Colombia construye casi cuatro bibliotecas públicas por mes

Colombia construye casi cuatro bibliotecas públicas por mes

Los retos son seguir dotándolas, capacitar a bibliotecarios y emigrar hacia lo digital.

Colombia construye casi cuatro bibliotecas públicas por mes
8 de diciembre de 2014, 01:53 am

Colombia es el terreno fértil de las paradojas. Pese a que siempre se ha hablado de los bajos índices de lectura de libros en comparación con sus vecinos, el país es uno de los que más le apuesta hoy a la construcción de bibliotecas públicas y comenzó a ser reconocido por este esfuerzo.

Así lo afirma el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc). “Colombia se ha destacado en América Latina por una fuerte política dedicada a fortalecer el sistema de bibliotecas públicas y las cifras lo están demostrando”, indica Bernardo Jaramillo, subdirector de Producción y Circulación del Libro de Cerlalc. (Lea también: Colombia, a medio camino de garantizar acceso a educación)

En total, informa el Ministerio de Cultura, entre el 2010 y el 2014 se construyeron, dotaron y conectaron 104 bibliotecas públicas; mientras que en los 8 años anteriores fueron 50.

Solo en el 2014 se construyeron 44. Así las cosas, Colombia tiene hoy 1.404 bibliotecas públicas, sostenidas total o parcialmente por el Estado.

El 87 por ciento de ellas están en zonas urbanas y un 10 por ciento en parajes alejados, donde construirlas fue un reto (el 3 % corresponde a otro tipo de bibliotecas) , indica el Diagnóstico Nacional de Bibliotecas Públicas Estatales, un estudio realizado por el Proyecto Uso y apropiación de TIC en la Red Nacional de Bibliotecas Públicas del  MinCultura, la Biblioteca Nacional de Colombia y la Fundación Bill & Melinda Gates.

 

“Casi todos los municipios del país tienen biblioteca; ha habido un esfuerzo de inversión del Gobierno y de las administraciones locales”, agrega Jaramillo. (Lea también: En el Campín abrió la primera biblioteca deportiva de Bogotá).

Aliados e inversión

¿Cómo pasamos de estar rezagados en bibliotecas a tener una cobertura casi total?

Para comenzar, se aumentó la inversión para el libro y la lectura. Mientras entre el 2007 y el 2010 se invertía el 20 por ciento de los recursos del Ministerio, en los últimos cuatro años ese porcentaje fue de 37,21, para llegar a 350.419 millones de pesos.

Solo en la construcción se destinaron 39.968 millones de pesos, de los cuales 4.655 millones fueron aportes de aliados al Plan Leer es mi cuento. Según Jaramillo, la Ley de Bibliotecas fue un “puntal” importante en este proceso. Esa norma permitió que parte del antiguo IVA a la telefonía móvil se destine a la cultura y que haya recursos propios y fijos para las bibliotecas y los libros cada año. “Se trata de más de 20.000 millones de pesos con los que cuenta el Mincultura, por disposición legal, destinados exclusivamente para bibliotecas”, agrega la entidad.

También fueron claves aliados como el Gobierno de Japón, que construyó 21 de las 104 bibliotecas; así como una alianza público privada en la que participaron empresas como Argos, Ramírez Moreno y San Isidro, Biblioamigos y Bibliotec.

Capítulo aparte es el aporte de la Fundación Bill y Melinda Gates, que a través de su programa Global Libraries donó 15 millones de dólares para dotación, uso y apropiación de tecnologías para la información en las bibliotecas públicas del país.

Mejores espacios ayudan a los niños a aprender.   Foto : Archivo EL TIEMPO.

¿Qué falta?

Aunque se ha avanzado en cobertura, los desafíos se enfocan en continuar la dotación, la capacitación de los bibliotecarios y el paso de la biblioteca física a lo digital.

“Hay zonas donde por la falta de bibliotecas escolares o dificultades de conexión la respuesta tiene que ser la biblioteca tradicional, pero también hay otras áreas con alta disponibilidad de dispositivos electrónicos. Entonces el Gobierno, al tiempo que construye, tiene que trabajar en el nuevo modelo de Biblioteca”, dice Jaramillo.

Según el Diagnóstico Nacional de Bibliotecas Públicas Estatales (junio del 2013), el 60,5 por ciento de las bibliotecas públicas en Colombia están conectadas a internet, y el 83,03 por ciento de ellas tienen computadores.
“Es necesario complementar la dotación de tecnología existente en las bibliotecas públicas, para fortalecer y diversificar la prestación de los servicios actuales”, recomienda el documento, hecho con el apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates.

Para el Cerlalc, hoy en Colombia se lee más de lo que indican las cifras y por eso la importancia de que las bibliotecas estén preparadas para el mundo digital.

“La gente lee mucho más y lo hace de otras maneras y en otros dispositivos. Además, eso nunca se ha logrado medir bien. La encuestas siempre preguntan cuántos libros leyó el año pasado y no se puede reducir algo tan importante a ese simple indicador”, concluye Jaramillo.

Los desafíos

Continuar las dotaciones masivas de libros es uno de los principales retos. En los últimos cuatro años, según cifras del Minicultura, se dotaron 10’201.486 libros y se enfocaron en colecciones para la primera infancia. Otro desafío es la formación de bibliotecarios. Gran parte del éxito de una biblioteca pública está en ahí.

En Colombia, el 72 por ciento de las bibliotecas está manejada por una sola persona. Además, “el 44 por ciento de los bibliotecarios está vinculado a la planta de personal del ente territorial y el 51 por ciento de forma temporal, mediante prestación de servicios”. Esto señala la importancia no solo de la vinculación sino de la continuidad de los bibliotecarios que se han venido formado.

Así están de computadores

Según el Diagnóstico Nacional de Bibliotecas Públicas Estatales. Proyecto Uso y apropiación de TIC en la Red Nacional de Bibliotecas Públicas Ministerio de Cultura de Colombia - Biblioteca Nacional de Colombia Fundación Bill & Melinda Gates, el promedio de computadores por tamaño de biblioteca es de:

12 en bibliotecas pequeñas

15 en bibliotecas medianas

26 en bibliotecas grabdes

 

Un oasis en La Hormiga

“Para la comunidad, esta biblioteca es el oasis del pueblo”. Así describe Gloria Estella Nupán la biblioteca Pública Luis Carlos Sarmiento Angulo, un espacio que disfrutan los habitantes del Valle del Guamuez, en La Hormiga (Putumayo), zona reconocida por ser escenario constante de actos violentos.

Sin embargo, para Nupán, la bibliotecaria que ha movilizado un proceso cultural sin precedentes, reconocida con el Premio Nacional de Bibliotecas Públicas, “con esta podemos demostrar que en Putumayo no solo hay violencia, también cultura”. El espacio, que cuenta con 5.600 volúmenes, recibe a los niños no solo para leer y conectarse a internet, sino para jugar ajedrez o participar en un cine foro organizado por Nupán. Allí también han nacido productos como la revista literaria Katharsis o una emisora, así como una biblioteca ambulante que lleva lectura a las zonas más apartadas. Por eso y “por fomentar estrategias para afrontar los impactos negativos de la violencia y contribuir a fortalecer la identidad regional”, fue galardonada.

Ni la violencia impidió a Barbacoas estrenar

En Barbacoas (Nariño) la biblioteca se construyó a pesar de un paro armado, se impuso ante las inclementes lluvias y superó las inestables carreteras que hicieron difícil el transporte de los materiales. Para llegar a este municipio, a 236 kilómetros de Pasto, hay que andar cerca de 10 horas por carreteras sin pavimentar. “Tiene tramos de 50 kilómetros no carreteables, en los que en invierno se dificulta más el tránsito”, informó el Ministerio de Cultura, que a pesar de esto entregó la biblioteca en tres meses. Ya están listos para disfrutarla.

Dolores Adalgiza, su bibliotecaria, está feliz por estrenar. Durante años tuvieron una exigua biblioteca en un colegio, pero las lluvias la inundaban seguido y los libros y el esfuerzo que hacían al pintarla se perdían una y otra vez.

“La biblioteca significa mucho para mí y es una forma de mantener a los niños pegados a los libros, a que se enamoren más de leer”, dice Dolores, quien espera poder ensayar música de marimba, como lo hacían en la antigua biblioteca.

 

CATALINA OQUENDO B.
Cultura y Entretenimiento