Reclamarán pensión de una mujer enferma sin su firma

Reclamarán pensión de una mujer enferma sin su firma

Corte Constitucional estudió su caso, porque por su salud no puede manifestar su voluntad.

13 de diciembre de 2014, 12:39 am

Aunque la Ley 700 del 2001 estableció que se debe tener una autorización escrita para que un tercero reclame una pensión que no está a su nombre, la Corte Constitucional establece una excepción. Esta solo se aplica si la persona titular de esa prestación se encuentra en delicado estado de salud.

El alto tribunal se pronunció al respecto al resolver el caso de una mujer que fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica, lo que le generó la pérdida de la capacidad de movilidad en los miembros superiores e inferiores, y del habla.

Su esposo intentó reclamar el dinero, pero le fue negado por la entidad bancaria bajo el argumento de que debía presentar la autorización firmada, por lo que acudió a la tutela para garantizar la protección de sus derechos al mínimo vital y a la vida digna de su esposa y su núcleo familiar.

“El banco se limitó a estudiar el asunto desde un punto de vista legal, desconociendo la protección especial que tienen las personas de la tercera edad y aquellas que se encuentran en situación de debilidad, como es este caso de quien padece una grave enfermedad que le imposibilita actuar por sí misma”, señala la Corte.

El tribunal encontró certificada la incapacidad para cobrar directamente su mesada pensional y para emitir una autorización especial a un tercero debido a que la mujer “está totalmente paralizada ‘de las 4 extremidades’ y sin habla”.

La Corte señala en su pronunciamiento que la actuación desplegada por el banco fue desproporcionada, porque se basó en una formalidad para imponer una barrera al goce efectivo del derecho fundamental al mínimo vital y a la vida digna de una familia “que está compuesta por sujetos de especial protección constitucional”. Esto, al tener en cuenta que el dinero de la pensión es el medio de supervivencia de la pareja y que su hijo de 33 años padece de esquizofrenia crónica desde hace diez años.

El tribunal, en su decisión, con ponencia de la magistrada María Victoria Calle, ordena que la entidad realice el pago a su esposo previa presentación de la certificación médica que indique que la mujer continúa en un delicado estado de salud, lo que le impide otorgar un poder para que un tercero retire a su nombre las respectivas prestaciones.

En esta sentencia, (T-654/14), se destaca la importancia de haber evidenciado que la persona que está reclamando el pago de la pensión no es un sujeto ajeno a la titular ni a su núcleo familiar, pues se trata de su cónyuge, con quien la mujer ha convivido por cuarenta años. Además, reitera que la familia del accionante “está compuesta por una persona con una limitación psicofísica relevante, el cual también depende de la mesada pensional percibida por su madre para cubrir sus necesidades básicas”.

El alto tribunal señala que ya se ha pronunciado, al estudiar otros casos, en relación con la posibilidad de que cuando el derecho al mínimo vital de una persona y su grupo familiar está en grave riesgo, la Constitución autoriza a un tercero de confianza para que sea él quien reclame las mesadas pensionales de quien se encuentra imposibilitado físicamente para expresar su voluntad.

La Corte Constitucional reitera además que la Constitución autoriza a un tercero de confianza para que sea él quien reclame las mesadas. Pero advierte que debe haber un certificado médico que dé testimonio de dicho estado de salud, como lo había en este caso.

JUSTICIA
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