Un coral que es resistente a la acidificación de los océanos

Un coral que es resistente a la acidificación de los océanos

Científicos dicen que esto ayuda a aplicación de medidas de conservación frente al cambio climático.

Un coral que es resistente a la acidificación de los océanos
17 de diciembre de 2014, 01:18 am

Un grupo de científicos latinoamericanos, entre los que figuran los colombianos Carlos Gómez y Juan Armando Sánchez, de la Universidad de los Andes, encontró que el coral de la especie Eunicea fusca, del orden gorgonia o gorgonáceo, y que habita en todo el Caribe, puede crecer en escenarios futuros de acidificación de los océanos.

El hallazgo, que acaba de publicarse en la primera edición en línea de la revista Coral Reefs, tiene implicaciones importantes, entre otras cosas, para aplicar medidas de conservación en la comunidad de estos animales marinos que aún sobreviven en la región. Cabe recordar que esta zona es una de las más afectadas y vulnerables al cambio climático.

Los aumentos de las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera están alterando la química del agua de los océanos –parte de ese CO2 es absorbido por el mar–, haciendo que se vuelva más ácida.

Esto tiene graves efectos sobre corales, moluscos, almejas, erizos y cangrejos, entre otros, que ahora tienen que luchar más para mantener intactas sus estructuras y corazas, que actúan como su protección natural.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la acidez oceánica se ha incrementado un 30 por ciento desde el inicio de la industrialización, hace 150 años.

Si los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera siguen subiendo, la acidez del agua del mar puede aumentar en un 120 por ciento de aquí a 2060, es decir, un incremento mayor al experimentado en los últimos 21 millones de años.

En el año 2100, el 70 por ciento de los corales de agua fría pueden verse expuestos a aguas corrosivas.

A pesar de la alta abundancia relativa del coral gorgonia (incluidos los abanicos de mar, látigos de mar, candelabros de mar, varillas de mar y euniceas) en los mares de América, en el mar Mediterráneo y la costa oeste de África, hasta hoy se habían estudiado poco.

Tampoco se habían analizado sus respuestas a ese fenómeno de acidificación, una de las consecuencias del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles.

Incluso, se creía que los corales con esqueletos calcáreos, como las gorgonias tropicales, podían ser más susceptibles al agotamiento por una mayor acidez del mar.

Con esa premisa entre sus apuntes, Gómez y Sánchez, del grupo de Biología Molecular Marina (Biommar) de la Univerdidad de los Andes, así como investigadores del Instituto Smithsonian y de la Universidad de Miami, se dedicaron a investigar el Eunicea fusca, que crece en aguas poco profundas del trópico y es muy común en el Tayrona, San Andrés y Providencia y la isla de Barú.

Bajo diferentes concentraciones experimentales de dióxido de carbono, que proyectaban condiciones futuras de acidificación del océano, midieron el crecimiento y la respuesta de la calcificación en un rango de concentración de entre 285 y 4.585 partes por millón de dióxido de carbono.

Gómez explicó que ante esa presión ejercida por el gas, Eunicea fusca mostró que su crecimiento y calcificación no se detuvieron.

Estos resultados sugieren que esta especie, aunque afectada por el calentamiento del agua marina, podría prosperar en condiciones difíciles de contaminación. Es, además, el primer estudio de su tipo en el mundo.

EL TIEMPO