Los retos para Tabaré Vázquez como sucesor de 'Pepe' Mujica

Los retos para Tabaré Vázquez como sucesor de 'Pepe' Mujica

El líder del Frente Amplio asume este domingo como presidente de Uruguay.

Los retos para Tabaré Vázquez como sucesor de 'Pepe' Mujica
28 de febrero de 2015, 10:56 pm

José ‘Pepe’ Mujica, el hombre que le dio a Uruguay cinco años de protagonismo mundial, entrega este domingo el mando del país al también izquierdista Tabaré Vázquez, un hombre sobrio y mesurado cuya victoria en las elecciones del pasado noviembre consolidó la hegemonía del Frente Amplio (FA) en el país suramericano.

Mujica, un exguerrillero que no buscó la reelección y cuya voz se seguirá oyendo desde el Senado, le imprimió al gobierno un estilo informal, imprevisible, pragmático, horizontal y, por momentos, caudillista. (Lea también: Tabaré Vázquez, el artífice de la izquierda uruguaya, vuelve al poder)

Órbita mundial

Ideas como donar el 95 por ciento de su sueldo, darles reasentamiento a familias sirias, regularizar la marihuana, despenalizar el aborto y el matrimonio homoparental y aceptar en calidad de refugiados a expresos de Guantánamo, pusieron a Mujica y al país de poco más de tres millones de personas en la mira mundial.

Vázquez, por su parte, se acomoda en el otro extremo: esquivo a los medios, estadista, ordenado, formal, que delega y trabaja en equipo, pero que también puede imponer su voluntad con firmeza, y por encima de todo, un médico que nunca dejó de ejercer.

“Para Vázquez, la política fue otra ‘carrera’. Para Mujica, fue, es y seguirá siendo una misión”, escribió el politólogo uruguayo Adolfo Garcé para el diario local El Observador, una frase que sintetiza la pesada herencia que recibe Vázquez.

“No me voy, estoy llegando (...) me iré con el último aliento y donde esté estaré para ti”, aseguró Mujica en un breve pero emotivo discurso el viernes, cuando se realizó su último acto protocolario, conocido como el ‘arriado del Pabellón Nacional’, y al que asistieron cientos de personas, entre ellas su sucesor.

El regreso de Tabaré

Diez años después de haber tenido la silla presidencial, y cinco de haberle entregado el manejo del país al mismo ‘Pepe’ Mujica, Tabaré Vázquez vuelve al poder convertido en el presidente más votado de los últimos 70 años (1.226.105 en segunda vuelta), y con retos en la escena nacional e internacional.

Vázquez tendrá siempre un papel protagónico en la historia de la izquierda uruguaya. Su triunfo presidencial en 200 tras dos intentos fallidos en 1994 y 1999, fue decisivo para que el FA saliera de las sombras y llegara al poder acabando con 174 años de hegemonía de los partidos tradicionales, el Nacional y el Colorado.

Nacido en La Teja –barrio obrero de Montevideo–, masón, casado hace 49 años, padre de tres hijos y con once nietos, Vázquez es un viejo conocido de los uruguayos, que hoy le exigen como nunca antes medidas rápidas para enfrentar la creciente sensación de inseguridad y los bajos resultados en educación, dos puntos negros que le deja Mujica.

Este período de gobierno es crucial para el FA, y ciertas cuestiones, como la reforma de la educación, no admitirán fracasos. En segundo lugar está la política internacional. “La agenda de Vázquez será más comercial y tratará de contar con el respaldo de la oposición en las grandes decisiones”, explica a EL TIEMPO Daniel Chasquetti, investigador del Instituto de Ciencia Política de la uruguaya Universidad de la República.

Este médico especialista en oncología recibirá un país con una economía fuerte y un crecimiento constante, pero con desafíos como las relaciones con la vecina y turbulenta Argentina, un panorama brasileño desfavorable y un encarecimiento de la canasta básica que la ha convertido en una de las más costosas de la región.

Otro tema caliente es la implementación de la ya retrasada venta de marihuana en farmacias del país. Vázquez, conocido por su ley antitabaco, que convirtió a Uruguay en el primer país latinoamericano en espacios libres de humo, parece no estar conforme con la ley de regulación del cannabis, y ha asegurado que, aunque no la vetará, “va a haber una evaluación estricta sobre el impacto que tenga en la sociedad”.

A la posesión asistirán los mandatarios de Chile, Venezuela, Paraguay, Perú, Ecuador, Cuba, Nicaragua, entre otros.

El rey Juan Carlos, que representará a España, se reunirá este domingo con Mujica.

CINDY A. MORALES
Para EL TIEMPO
Montevideo.