Doctor, ¿qué aplicación me receta hoy?

Doctor, ¿qué aplicación me receta hoy?

No es exagerado decir que aplicaciones, en salud, pueden revolucionar el cuidado de las personas.

Doctor, ¿qué aplicación me receta hoy?
16 de diciembre de 2014, 01:16 am

La evolución de los smartphones es increíble, tanto como la versatilidad de sus aplicaciones (apps). Una de ellas, y que me llama la atención, es la Apple Health Kit.

Entre otras características interesantes, esta permite incorporar datos claves de salud en el iPhone para que sean vistos en caso de emergencia. Además, se trata de un sitio en el que pueden integrarse todas las aplicaciones compatibles que se tienen y decidir con quién se compartiría la información de salud (nuestro médico de cabecera o un hospital).

Estas apps, insertas en la ya famosa tendencia del “yo cuantificado”, permiten medir, entre otras cosas, la cantidad de pasos que se dan en un día y los niveles de azúcar, e incluso ayuda a llevar un programa de ejercicios o recordar la toma de medicamentos.

No es exagerado decir que las aplicaciones, en salud, pueden revolucionar el cuidado de las personas.

Ya hay ejemplos, como la toma de electrocardiogramas (ECG), los estudios de vigilancia de la presión arterial (Holter), el control de los niveles de glicemia de un diabético, y vigilar el corazón de pacientes hospitalizados en cuidados intensivos, con sencillos aparatos adaptados al celular o a través de sensores puestos o introducidos en el cuerpo.

En Estados Unidos, un tercio de los médicos refieren haber prescrito una app, que ofrece esas posibilidades a bajo precio y con un menor grado de dificultad.

Más allá de los temores que existen, como los de seguridad y mejor evidencia científica disponible, hay un futuro de pacientes empoderados y médicos con herramientas inteligentes que reciben datos de interés sobre la salud, reportados por los pacientes a través de las aplicaciones.

Se está creando un entorno en el que se fomentan el mantenimiento de la salud y la prevención de la enfermedad, fortaleciendo los hábitos de vida saludables y cambiando conductas potencialmente dañinas.

Tener juntos, al alcance de nuestro bolsillo y en un solo sitio, estos datos para poder integrar y compartir la información constituye una revolución.

Faltan cosas para poder prescribir de una forma rutinaria varias de estas aplicaciones, pero creo que lo haremos.

No puedo dejar de imaginarme cómo estaremos en 7 años (o en 2 o 3 versiones más), ahora que los fabricantes de estos teléfonos tienen en la mira el cuidado de la salud como una de las áreas más importantes del desarrollo tecnológico.

CARLO VINICIO CABALLERO
Ph. D., profesor asociado de Medicina, U. del Norte