Uno de cada cinco niños no recibe vacunas completas: MSF

Uno de cada cinco niños no recibe vacunas completas: MSF

El precio de inmunizar completamente a un niño se ha multiplicado por 68 en los últimos 14 años.

20 de enero de 2015, 05:01 am

A pesar de que la vacunación es una de las formas más eficaces de reducir la mortalidad infantil, uno de cada cinco niños no recibe todas las vacunas que necesita en su primer año de vida, lo que le expone a enfermedades prevenibles pero mortales.

El precio de inmunizar completamente a un niño se ha multiplicado por 68 en los últimos 14 años: de los 0,57 euros que costaba en 2001, se ha pasado a 39,25 euros en 2014.

Así lo denunció Médicos Sin Fronteras (MSF) en su informe “La mejor vacuna, rompiendo barreras para las vacunas asequibles y adaptadas”. Según el documento el precio de estos productos es elevado en los países de bajos y medios ingresos.

En el informe, donde se recopila información sobre 16 vacunas claves en 13 países, se denuncia el “secretismo” de la industria farmacéutica y se advierte que hay una clara falta de información sobre el precio de las vacunas y sus negociaciones.

Aprovechando que el próximo martes se celebra en Berlín una conferencia de donantes para vacunación, MSF  reclama a las farmacéuticas que reconsideren los precios de la inmunización en los países pobres.
Concretamente, pide a GSK y Pfizer que reduzcan el precio de la vacuna contra el neumococo -que supone el 45 por ciento del costo total de la vacunación de un niño en dichos países- a unos cuatro euros.

Desde MSF admiten que la entrada de más vacunas ha repercutido en el precio, pero sostienen que “las nuevas ─contra la neumonía, la diarrea y el cáncer cervical─ son desproporcionadamente más caras que las antiguas”.
Además, según recuerda Kate Elder, asesora de políticas de Vacunas para la organización, el precio señalado en el informe es “el escenario más barato”, al que muchos países, por tanto, no tienen acceso.

La propuesta de MSF de que las farmacéuticas reduzcan los precios en los países en desarrollo se conoce como los “precios diferenciados”, y consiste en que estos se fijan en función del nivel económico de cada país.
Sin embargo, esto no se hace por el miedo de las empresas a que “los países de renta alta quieran los mismos precios que los de renta baja, y a que se produzca un comercio paralelo donde importadores compren fármacos en países de renta baja y los vendan en los de renta alta".

En cualquier caso, algunos gobiernos coinciden con las recomendaciones de MSF para que las vacunas sean accesibles: transparencia para publicar los precios, que los gobiernos realicen pedidos conjuntos y, sobre todo, que se acelere la entrada de fabricantes nuevos, porque así aumentará la competencia y podrá lograrse un abaratamiento significativo.

La organización lamenta que las ONG humanitarias no puedan acceder al menor precio posible de las vacunas, lo que dificulta que algunas de las personas más vulnerables del planeta, como las que viven en campos de refugiados, puedan ser inmunizadas correctamente.

Un ejemplo se produjo en el verano de 2013, cuando en el campo de refugiados de Yida, en Sudán del Sur, MSF se percató de una mortalidad infantil por encima de lo normal. Asumiendo que la neumonía estaba detrás de estas cifras, decidieron administrar a los niños la vacuna antineumocócica conjugada.

Después de que las farmacéuticas GSK y Pfizer se negaran a bajarle el precio, MSF decidió comprar 24.000 dosis de vacunas a siete dólares la dosis, un precio demasiado alto cuando hay que vacunar a miles de niños. Este elevado costo obligó a la organización a vacunar solo a los niños de hasta 23 meses, un límite menor del que tenían previsto inicialmente.

REUTERS