Cese del fuego de las Farc, ¿el comienzo del fin de la guerra?

Cese del fuego de las Farc, ¿el comienzo del fin de la guerra?

Tregua exitosa llevaría al desescalamiento del conflicto armado en Colombia y la dejación de armas.

Cese del fuego de las Farc, ¿el comienzo del fin de la guerra?
21 de diciembre de 2014, 01:24 am

Incluso con la salvedad de las Farc de que darán por terminado el cese del fuego y de hostilidades unilateral e indefinido si son atacadas, la tregua que esta guerrilla comenzó este sábado podría convertirse en el comienzo del fin de la guerra.

Si la negociación de La Habana sigue la lógica que esperan las partes, a este claro gesto de paz de las Farc debería seguirles, en un proceso gradual, el desescalamiento del conflicto, el cese bilateral del fuego y la dejación de armas. Y que esto ocurra depende, en principio, del grupo guerrillero. Es así, porque el resultado del cese de sus acciones ofensivas debe reflejarse primero en la población civil. (Lea también: Santos espera que tregua de Farc llegue a cese bilateral y definitivo).

De eso se trata, al comienzo, la disminución de la intensidad de la guerra, de atenuar su impacto sobre los civiles, y por eso el Gobierno, en una primera fase, lo llama “desescalamiento humanitario”. Sobre esto es que están hablando actualmente en La Habana los negociadores oficiales y los de las Farc. (Vea los hitos del proceso de paz)

El desescalamiento militar, que implicaría también un repliegue de las Fuerzas Armadas, es para una segunda fase. Para cuando esté probado que la guerrilla no lo usará para prolongar la negociación de paz.

Es, de hecho, una de las razones por las cuales el presidente Juan Manuel Santos repite que el cese bilateral del fuego es para cuando ya se esté caminando hacia la dejación de las armas. (Lea también: ¿Cuál es el papel del Frente Amplio por la Paz en la tregua de Farc?).

Prueba de fuego

Al incluir la salvedad de que el cese del fuego unilateral terminará si la Fuerza Pública las ataca, las Farc le apostaron a que el Gobierno diera a las Fuerzas Militares la orden de no atacar.

Pero ante el énfasis de Santos en que las Fuerzas Armadas seguirán en su obligación de combatir a todos los grupos ilegales, la condición de la guerrilla se convirtió en una prueba de fuego para ella misma. Ante el país y ante el Gobierno.

Ante el país, porque las Farc deben demostrar que el gesto de paz es genuino y que en lo que respecta a ellas no habrá agresiones. Ante el Gobierno, porque es lo que él espera para comprobar que el grupo armado va hacia la paz sin vacilaciones.

Precisamente Santos, tras valorar la tregua de las Farc, dijo esperar que esta “se complemente con otros gestos para ir desescalando este conflicto”.

Y aunque el jefe de los negociadores de la guerrilla, ‘Iván Márquez’, dijo el viernes por Twitter que “la mejor manera de desescalar el conflicto” es que las dos partes entren en cese del fuego, las Farc parecen haber comenzado a entender la necesidad de dar señales de paz al país. Una muestra es que mantuvieron el alto del fuego unilateral, a pesar de que el Gobierno no aceptó la verificación internacional.

El viernes en la noche confirmaron que la tregua comenzaba a primera hora del sábado 20 de diciembre y dijeron que el Frente Amplio por la Paz había aceptado verificarla.

Obviamente, la verificación de este grupo de organizaciones, entre los que está Colombianos por la Paz, encabezada por la exsenadora Piedad Córdoba, debe ser también aceptada por el Gobierno para que tenga validez.

Pero más allá de esto, la nueva actitud de las Farc de hacer gestos de paz frente al país fue ratificada el jueves por la petición pública de perdón y la promesa de reparación a las víctimas de Bojayá, población chocoana donde hace 12 años 79 personas murieron por un cilindro bomba que lanzaron los guerrilleros en medio de un combate con paramilitares.

“Esto, el cese unilateral e indefinido, más la liberación del general Rubén Darío Alzate, pueden ser un preludio de que nos movamos pronto al desescalamiento”, le dijo a EL TIEMPO una persona cercana al proceso de paz.

La experiencia ha demostrado que en las negociaciones con las Farc es mejor no poner tiempos, pero la misma fuente afirma que la nueva actitud de la guerrilla podría llevar a frutos importantes, en unos tres meses, en lo que tiene que ver con la disminución en la intensidad de la guerra.

De ahí, el camino a un cese del fuego indefinido y bilateral, y hacia la dejación definitiva de las armas, sería corto.

Santos habló sobre el alto el fuego

En el primer día del cese de hostilidades de las Farc, el presidente Juan M. Santos se manifestó al respecto.

“Hoy (ayer) comenzó un cese al fuego por parte de las Farc, unilateral e indefinido, que yo espero que se convierta en bilateral y definitivo, y pongamos fin a una guerra de 50 años”, dijo el Presidente.

Santos ha dicho que espera un cese definitivo del fuego si se pone fin al conflicto.

La guerrilla ha decretado treguas en cinco oportunidades

Desde que empezó el proceso de paz, las Farc han decretado en 5 ocasiones el cese de acciones hostiles para todos sus bloques, frentes y columnas.

Tres de estas treguas han tenido que ver con las fiestas de fin de año y las otras dos fueron a raíz de las presidenciales del 2014, una en primera vuelta y la otra en segunda.

El primer cese unilateral del fuego comprendió el periodo entre el 20 de noviembre de 2012 y el 20 de enero de 2013. Durante esos dos meses hubo 14 acciones ofensivas de las Farc, siete de ellas atentados con explosivos, según el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac).

La segunda tregua unilateral de las Farc también se dio para las festividades de fin de año y, a diferencia de la primera, solo duró un mes: entre el 15 de diciembre del 2013 y el 15 de enero del 2014. Durante este periodo se registraron 12 acciones atribuibles a esta guerrilla en las que perdieron las vida dos personas, un civil y un militar. El tercer anuncio fue para la primera vuelta presidencial y esta tan solo fue de ocho días, entre el 20 y el 28 de mayo. También, fue el primer anuncio de este tipo hecho por las Farc en una época electoral.

En este tiempo, el Cerac registró cuatro eventos ofensivos violatorios de la tregua unilateral, que en su mayoría fueron amenazas de contenido político.

Para la segunda vuelta presidencial el cese del fuego comprendió el periodo de l9 al 30 de junio, tiempo en el que por primera vez no hubo ninguna acción hostil de las Farc. El quinto anuncio en este sentido comenzó regir ayer de forma indefinida y es hasta ahora la muestra más clara para el fin del conflicto.

MARISOL GÓMEZ GIRALDO
Editora de EL TIEMPO
En Twitter: @MarisolGmezG