La dura batalla de una empleada del servicio para lograr su pensión

La dura batalla de una empleada del servicio para lograr su pensión

A los 75 años, Beatriz tuvo que salir a la calle a pedir limosna tras ser despedida injustamente.

La dura batalla de una empleada del servicio para lograr su pensión
17 de enero de 2015, 01:54 am

A los 75 años, Beatriz tuvo que salir a la calle a pedir limosna. Durante 34 años se desempeñó como empleada del servicio en la casa de la familia Carmona Salazar en Itagüí (Antioquia), de donde fue despedida sin justificación.

Además de las labores de casa, no sabía hacer nada más, no tenía familia ni ahorros para garantizarse una vejez digna.

La prestación del servicio se llevó a cabo ininterrumpidamente y en circunstancias de subordinación, recibiendo un salario como contraprestación de su trabajo, que era pagado en dinero y en especie.

“Me otorgaban la alimentación y terminé recibiendo un monto equivalente a 50 mil pesos mensuales por el último año de servicio”, dijo la mujer en la tutela, con la que la Corte Constitucional ordenó a la familia pagarle la pensión de vejez.

La mujer agregó que, durante la relación laboral, la familia con la que trabajó no cumplió con su obligación de hacer aportes al Sistema de Seguridad Social, así como tampoco le reconocieron ni le cancelaron las prestaciones sociales, como cesantías, intereses a las cesantías y vacaciones.

Aclaró que es una persona analfabeta que no tiene habilidades en el tema de leyes, lo que “fue aprovechado por sus empleadores, quienes son profesionales en derecho”.

Beatriz contaba que a su situación se le sumaba el hecho de que no tenía familia ni amigos y en los últimos días vivió en un inquilinato.

Sin embargo, al no poder seguir pagando 80.000 pesos mensuales, fue desalojada de este. Luego de pasar por varios despachos judiciales, la mujer llevó el caso a la Corte Constitucional, que decidió revisarlo y tomar la decisión.

La Corte señaló que “el trabajador que sin justa causa sea despedido, después de haber laborado para la misma empresa o para sus sucursales durante más de 10 años y menos de 15 años, continuos o discontinuos, anteriores o posteriores a la vigencia de esa ley, tiene derecho a que la empresa reconozca a su favor una pensión”.

La Corte ordenó a la familia pagar la pensión (un salario mínimo mensual legal vigente) los cinco primero días de cada mes, hasta completar la suma reconocida (12 millones de pesos). Además debe ser afiliada a una EPS que ella escoja.

La Corte, en esta sentencia (T-782/14), del magistrado Jorge Pretetl, reitera que los trabajadores domésticos son titulares indiscutibles de garantías, incluso bajo un marco de especial protección del Estado, debido a la recurrente situación de vulnerabilidad e invisibilidad a la que se encuentran sujetos. 

JUSTICIA