La cocina enseña a los niños habilidades para enfrentar la vida

La cocina enseña a los niños habilidades para enfrentar la vida

Además de preparar los alimentos, aprenden a trabajar en equipo y a seguir instrucciones.

La cocina enseña a los niños habilidades para enfrentar la vida
27 de febrero de 2015, 09:21 pm

“Cocinar es un acto de amor”. Así lo dice en su libro 'Como agua para chocolate', la mexicana Laura Esquivel. Y las mamás, a diario, así lo hacen cuando les preparan a sus hijos los huevos al desayuno o un sánduche para la lonchera. Entonces, ¿por qué no involucrar a los pequeños en el fascinante mundo de la gastronomía para que aprendan otra forma de dar?

Además, no se trata solo de preparar alimentos, cocinar enseña habilidades para enfrentar la vida.

Para empezar, “uno no debe hacer las cosas por ellos, por el contrario, hay que ser una guía para que vayan aprendiendo”, asegura la experta en gastronomía, la chef Camila Brando, docente de la Escuela de Gastronomía Mariano Moreno. Aunque es claro que entre más pequeño sea el niño, tendrá que tener una mayor supervisión en cuanto a la manipulación de los hornos, estufas, gas o cuchillos afilados.

Lo interesante es que con estas actividades culinarias los niños aprenden a seguir instrucciones, las cuales se vuelven cada vez más complejas, y mejoran sus niveles de atención y su capacidad de alcanzar metas. “A partir de los 12 años ya se les puede enseñar a preparar carnes, pastas y pasabocas sencillos. Todos estos platillos ya requieren actividades como saltear, calentar y hornear”, explica la chef Brando.

La cocina también puede ser una forma para que el pequeño empiece a entender la importancia de ayudar en las tareas de la casa. “Una de las reglas claras es que los niños deben lavar los instrumentos que han utilizado al final de la preparación y dejar organizada el área de trabajo”, asegura Brando.

Para que los pequeños sientan que es un momento o actividad especial, puede hacerse todo un ritual en el que se dispone de un uniforme con un delantal, si se quiere gorro, y en el caso de las niñas, con el cabello recogido para que no les estorbe. Además, si algo hace que los niños sientan que tienen su lugar en la cocina, es armar una especie de ‘kit de chef’ con sus propios instrumentos para cocinar. “Espátulas, cortadores y cuchillos de plástico, rodillos pequeños y bowls en plástico de colores o con las figuras de sus personajes favoritos hacen la diferencia”, asegura la chef Brando.

La receta perfecta

Hay muchos platos que los niños no se comen porque no están familiarizados con los ingredientes. Es por esto que “acercarlos a la cocina puede ayudar a que ellos conozcan de dónde provienen y qué les pueden aportar”, asegura Paola Riaño nutricionista de la Universidad Nacional.

En los primeros cuatro años es bueno dejar que los niños toquen los alimentos, los prueben, se unten y puedan comenzar a diferenciar las texturas, sabores y formas. “Cuando son muy pequeños aprenden mucho con la experimentación, así que permita que se embarren y entren en contacto con la comida”, comenta Brando.

Elegir la preparación que va a realizarse es clave. A los niños menores de 10 años les atraen mucho las galletas, brownies, cupcakes y chocolates. El mezclar los ingredientes, amasar y moldear ayuda al desarrollo de su motricidad fina.

La creatividad para proponerles nuevos ingredientes será muy importante. “Si va a preparar cupcakes puede ponerles un poco de fruta para decorar, como duraznos, fresas o banano”, explica Riaño. En cuanto a los platos de sal, lo usual es la pizza, a la que le puede agregar espinacas o zanahorias. Otra opción son los wraps de carne o pollo, acompañados siempre de lechuga o alguna otra verdura y una vinagreta. “Estas mezclas ayudan mucho a que los niños prueben otros alimentos a los que no están acostumbrados y que a simple vista no les gustan”, asegura la nutricionista.

Croquetas de queso y coliflor

Ingredientes:

400 gr de coliflor
100 gr de cebolla2 huevos
100 gr de queso (manchego, o parmesano, según el gusto)
70 gr de miga de pan
2 cucharadas de perejil
Sal y pimienta negra

Preparación:

Primero se limpia y se raya la coliflor y se cocina en agua hirviendo entre 15 y 20 minutos. La cebolla y el perejil se pican finamente, y se raya el queso.

Mezclar todos los ingredientes en un ‘bowl’, adicionar la miga de pan y luego se incorporan los huevos sin dejar de mezclar.

Formar bolitas e irlas dejando en una bandeja para hornear; esta es la parte más divertida. Precalentar el horno a unos 180° y cuando vaya a meter las croquetas, subir la temperatura a 200° y dejarlas unos 15 minutos hasta que doren.

Para la inspiración culinaria

Cocinando ricos cuentos de hadas

Villegas Editores trae una serie de cinco cuentos en los que se mezclan los tradicionales relatos para niños con la gastronomía. Los invita a preparar recetas sencillas, que los identifican con los personajes de cuentos como ‘Cenicienta y la galleta de la fortuna’, ‘Jack y el gigante capuchino’ o ‘Caperucita roja y lobo glotón’.

Los primeros pasos hacia la cocina

Esta divertida guía reúne una completa selección de 22 recetas sencillas que se pueden preparar con ingredientes caseros y muy saludables para que niños desde los 4 años puedan iniciarse en el apasionante mundo de la cocina. Viene con ilustraciones y explicaciones sencillas. http://www.editorialjuventud.es/

Grandes chefs desde chiquitos

Este libro incluye más de 64 preparaciones inspiradas en la comida mediterránea con alimentos dulces y salados que hacen parte de una dieta saludable. Es una oportunidad para que los nuevos cocineros comiencen a experimentar con platos más elaborados. http://www.editorialjuventud.es/

DANIELA FORERO SÁNCHEZ
Redactora EL TIEMPO