Presencias y recuerdos hechos de tela y bronce

Presencias y recuerdos hechos de tela y bronce

Los artistas Jim Amaral y Olga de Amaral exponen juntos hasta abril en galería La Cometa, en Bogotá.

Presencias y recuerdos hechos de tela y bronce
1 de marzo de 2015, 09:30 pm

Olga de Amaral y Jim Amaral llevan más de 50 años juntos, tiempo en el que han compartido su amor por el arte y teniendo muy claro que sus ideas son independientes. Por eso mismo, así trabajen en un mismo espacio, ninguno comenta o se inmiscuye en el proceso del otro.

Eso, por supuesto, no les impide exponer juntos –lo han hecho en muestras como 'Estructuras y esculturas' (2009), 'Jim y Olga de Amaral' (2009) y 'Strata y meridianos' (2008), en la galería La Cometa, donde actualmente exponen 'Tiempos del nunca y Color sombra'.

La primera consiste en una serie de esculturas en bronce, creadas por Amaral, y la segunda, de alrededor de una veintena de piezas concebidas por su esposa, algunas de largos nudos, de tres metros de largo y dibujos y grabados en papel japonés, el que, dice ella, “se asemeja a una tela”.

Y es que desde que se graduó de textiles y diseño en la Cranbook Academy of Art, en Michigan (EE. UU. ), Olga de Amaral no ha dejado nunca de crear con el hilo como base, un elemento que le permite desarrollar piezas imposibles de repetir y en las que combina materiales como oro, lino, gesso y acrílico, para crear lo que denomina ‘presencias’, ya que, según comenta, sus piezas no pueden ser consideradas dibujos o esculturas, porque cada una tiene un poco de esas dos técnicas.

Otras obras de la artista –Primer premio en el Salón Nacional de Artistas (1971) y en la tercera Bienal de Artes de Coltejer, (1972)– se exhiben de forma tal que el espectador al acercarse puede ver su revés: “Me interesa tanto el revés como el derecho, que finalmente, es la base de las cosas”, dice.

De Amaral, quien trabaja respaldada por un grupo de siete mujeres –una de ellas desde hace 30 años– cuenta que le gusta desarrollar sus obras en silencio en su taller con sus ‘niñas’, como cariñosamente las llama, quienes le ayudan a plasmar sus ideas: “Sé que puedo llegar a una abstracción grande, pero me está quedando poco tiempo”, dice la artista entre risas.

Permanencia del bronce

Las 25 esculturas ‘interactivas’ de Jim Amaral, que nació en Estados Unidos y que desde 1957 vive en el país, son una serie de piezas en las que aparecen domos, esferas en bronce de las cuales se desprenden jeroglíficos y acertijos que provienen del universo del artista.

Son interactivas porque giran y se pueden mover o cambiar de lugar, sin que se rompan o se estropeen, como aquellas que tienen ruedas, y que incorpora a sus obras desde hace 20 años.

Además de las piezas de bronce, hay unos dibujos en la pared, caleidoscopios cargados de color, como si se tratara de manuscritos iluminados, y que hacen parte de ese universo que plantea Amaral, con el que quiere “que cada persona tenga una visión diferente y la entienda a su manera”.

Sin embargo, en cada pieza, desde los jeroglíficos hasta la ‘sombras’ –unas figuras de más de un metro de alto– están presentes pistas de lo que es Jim Amaral: “Todo lo que he vivido es parte de mi obra, puede ser obvio o estar enterrado, pero sí influye en esta”, concluye.

¿Dónde y cuándo?

‘Tiempos del nunca’ y ‘Color sombra’ se podrán ver hasta el 2 de abril, en la galería La Cometa. Cra. 10 n.° 94A-25. Bogotá. Teléfono: 601-9494.

MARÍA ALEJANDRA TORO VESGA
Cultura y Entretenimiento