La Madre Laura no puede ser la patrona de los docentes

La Madre Laura no puede ser la patrona de los docentes

La Corte Constitucional dejó en firme casi toda la Ley que rinde honores a la santa colombiana.

La Madre Laura no puede ser la patrona de los docentes
4 de diciembre de 2014, 05:53 am

La Sala Plena de la Corte Constitucional declaró exequible la Ley 1710 del 2014, con la que el Estado colombiano rinde honores a la madre Laura Montoya. Sin embargo el alto tribunal declaró inexequible algunos apartes de la ley.

Uno de estos es que la Madre Laura fuera consagrada la patrona del magisterio de Colombia, lo que no sucederá, tal y como lo planteó la ponente, la magistrada María Victoria Calle.

El debate en este punto se centró en la Constitución de 1991 en la cual se estableció que el Estado no puede involucrarse en hechos que indiquen que se está privilegiando una religión más que otra, ni desconocer la libertad de culto.

El otro punto que se 'cayó' es el que hablaba de la construcción de un mausoleo para la peregrinación de los fieles; donde el Ministerio de Cultura dispondría de los recursos necesarios para la realización de esta obra. Otro de los puntos que la sala 'tumbó' es el  que designaba a la madre Laura como “cuna moderna de la evangelización para los indígenas de América y el mundo moderno”. Para el alto tribunal esta expresión sí segmenta de cierta forma la participación de otras religiones.

El debate se dio a raíz de la demanda interpuesta por un ciudadano que busca tumbar la ley, que declara a la madre Laura (canonizada por el papa Francisco en mayo del 2013) como ilustre santa colombiana. (Lea también: La aguerrida defensa del Procurador por la madre Laura)

El argumento principal era que Colombia es un Estado laico y que la ley “materializa una suerte de predilección por la Iglesia católica”. Señala además que se “desconoce el principio de neutralidad religiosa” y que “refleja una vinculación directa del Estado con una creencia religiosa determinada”.

El procurador Alejandro Ordóñez había dicho en su concepto enviado a la Corte que si bien la Constitución del 91 determina que el Estado no tiene religión alguna, “la esencia del país es afín al cristianismo”. Ordóñez aclaró, en su concepto, que los creyentes de la religión católica no pueden ser discriminados y que las creencias religiosas no deben ser excluidas del debate público. Pero será el alto tribunal el que decida si el Congreso tiene o no la potestad para decretar, por ley, los honores a la religiosa.

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