'Crisis en Corte Constitucional es peor que el Palacio de Justicia'

'Crisis en Corte Constitucional es peor que el Palacio de Justicia'

El expresidente Andrés Pastrana le pide a Santos convocar a un gran acuerdo nacional.

'Crisis en Corte Constitucional es peor que el Palacio de Justicia'
9 de marzo de 2015, 05:28 am

Acaba de regresar de visitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington. ¿Qué puede hacer la comunidad internacional para proteger a la oposición venezolana?

Fui a coadyuvar la petición de medidas cautelares que elevó ante la Comisión el Partido Conservador colombiano, para hacer respetar los derechos humanos y políticos en Venezuela. Y lo hice con la autoridad que me da haber estado allá como testigo, dialogando con la oposición, con las víctimas, con los medios de comunicación, con los generadores de opinión. Incluso, la visita a la cárcel de Ramo Verde donde tienen preso a Leopoldo López, hoy al alcalde Antonio Ledezma y al alcalde Daniel Ceballos, y otros presos políticos, que nos fue negada. (Lea también: CIDH pide a Venezuela liberar a opositores detenidos)

¿Y ya respondió la Comisión a ese pedido?

El día antes de presentar yo mi carta, ya la Comisión había dictado medidas cautelares para los dos estudiantes que están en ‘la Tumba’, como le dicen a la cárcel en la que hay un cuarto donde torturan a los opositores del régimen. De acuerdo con lo que me informaron en Washington, en 15 días la Comisión tiene una audiencia para oír al Gobierno venezolano. Si Venezuela no acude a ese llamado, estará irrespetando la carta fundacional de la OEA, organismo al cual ese país no ha renunciado.

¿Qué pasa si el Gobierno venezolano resuelve no acudir?

El que nada debe nada teme. ¡La Canciller venezolana dice que allá se da ejemplo de respeto a los derechos humanos! Pero la verdad es que están en juego el derecho a la vida de los opositores, y tanto las libertades políticas como la de expresión.

Una revista tan seria como ‘The Economist’ dice en su último número que Latinoamérica ha tolerado demasiado tiempo el abuso de la democracia en Venezuela y que si eso continúa deberían suspenderla de los organismos regionales...

Tiene razón The Economist. Ese es el silencio cómplice que he venido denunciando por parte del Presidente y de su Canciller. No puede ser que aquí estemos enterándonos todos los días de las violaciones de los derechos humanos, de cómo se persigue a los opositores, a los periodistas, de cómo se coartan las libertades, de cómo hay presos políticos, y Colombia no haya levantado su voz. (Lea también:Preocupación en América Latina por situación política en Venezuela)

El presidente Santos sí pidió la liberación de Leopoldo López...

Pero después de que yo fui a Venezuela y denuncié lo que vi. Me preocupa que hasta ahí llegó, eso fue un saludo a la bandera. Debe haber un pronunciamiento claro del Gobierno colombiano pidiéndole a Venezuela que respete la Carta Democrática de la OEA.

Ni Colombia ni ninguna otra voz en América Latina han pedido convocar a su Consejo Permanente de cancilleres, el primer paso para que se cite a una asamblea extraordinaria del organismo.

¿No sería muy irónico que en momentos en que Cuba regresa a la OEA, Venezuela sea suspendida?

Pero si no cumple con sus estatutos…. Maduro solo da las gracias de que exista Unasur. Pues claro. El expresidente Samper convocó a tres cancilleres, incluyendo a la Canciller colombiana, y ni siquiera fueron a Ramo Verde a visitar a Ledezma, a Leopoldo o a Ceballos, ni se molestaron en verificar las condiciones de la oposición frente a la violación de sus derechos políticos.

Llama la atención que hoy, mientras Cuba se acerca a los Estados Unidos, Venezuela y Unasur se están quedando cada vez más solos en el contexto internacional.

Precisamente en esa reunión de cancilleres en Venezuela la semana pasada, el secretario de Unasur, el expresidente Samper, sugirió con su insólita defensa del gobierno Maduro que la democracia venezolana es muy sólida...

¡Con esa visita la canciller Holguín escribió la página más vergonzosa de la política exterior colombiana! Borró con el codo lo que escribió con la mano. El presidente Samper, cuyas credenciales democráticas están en entredicho, es lógico que esté del lado de su paisano y jefe el presidente Maduro, y no en la defensa de los valores democráticos de la región.

¿No es increíble el silencio del alcalde Petro ante el terrible atropello contra su homólogo, el Alcalde de Caracas?

No lo puedo creer. Las medidas cautelares que solicitamos ante la Comisión son como las que pidió el alcalde Petro, con la diferencia de que a la oficina del alcalde Ledezma entraron 36 encapuchados y lo sacaron de ella secuestrado.

En Venezuela no hay instancia de la justicia ante la cual pueda acudir la oposición, en defensa de sus derechos, porque allá la justicia está cooptada por el régimen, al contrario de lo que aseguran Samper y Unasur. ¿Cómo el Alcalde de Bogotá no ha emitido ni siquiera un tuit para respaldar a su homólogo?

El Embajador de Venezuela en Colombia ha dado unas desconcertantes respuestas a EL TIEMPO sobre su visita a Caracas. Dice que el que habla de “transición” está hablando de golpe de Estado. ¿Usted está hablando de golpe de Estado?

El mundo conoce que yo soy un demócrata. Toda transición que suceda en Venezuela, y la oposición lo ha reiterado permanentemente, tiene que ser democrática. ¿Cómo se puede pensar que cualquier expresidente del mundo, elegido democráticamente, va a participar en un proceso antidemocrático para resolver la crisis venezolana? Eso es imposible.

Ningún demócrata patrocinaría un golpe de Estado como lo sugiere el presidente Maduro. Todo debe hacerse de acuerdo con la Constitución y la ley venezolanas, bajo los mecanismos que se contemplan.

Esto no es nuevo en la región, ya lo vivimos a final del siglo pasado y al comienzo de este. Que eso pueda suceder en Venezuela es institucionalidad. (Lea también: Quienes piden transición en Venezuela quieren golpe de Estado')

Hablemos de las propuestas del expresidente Gaviria. Justicia transicional para todo el mundo, guerrilleros, militares, narcotraficantes, políticos y empresarios. Es decir, no cárcel para nadie. ¿Está de acuerdo con eso?

No. Lo que propone el presidente Gaviria es una ley de punto final y yo no puedo estar de acuerdo con eso, y creo que los colombianos de bien tampoco.

Él ha negado que esté proponiendo una ley de punto final.

Lo ha negado, pero es así. Aquí estamos hablando de un proceso con las Farc, y ojalá lo logremos. ¿Por qué en ese acuerdo con las Farc tienen que estar metidos los narcopolíticos y los narcotraficantes, la parapolitica, la Farcpolítica? ¿Cómo así? ¿Borrón y cuenta nueva? ¿Que a todos esos se les perdone? Eso deja un grave sabor político. Estamos es hablando de una justicia transicional para un proceso de paz con un grupo subversivo, en este caso, las Farc.

No puedo dejarlo ir sin que opine sobre la gravísima crisis que atraviesa la Corte Constitucional. ¿Estamos frente a una toma de la justicia?

Esto es peor que lo del Palacio de Justicia. ¡Ahí entraron a acabar con la cortes, pero ahora entraron a tomarse las cortes! El problema es que aquí se perdieron los consensos y Colombia se volvió un país de disensos.

El presidente Santos y su Canciller liquidaron el consenso en política internacional que había sido tradicional en Colombia, cuando acabaron con la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores. No hay una política de Estado en el tema internacional. Tampoco en la lucha contra el narcotráfico, que fue una política de Estado sin importar quién estuviera en el Gobierno.

En el pasado nos pusimos de acuerdo para perseguir a un enemigo común, el narcotráfico. Había consensos en el tema económico, donde siempre hemos tenido ministros técnicos, sin importar el partido del que vengan, así haya habido discrepancias sobre ciertos modelos.

Esos consensos han permitido que Colombia esté donde está.

Hoy quiero decirle al presidente Santos que, por favor, convoque a un gran acuerdo nacional sobre el tema de la justicia. El problema de fondo de este país es ese.

¿Gran acuerdo nacional es una constituyente?

No. Pero tampoco es lo que están haciendo de meter unos articulitos en la reforma de equilibrio de poderes.

Hablo de una gran convocatoria nacional hecha por el Presidente, invitando a todos, partidos políticos, sindicatos, cortes, para hacer un gran acuerdo nacional por la justicia, porque sin justicia no habrá paz.

Sin eso, un acuerdo con las Farc durará menos de un día. El Presidente tiene que convocar a todos los colombianos porque él es el único que lo puede hacer.

Le pido al Presidente que busque ese gran consenso nacional alrededor de cómo salvamos la justicia de este país.

MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO