El chikunguña, un problema que se creció en Colombia

El chikunguña, un problema que se creció en Colombia

Hay 75.000 casos en todo el país. Departamentos del Caribe y Norte de Santander, los más afectados.

El chikunguña, un problema que se creció en Colombia
30 de diciembre de 2014, 01:26 am

Los casos de chikunguña continúan aumentando y ya alcanzan los 74.740 confirmados, según el último reporte nacional revelado este lunes por el Instituto Nacional de Salud (INS).

Los departamentos más críticos son Bolívar y Norte de Santander, que acumulan 29.677 y 18.612 casos respectivamente. La región Caribe, en general, es la zona del país más golpeada por el virus que transmiten los mosquitos Aedes aegypti.

En Cartagena, donde 11.904 personas han contraído el virus, el sector más azotado fue el barrio de Nelson Mandela.

Aquí, según Hermes Martínez, funcionario del Departamento Administrativo de Salud, el chikunguña proliferó porque la mayoría de los vecinos recogen agua lluvia en recipientes que dejan al aire libre, y se necesitó un trabajo de más de 270 agentes de salud para explicarle a la comunidad lo que tenía que hacer para contrarrestar la enfermedad.

En el departamento de Bolívar, entre tanto, el chikunguña tampoco da tregua. Municipios como Turbaco, San Juan Nepomuceno y San Jacinto quedaron diezmados en su productividad por el virus. El rector del colegio León XIII, de San Jacinto, Luis Leones, asegura que el colegio se paralizó varios días porque todos los profesores de la institución y la mitad de los alumnos se enfermaron. “Duramos más de tres días sin dar clases y nosotros mismos tuvimos que fumigar y comprar abate para atacar al mosquito”, señaló.

Según la secretaria de Salud de Bolívar, Ana María Álvarez, las dificultades se han presentado porque los municipios de Bolívar carecen de servicios regulares de acueducto y esto favorece el almacenamiento de agua en condiciones inadecuadas, al igual que la disposición final de residuos sólidos, lo que aumenta el número de criaderos de mosquitos.

Por otra parte, en Cúcuta, con 18.260 casos confirmados, el Colegio Médico y la Academia de Medicina de Norte de Santander declararon que la emergencia superó las advertencias emitidas por el Ministerio de Salud.

 

Para el médico intensivista de la Clínica Norte de Cúcuta, Arturo Arias, una de las grandes dificultades que se vienen afrontando es la falta de elementos diagnósticos de laboratorio clínico en la ciudad para realizar exámenes serológicos como el PCR–TR, que se debe efectuar en los primeros cinco días para determinar con certeza el chikunguña en los pacientes que presentan síntomas.

“Mientras no tengamos pruebas serológicas, no tendremos diagnóstico exacto viral y eso es un grave problema. Se presume que estamos atendiendo casos de chikunguña, por los síntomas que presentan los pacientes, pero eso no está confirmado”, precisó el especialista.

Los médicos también indicaron que no existe una guía para la atención de los pacientes más graves y denunciaron dificultades para brindar un claro manejo a los afectados que deben hospitalizarse y quienes deben ir a recuperarse en casa.

El incremento inusitado del contagio en los últimos 15 días ha desbordado la atención médica en clínicas y hospitales locales. Hay barrios donde se pueden contar familias enteras con todos sus miembros enfermos.

Deisy Machucca, secretaria de Salud de la capital de Norte de Santander, informó que se viene presentado un aumento en 2.000 nuevos casos por semana.

El azote del virus se ha sentido con tal contundencia que, en el Hospital Universitario Erasmo Meoz, Evangelina Contreras contó que esperó durante cuatro horas para ser atendida en urgencias, después de presentar síntomas como dolor en las articulaciones y fiebre, mientras otras 20 personas presentaban síntomas similares y esperaban atención.

Contreras, de 46 años, fue la tercera en su casa en caer enferma. “Tengo los síntomas. Yo cuidé a mis dos hijos, que también estuvieron con el virus, pero preferí venir a que me mire el médico”, aseguró.

Escasea el acetaminofén

En La Guajira, el Instituto Nacional de Salud tiene registrados cerca de 5.000 casos. El secretario de Salud departamental, Gonzalo Araujo, contó que los municipios con mayor número de afectados son Riohacha y Maicao, siendo este último el más golpeado.

Los pobladores de Paraguachón, corregimiento de Maicao, aseguran que les queda muy difícil conseguir acetaminofén por estos días, debido a que hay venezolanos que cruzan la frontera para adquirirlo en las farmacias del pueblo.

Araújo señala que la ausencia de la droga también se debe al gran contrabando de medicinas hacia el país vecino. “Hace quince días se decomisó un camión cargado de acetaminofén, algunos de ellos con la leyenda de prohibida su venta, por lo que se expidió una circular a todas las EPS, IPS y farmacias de tener la cantidad suficiente para que los ciudadanos puedan tener acceso a los medicamentos”, dijo.

Riesgo en zonas de turismo

En Cundinamarca, en lo corrido de este mes, dos casos han sido considerados como posibles afectados por chikunguña por las autoridades de salud. En el municipio de Tocaima, a 102 kilómetros de Bogotá, se han presentado 1.800 casos, lo que equivale al 10 por ciento de la población. Allí, la falta de redes de alcantarillado y los pozos de agua de las fincas de riego dispararon el número de casos. En el momento, el casco urbano está siendo fumigado.

En la misma región, el hospital de Girardot ha recibido 3.000 consultas diagnosticadas como chikunguña, pero aún no hay resultados de laboratorio para asegurar que se trata de este virus. De cada diez casos atendidos, seis responden al cuadro clínico del virus y cuatro provienen de pueblos aledaños.

La Alcaldía recomienda a los turistas dejar las piscinas tapadas o con peces para evitar la propagación del vector.

‘Sí estábamos preparados para la enfermedad’

El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, rechazó las críticas lanzadas por el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, en el sentido de que “tanto el Ministerio de Salud como las secretarías departamentales y municipales reaccionaron tarde y no tomaron las medidas suficientes para evitar la propagación del chikunguña”.

La Defensoría le solicitó al Minsalud información precisa sobre las acciones de prevención puestas en marcha en los últimos meses para frenar la expansión del virus, que ya ha afectado a cerca de 75.000 personas, y pidió que se intensifiquen las campañas entre la gente.

“Aquí hemos hecho –dijo Gaviria– una labor pedagógica desde el comienzo. En emisoras regionales estamos haciendo pedagogía. Uno siempre puede decir que algo faltó, pero nosotros nos estamos preparando desde hace más de un año para la llegada del chikunguña”.

El Minsalud reconoció que las proyecciones del pico de la epidemia podrían ampliarse más tiempo del proyectado inicialmente. A la fecha, según datos oficiales, hay 74.566 casos confirmados de la fiebre, pero se estima que el subregistro puede elevar esa cifra a los 150.000. No obstante, en sus primeros cálculos, el Gobierno había estimado un pico de 670.000 casos, en un plazo de seis meses.

El viceministro de Salud, Fernando Ruiz, explicó que “en el país tenemos brotes secuenciales en diferentes lugares, dependiendo de las barreras geográficas. No hemos cambiado aún la proyección, pero se nos puede extender el pico en el tiempo, lo cual implica que la epidemia ya no va a terminar en seis meses, sino que se extendería el próximo semestre”.

El Ministro, quien desmintió la escasez de acetaminofén, advirtió que 50 municipios con un historial de alta incidencia en la transmisión del dengue podrían tener riesgo de ser afectados gravemente, aun hoy no lo estén.

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