un servidor público de su cargo con mentiras”, dijo.

Las claves de la versión de Pacheco

‘Cita en El Nogal’

“Jorge Pretelt hizo en esa época una fiesta en el Club El Nogal (...). Cuando llegué a Bogotá vine a averiguar si en esos días había habido sala de selección. Pasé por la Corte y me dice (Pretelt): ‘La seleccionaron. Tenemos que hablar’ ”, dice Pacheco.

‘500 millones’

En esa cita, de acuerdo con Pacheco, Pretelt le dice: “Le tocó a Mauricio González. Tú sabes, el único que habla acá con Mauricio González soy yo”. (...) A él, definitivamente, no le gusta la plata. Pero él quiere que, en un momento dado que yo le consiga la plata”.

Nexo con Escobar GIl

Según Pacheco, Pretelt le dijo que tenía que ponerse “en contacto con Rodrigo Escobar”, y que él, expresidente de la Corte Constitucional, estaba en la fiesta. Escobar fue contratado por Fidupetrol 38 días después.

El hermano de Pretelt

“La plata fue a Rodrigo, y parece que a su vez Rodrigo le da un pedacito al hermano (de Jorge Pretelt), que se llama Fernando y vive en La Calera, lo pertinente a Pretelt”, se le escucha decir al abogado Pacheco en la cinta.

Fidupetrol sabía todo

Según Pacheco, cuando sus clientes (Fidupetrol) le pedían que averiguara por el caso, él llamaba a Escobar, pero nunca había noticias. “Me decían: ‘¿Qué pasa?, ¿qué pasa?’. Y yo les decía: ‘Yo no sé, ustedes decidieron’ ”.

Polémica
Aumenta presión por la renuncia

El martes el Senado, que inicia sesiones, tiene en su agenda la respuesta a la solicitud de Jorge Pretelt para separarse por dos meses del cargo.

Ese paso, al que inicialmente se había negado, ha sido forzado por las exigencias de sus compañeros en la Corte y por las voces cada vez más fuertes que exigen su retiro definitivo de la magistratura.

El Gobierno, en menos de una semana, pidió tres veces la dimisión a través de los ministros de Justicia, Yesid Reyes, y del Interior, Juan Fernando Cristo.

Incluso, su abogado, Abelardo de la Espriella llegó a sugerirle a Pretelt que debía renunciar, pues –dijo– “no tiene sentido estar en una Corte que se supone defiende los derechos fundamenta- les, pero en la que al tiempo algunos de sus miembros desconocen la presunción de inocencia”.

Esta semana, el Consejo del Estado hizo público un comunicado en el que dice que el escándalo “desmoraliza a miles de jueces y empleados probos que diariamente ejercen sus funciones con decoro”.

Frente a los graves hechos, la Corte no se ha quedado quieta. Además de las exigencias a Pretelt para que dé un paso al costado, bien sea temporal o definitivo, los magistrados empezaron a aplicar correctivos con los que esperan garantizar más transparencia.

Así, desde el viernes es público el proceso de selección de las tutelas que serán revisadas por la Corte. Como se recordará, el caso Fidupetrol tiene que ver, precisamente, con una revisión de tutela.

UNIDAD INVESTIGATIVA Y REDACCIÓN JUSTICIA